martes 29 de marzo de 2022 - 12:00 AM

Conozca cuáles serían los impactos ambientales del piloto de ‘fracking’ en Santander

Gobernación de Santander se sumó a las voces de rechazó a la licencia ambiental de ‘fracking’ en Santander. De acuerdo con la Secretaría de Ambiente del departamento, el proyecto piloto tiene graves falencias,

La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) otorgó la licencia al Proyecto Piloto de Investigación Integral (PPI) de Yacimientos No Convencionales Kalé, ubicado en en Puerto Wilches (Santander), a través de la Resolución 00648, del 25 de febrero.

Vale aclarar que la autorización no significa que el país va a empezar a implementar la fracturación hidráulica, o fracking, sino que la empresa obtiene el aval para realizar las primera pruebas de esta técnica, con el fin de calcular su impacto y evaluar si en adelante es viable ambiental, social y económicamente.

Piloto y producción

Óscar Vanegas Angarita, coordinador académico de la Escuela de Petróleos de la UIS, explica que el pozo para el piloto no necesitaba licencia ambiental porque es un proceso experimental y de investigación que no genera un impacto mayor al medioambiente, ni cambios en el paisaje de la zona, como lo señala la Ley 99 de 1993.

“Como el Decreto 328 lo exige, la Anla procedió a pedirle a Ecopetrol y ExxonMobil esa licencia. Los pozos estratigráficos no requieren licenciamiento ambiental porque son pozos científicos, como lo es este piloto”.

Insiste en que en ese piloto no se verán los impactos reales del ‘fracking’. “Es una burla a los ambientalistas y al pueblo colombianos, porque no tendrá impacto y luego el Comité del Proyecto Piloto de Investigación Integral de Yacimientos No Convencionales concluirá que el ‘fracking’ no impactará el ambiente en la zona”.

El académico explica que el piloto se hará en dos etapas, mientas que el fracturamiento en el pozo para producción requiere entre 20 y 30 etapas, que es el proceso real que demanda grandes insumos como agua, arena y químicos.

“En dicho uso es donde se ve el impacto. Por ejemplo, la empresa para una etapa necesitará 1.500 barriles de fluido fracturante, mientras que para un pozo de producción requerirá eso pero multiplicado hasta 30 veces”.

Otro ejemplo que pone el docente es que algunos insumos son a base de polímeros y ese fluido está costando un dólar por galón, en el piloto se verá sencillo el uso de ese fluido, incluso usen agua, pero ya en un pozo de producción con 20 etapas el costo es tan alto que no tendrá cierre financieros.

“Más o menos serán 15 millones de dólares en solo fracturantes. Y si se da la luz verde les tocará usar agua y con eso sí habrá alto consumo de agua, ahí se verá el impacto. A esa agua hay que agregarle químicos, por lo tanto hace que pierda potabilidad porque son tóxicos. Esa agua se contamina y se pierde, y cuando se fractura la roca en ese proceso absorbe radioactivos y al regresar a la superficie, además de contaminada, saldrá con radioactividad”.

Vanegas Angarita advierte que en el proceso también se necesitarán vastas áreas para disponer ese material sobrante y otras áreas para recoger arena. “En el piloto usaran arena sintética con base de cerámica, en cambio en un pozo de producción con 20 etapas se requieren 1.000 toneladas de arena y con la sintética es más costoso, por eso usarán la natural de una cantera”.

Para el experto, eso tendrá un impacto en el paisaje porque la arena debe tener unas características de redondez, tamaño y naturaleza. “Por ejemplo, se requieren 100 toneladas de material de arrastre para un solo pozo de 1.000 toneladas. Los cráteres serán inmensos, ni se podrán comparar con los del Cerrejón en La Guajira”.

Medioambiente

A estos reparos al impacto ambiental se suma Miguel Francisco Contreras, abogado del Observatorio de Conflictos Ambientales de la Corporación Compromiso, quien afirma que el proyecto tiene intereses económicos por encima de los sociales y de la comunidad.

“Las condiciones de vida de los habitantes de la zona se desmejorarán, ya que no cuentan con servicios públicos, educación de calidad, oferta de empleo diversificada. Con estas exploraciones habrá dependencia netamente de los hidrocarburos”.

El abogado afirma que los impactos ambientales se verán en la Ciénaga de Paredes, donde vive el manatí blanco, declarado en vía de extinción.

“Ellos dicen que no hay agua subterránea a 50 metros de profundidad. Pero estudios de universidades del país y la región comprobaron que hay agua subterránea a mil metros, que es el recurso hídrico con el que se recargan las ciénagas”.

Advierta que para lograr la licencia ambiental no se tuvieron en cuenta las voces las voces que se oponen al ‘fracking’. “El fracturamiento traerá contaminación de aguas subterráneas, aguas dulces y del aire. Vamos a presentar un recurso de reposición en contra de la licencia porque tenemos argumentos técnicos y sociales y la Anla tendrá que responder”.

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Miguel Orlando Alguero

Periodista económico en Vanguardia. Magíster en Estudios Políticos, de la Universidad de Caldas. Comunicador Social – Periodista, egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana. De La Guajira.

@MiguelOrlandoAM

malguero@vanguardia.com

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