Local
Lunes 19 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

No es cuento, es realidad: Los hombres siguen ganando más que las mujeres

Bucaramanga es la segunda ciudad del país con mayor brecha salarial. Asimismo, hay una brecha de desempleo de 6,6 puntos en contra de las mujeres.

Marco Valencia / VANGUARDIA En pandemia, se aumentaron las brechas entre hombres y mujeres en el mercado laboral, las mujeres perdieron sus empleos a un ritmo mucho mayor que los hombres.
Marco Valencia / VANGUARDIA En pandemia, se aumentaron las brechas entre hombres y mujeres en el mercado laboral, las mujeres perdieron sus empleos a un ritmo mucho mayor que los hombres.

Compartir

Publicado por: Miguel Orlando Alguero

Antes de pandemia la brecha salarial entre hombres y mujeres en Bucaramanga era del 17%; ahora, después de pandemia, ascendió al 19%. Así lo confirma la nota estadística del Dane ‘Brecha salarial de género en Colombia”.

Este porcentaje ubica a la capital de Santander como la segunda ciudad donde los hombres ganan más que las mujeres. Por ejemplo, mientras una hora promedio se la pagan a un hombre en $6.200; una mujer gana $5.700. En cuanto a ingreso laboral promedio, los hombres siguen llevando la delantera, devengan $1.255.000; mientras que una mujer solo alcanza el $1.017.000.

Estos datos van en concordancia también con la brecha laboral en Bucaramanga. De acuerdo con el Dane, para el trimestre mayo - julio del 2022, la brecha de género de desempleo fue de 6,6 puntos porcentuales en contra de las mujeres; mientras que la brecha de empleo fue de 24,2 puntos porcentuales a favor de los hombres.

En resumen, en Bucaramanga, los hombres ganan más que las mujeres, están más empleados que las mujeres y ellas son más desempleadas que los hombres.

Igualdad y flexibilidad

Vanguardia presenta estas cifras a propósito del Día Internacional de la Igualdad Salarial, que se celebró ayer.

Este día es busca acabar todas las formas de discriminación, incluida la discriminación contra las mujeres y las niñas, quienes se encuentran constantemente con una menor remuneración salarial en comparación a los hombres, enfrentándose con una brecha salarial de género estimada alrededor del 20%.

Un estudio reciente de la Federación Colombiana de Gestión Humana (ACRIP) evidenció que un hombre en un cargo de alta gerencia devenga un 36% más de salario que una mujer, una realidad que se replica también en cargos de menor rango, en ciudades grandes e intermedias, como Bucaramanga.

Ante este panorama, la flexibilidad laboral se constituye como una alternativa que puede equilibrar el tiempo invertido en los espacios domésticos y en trabajo remunerado.

La compañía WeWork reconoce que históricamente las mujeres han tenido que asumir la mayoría de las responsabilidades del hogar, lo que ha limitado sus oportunidades laborales y plantea que las modalidades de trabajo híbrido, tanto para mujeres como para hombres, crean condiciones que permiten un mejor equilibrio entre la carga laboral y las responsabilidades domésticas de todas las personas.

“Pese a que las mujeres y los hombres realizan un trabajo de un mismo valor, los datos indican que, son las mujeres quienes más se han visto afectadas en cuanto a ingresos mensuales, como suele ocurrir cuando se presenta una crisis social o económica, obteniendo un salario menor que el de sus pares masculinos, con un incremento de la brecha”, precisa María José Gómez, directora de la Fundación Forge para Colombia.

Agrega que las mujeres enfrentan en mayor porcentaje el empleo informal y el subempleo, debido a que siguen siendo en mayor medida quienes se hacen cargo casi en exclusividad del sostenimiento de la vida familiar mediante el cuidado, crianza y trabajo doméstico.

Lea: Bajarán las tarifas de energía eléctrica a partir de noviembre: Atentos a las facturas

Bajos salarios

La desigualdad salarial se mantiene en Colombia y afecta principalmente a las mujeres con hijos, a las mujeres trans, a los hombres trans y a la población con identidad étnica, discapacidad y estatus migratorio.

Así lo indicaron los investigadores del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario y la Alianza EFI, al entregar los resultados preliminares del estudio “Brecha salarial en Colombia”, en la conmemoración del Día Internacional de la Igualdad Salarial, que las Naciones Unidas proclamó para el 18 de septiembre.

Julieth Ríos, investigadora del Observatorio Laboral, dice que la comparación de los salarios entre mujeres con y sin hijos menores de 12 años corrobora la existencia de la penalidad de la maternidad. “Aquellas mujeres con hijos obtienen un salario equivalente a un 80% del grupo de referencia y un 84,5% del salario por hora”.

La brecha de desigualdad salarial también afecta a la población trans. Andrés García Suaza, investigador del Observatorio Laboral, indica que el informe evidencia que una mujer trans obtiene, en promedio, un 61,8% del salario del grupo de comparación, siendo este el grupo con menores ingresos laborales dentro de los grupos poblacionales estudiados.

“Los hombres trans y las mujeres trans son los más afectados con respecto a todos los grupos de estudio, porque registran una formalidad del 68,9% y 33,6%, respectivamente”, explica Catalina Buitrago, investigadora del Observatorio Laboral.

¿Cuáles son las principales causas?

Ante este panorama que afecta directamente a las mujeres colombianas, muchos se preguntan qué tanto pueden hacer el Estado y las diferentes organizaciones para contribuir a disminuir la brecha de género en el mercado laboral.

Las docentes Laura Cristancho, Nancy Ríos y Marisol Salamanca, del programa de Economía del Politécnico Grancolombiano, explican porqué es importante que se le apueste a la igualdad de género y el empoderamiento económico de las mujeres, al reconocerlas como agentes generadoras de crecimiento y el desarrollo en sus diversos roles laborales.

“Las mujeres representan más de la mitad de la población, sin embargo, su contribución a la actividad económica y al crecimiento económico está muy por debajo de su potencial. En el campo empresarial, las mujeres ocupan solo el 15% de cargos directivos y solo el 14% son dueñas de sus empresas”, analizan las docentes.

Fedesarrollo centra esta problemática en tres puntos principales:

1. El primero de ellos es el acceso a la educación superior, ya que las mujeres en Colombia tienen una menor probabilidad de escoger programas de ciencias tecnológicas, ingenierías y matemáticas, siendo estos los que más están creciendo en demanda.

2. Las mujeres tienen mayor escasez de tiempo por las tareas domésticas y del cuidado, lo que les dificulta adoptar cambios tecnológicos en sus negocios o para desarrollar ciertas habilidades para sus trabajos.

3. Por último, los emprendimientos iniciados por mujeres se dan más por la necesidad de tener flexibilidad de horarios que, por oportunidad, así que estos se centran en los sectores de servicios, comercio, educación y salud.

Las docentes del Politécnico Grancolombiano destacan que es evidente que las fallas del mercado y la discriminación reducen las posibilidades de las mujeres para conseguir un empleo en condiciones salariales adecuadas, que sus posiciones y su posibilidad de desarrollarse plenamente es reducida, ya que la representación femenina en los altos cargos y entre los empresarios, es baja.

¿Qué se puede hacer?

La docente del Politécnico Grancolombiano, Marisol Salamanca, analiza las acciones que se deben emprender desde las empresas, las instituciones de educación superior y el Estado:

Desde las organizaciones, las políticas de responsabilidad social empresarial son determinantes, pues desencadenan en buenas prácticas y en indicadores de productividad. Contribuyen a reducir las brechas de género a través de la generación de oportunidades de equidad, seguridad y dignidad humana, para hombres y mujeres en condiciones igualitarias.

De igual manera, se reconoce el papel que juegan las instituciones de educación superior, como aporte desde la responsabilidad social universitaria y el compromiso que se debe generar en torno al desarrollo y formación profesional. Desde las aulas, se evidencia la importancia de formar a los futuros profesionales en conocimientos transversales a todas las formaciones, de manera que al momento de ejercer puedan contribuir a la promoción de estas políticas.

También es clara la existencia de políticas por parte del Estado que buscan promover la equidad. El Gobierno actual del presidente, Gustavo Petro, le apuesta a la paridad de género, desde su plan de Gobierno, partiendo de la promesa “el cambio es con las mujeres”, que obliga a que las mujeres ocupen mínimo el 50 % de los cargos públicos.

“Pero este es apenas el inicio, así que el objetivo será hacer seguimiento a la continuidad de estas políticas, pues no solo basta con los nombramientos, sino cómo pueden contribuir a un proceso de transformación y permear más organizaciones tanto públicas como privadas”, concluyó la docente.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad