Nacional
Domingo 10 de julio de 2011 - 12:00 AM

La vitrina, imagen de la tienda

Todo entra por los ojos. Para los expertos en marketing lo que un cliente ve en un almacén le da o no ganas de comprar. Por ello el vitrinismo se constituye en una muy importante herramienta al momento de hacer negocios.

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Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL, BOGOTÁ

El ingeniero comercial Víctor Valencia afirma esta teoría y califica a la vitrina como uno de los elementos más importantes de lo que se llama "merchandising por fuera".

"Es sin duda alguna la tarjeta de presentación que entrega el establecimiento a sus clientes potenciales y los transeúntes, quienes deben recibir su mensaje en apenas unos segundos. Por tanto, la información contenida en él principalmente debe ser un buen resumen de lo que va encontrar dentro de la tienda, ha de "ir al grano", es decir, ser clara, concisa y directa", explica.

De acuerdo con estudios de mercadeo colombianos la vitrina es el reflejo en pequeño de un negocio. Si la vitrina es sucia y fea, se piensa de inmediato que el interior es igual.

Si es elegante y hermosa, bien presentada, lo que se piensa es que el interior debe ser parecido y que tiene productos de marca. Por lo general, este trabajo se asigna a un profesional de la decoración de
vitrinas, al igual que el diseño de la publicidad se entrega a una agencia especializada.

Consejos

Las últimas tendencias respecto a vitrinas sugieren algunos puntos para tener en cuenta al momento de realizar una: El principio "AIDA". La importancia del escaparate y en general de los exhibidores aumenta cuando los productos de la tienda no son de primera necesidad. En estos y en todos los casos, el escaparate de éxito debe cumplir el denominado "principio AIDA": atraer la Atención del consumidor; despertar su Interés, crearle un Deseo de compra y provocar una Acción de entrada al establecimiento.

Productos de la tienda

Lo primero que debe reconocer el cliente es ante qué tipo de establecimiento se encuentra y qué es lo que allí se vende, lo cual se consigue exhibiendo productos que se encuentren dentro de la tienda (resumen). De nada sirve exponer artículos que no se encuentren disponibles, no se venden o carecen de relación con el
negocio.

Concordancia de estilo

El escaparate debe sintetizar y re?ejar las características del establecimiento. Si la tienda se distingue por vender a precios muy bajos, ponga los precios bien visibles. Si por el contrario se caracteriza por ofrecer artículos de lujo, trate de mostrar una imagen de mayor elegancia y deje los precios en un segundo plano o no los incluya en el escaparate. Es decir, debe existir un "análisis de coherencia "de lo allí expuesto.

Organización lógica

La distribución de los productos debe ser coherente, ordenando los artículos por marcas o líneas de producto similares. Agrupar por categorías de productos, por su complementariedad, etc.

Simplificación

Como es obvio, no hay espacio suficiente para incluir todos los productos de la tienda. Por ello se debe realizar una selección de los artículos más representativos o que estén en oferta.

Esta selección no ha de ser demasiado amplia, para no sobrecargar el escaparate. Las ventas de rebajas y de saldo son situaciones excepcionales en las que puede ser interesante mostrar el mayor número de productos posible.

Limpieza e iluminación

La limpieza y la iluminación son dos de los valores que más contribuyen a la buena imagen de la vitrina y del establecimiento en general. El vidrio de la vitrina y el resto de elementos (puerta, toldo, etc.) deben ser una parte importante del plan periódico de limpieza, pues es la primera impresión que el cliente tiene del negocio. La iluminación tampoco se puede dejar al azar; para mejorar este aspecto se puede valer de múltiples técnicas, como emplear focos adicionales para resaltar algún producto de los expuestos o dotar al espacio de tonos tenues para mostrar una imagen más intimista .La idea es animar, creando una ambientación interesante y distintiva.

Cambios periódicos

Conviene renovar la muestra exhibida cada cierto tiempo, especialmente si los productos de su negocio varían a lo largo del año, como es el caso de las tiendas de ropa. Es preferible hacer el cambio a intervalos regulares, procurando que cada composición sea diferente a la anterior en forma y mercancía expuesta, pero sin perder la línea de su estilo con el fin de llamar la atención de los clientes, especialmente de los que ya conocen su tienda.

Interactuar con el entorno

Un recurso muy acertado es relacionar el establecimiento con el lugar y contexto en que se sitúa. En este sentido la vitrina puede variar dependiendo de las posibilidades estéticas que ofrezcan la ciudad o barrio en que se encuentre. También se pueden tener en cuenta acontecimientos sociales o fechas señaladas, como fiestas patrias o navidades. No obstante, no hay que perder la perspectiva y tener claro que los fines del escaparate son puramente comerciales y no artísticos. Lo que significa que no necesariamente lo que se ve estéticamente bien es necesariamente lo que más vende.

SECRETOS DE VITRINAS

Aunque es difícil cuantificar la cantidad de personas dedicadas a la decoración de vitrinas, se sabe que en su mayoría son trabajadores independientes.

Los vitrinistas coinciden en destacar la necesidad de que el pequeño comercio cuente con una vitrina grande y clara, donde se identifique y se presenten adecuadamente los productos que vende cada negocio. Una buena vitrina produce ventas cuando es llamativa y atractiva a los transeúntes que pasan frente a ella.

Para preparar una vitrina se debe hacer un plan en el cual deben colaborar el vitrinista y el dueño del local. No solo son importantes las materias relacionadas con el arte de presentar, sino que nunca se deben olvidar aspectos de mercadeo, basado en la orientación al cliente.

Una buena vitrina tiene que estar correctamente distribuida, iluminada de día y de noche, con un buen fondo para que guarde la intimidad y no se pierdan las imágenes. Una cuidada combinación del color es fundamental. Debe orientarse en el sentido de circulación de los peatones, sin olvidar que cualquier detalle sirve para recordarle al potencial comprador dónde estaba el artículo que llamó su atención.

Los expertos señalan que un vitrinista debe ser un buen creativo y un buen técnico a la hora de ejecutar su proyecto. Por eso precisa que su formación sea amplia, tanto desde el punto de vista artístico como comercial.

Entre sus obligaciones están la de viajar mucho, asistir a ferias y consultar publicaciones especializadas. El vitrinista necesita actualizar constantemente sus técnicas de trabajo, aunque no siempre consiga poner en práctica sus conocimientos.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL, BOGOTÁ

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