El exministro de Comercio Exterior, Carlos Ronderos, afirmó que el decreto 074, que buscaba controlar el contrabando de confecciones y calzado, no está ayudando a la producción ni a la generación de empleo, sino que a cambio de eso, el freno a las importaciones simplemente está mostrando una afectación al comercio y al consumidor que tiene que pagar más.
Publicado por: BOGOTÁ, COLPRENSA
Así lo dijo en el marco de la presentación de un estudio realizado con apoyo de Prime Business School y Fenalco.
De hecho, el presidente de Fenalco Nacional, Guillermo Botero Nieto, sostuvo que más de US$300 millones se pagan por el arancel en el caso de la importación de calzado, costo que si bien en un principio lo paga el importador, termina transfiriéndose al consumidor final.
La importación, sostuvo Ronderos, es solamente el resultado del aumento de una demanda que estaba siendo desatendida por la producción nacional y por lo tanto la respuesta a la crisis del sector no obedece a las importaciones, sino a las fallas en la competitividad del sector y al contrabando técnico que es fácilmente demostrable y que hace mucho daño.
Pero además, recalcó que en los datos históricos desde el 2010 tanto en las confecciones como el calzado han mostrado crecimientos interesantes y de hecho la crisis del sector se profundizó fue en 2009 con la pérdida del mercado venezolano, debido al conflicto político entre las dos naciones.
Razón de peso
Ronderos asegura que Panamá tiene razones de peso para denunciar a Colombia ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), pues el 85% de los productos que se incluyen en el decreto sobrepasan el arancel consolidado acordado con el organismo internacional y solo el 15% lo cumplen, aunque reconoció que el 69% de los productos de este sector que llegan al país lo hacen bajo contrabando técnico al igual que el 47% de China.












