Las proyecciones iniciales de crecimiento económico indicaban que el PIB crecería 2,6% en 2016 y cerca de 3,7% para el próximo año. Sin embargo, en los tres primeros meses del año se ha percibido una tendencia bajista en las perspectivas de corto y mediano plazo.

Publicado por: REDACCIÓN ECONOMÍA
El 3,1% en el crecimiento de la economía colombiana en 2015 superó las expectativas de muchos analistas. Fue considerado como uno de los más sobresalientes en el ámbito regional, considerando las importantes dificultades y turbulencias que enmarcaron el entorno macroeconómico; no obstante, de acuerdo con Asobancaria, el panorama para este año luce cada más complejo, razón por la cual el mercado ha venido incorporando previsiones bajistas sobre la dinámica de la actividad productiva.
“Debido a que el inicio de este año ha traído consigo dinámicas hemos realizado revisiones sobre los estimativos de crecimiento. Las nuevas proyecciones señalan que este año la actividad productiva estará creciendo cerca de 2,3% y 3,2% en 2017, muy por debajo del 2,6% y 3,7% que habíamos señalado”, anunció la entidad.
Para el próximo año, según Asobancaria, los riesgos continuarán asociados a un menor crecimiento de la economía mundial, a una mayor volatilidad del tipo de cambio, a una mayor estrechez fiscal y a una menor tracción de la inversión y el empleo. Estos factores, sumados a una eventual recuperación del consumo privado menos dinámica que la esperada por cuenta de unas condiciones monetarias que podrían tornarse más restrictivas, continúan insertando un sesgo bajista en las previsiones de corto y mediano plazo.
Finalmente, la entidad reiteró que los próximos dos años no serán fáciles, pues el país deberá superar desafíos en materia de competitividad como la celeridad con que se ejecuten los programas de infraestructura, lo asertivo de las políticas monetarias y fiscales, que estarán asociadas a la implementación de una reforma tributaria verdaderamente integral, y del diseño de una política económica que propenda por la recomposición sectorial para que la economía pueda retornar a sus sendas de crecimiento potencial en los próximos años.














