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Viernes 21 de julio de 2023 - 05:05 PM

¿Hay riesgo de apagones en Colombia por aumento de demanda de energía? Esto analizan expertos

Hay un incremento constante de la demanda por encima del promedio nacional, que se ha agudizado por unos mayores consumos en condiciones de altas temperaturas. Expertos señalan que se necesita un plan de choque entre todos los actores de la cadena de energía y el Ministerio de Minas.

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Publicado por: Miguel Orlando Alguero

Hay agotamiento de la red transmisión de energía en algunas zonas de Colombia, donde se presentan incrementos de la demanda y habría cortes en el servicio de la luz.

Con estas advertencias, XM, la compañía a cargo de la operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN), reveló el estado del mercado de energía eléctrica del país.

Según XM, durante las últimas semanas la demanda de energía eléctrica ha crecido por el orden del 5 %, superando puntualmente las proyecciones efectuadas en octubre de 2022 por la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), condición que puede mantenerse hasta finales del verano en marzo del 2024.

Y este agotamiento en la red de transmisión de energía se presenta especialmente en la Costa Caribe. XM asegura que se ha dado lugar a que se opere la infraestructura de transmisión cerca de los límites de seguridad de la red y que, dada la cargabilidad de los equipos usados o la ocurrencia de fallas, es alta la probabilidad de no poder atender completamente la demanda.

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“Hay condiciones de riesgo para la atención segura de la demanda en algunas partes: La Guajira - Cesar - Magdalena, Córdoba - Sucre y Bolívar. Esto por sobrecargas de la infraestructura y bajos voltajes en condición normal o frente a fallas en los equipos de la red; la misma condición sucede con la red que atiende la demanda del Chocó, pues presenta una alta vulnerabilidad a fallas”, detalla Jaime Alejandro Zapata Uribe, gerente del Centro Nacional de Despacho en XM

Ante este panorama, el ingeniero industrial Sergio Cabrales, experto en energía e hidrocarburos, afirma que desde hace varios años hay un agotamiento generalizado en la capacidad de transmisión de la red, que se suma a los retrasos de puesta en operación de los proyectos de transmisión y distribución. Esto “ha dado lugar durante los últimos meses a desconexiones de demanda que podrían agudizarse”.

Por su parte, Camilo Prieto Valderrama, magíster en Energía e investigador del Grupo de Asuntos Nucleares del Sistema Geológico, afirma que todo indica a que serán necesarios cortes de energía puntuales para preservar la seguridad y confiabilidad del sistema.

“Particularmente, el Chocó y el Caribe requieren atención prioritaria en el corto plazo, y en el oriente del país (los santanderes) será fundamental fortalecer el Sistema de Transmisión Nacional”.

Las situaciones antes mencionadas, sumadas a los retrasos en las fechas de puesta en operación de los proyectos de transmisión y distribución, han dado lugar durante los últimos meses a desconexiones de demanda que podrían agudizarse en el mediano plazo (dos años), apunta XM.

Esta situación crítica se da en medio de la llegada de sequías y fuertes temperaturas por el fenómeno de El Niño, más la salida de la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, que deja a este cartera sin su responsable o cabeza.

¿Qué dice la Upme?

La Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) sostiene que el crecimiento real de la demanda se encuentra dentro de las proyecciones realizadas por la unidad.

“Las situaciones descritas sobre el agotamiento de red en algunas zonas del país son de público conocimiento desde hace más de una década..., dichas situaciones han llevado, desde hace ya varios años, a riesgos y materialización de cortes de energía que sufren de manera particular las zonas más vulneradas históricamente, tales como las áreas de la Costa y el Pacífico colombiano”, señala la Upme.

A renglón seguido, la unidad reconoce que coincide con XM ante la necesidad de expansión del Sistema de Transmisión Nacional (STN). “Es importante evitar confusiones en la opinión pública entre lo que significa demanda no atendida por situaciones operativas y las interrupciones del servicio por déficit de energía, resaltando que no se ha detectado o informado riesgo latente sobre esta última”, aclara la Upme.

Lea también: “La demanda del petróleo y el carbón va a caer”: Petro arremete de nuevo en contra de los sectores minero e hidrocarburos

Advertencias anteriores

Ya en abril de este año, Camilo Sánchez, presidente de Andesco, había advertido la necesidad de atención en las fechas de entrada en operación para los proyectos de generación de las diferentes tecnologías, los cuales evidencian un cambio en los porcentajes de participación de la atención de la demanda, en donde la generación de fuentes renovables pasa de un 2,7 % a 24,8 %.

“Si no entran los proyectos de energía eólica y solar en La Guajira, si no entra a tiempo lo que falta de Ituango y con un fenómeno de El Niño que aumente en diciembre de 2023 y enero de 2024, así como 85 % de probabilidades de sequía para el cuarto trimestre del año, y con el hecho de que sigue creciendo la demanda, se podría ocasionar una crisis”.

Lo que sí está claro es un aumento de la demanda de energía eléctrica en Colombia. Según el reporte de la Upme, con base en datos de XM, la demanda real pasó de 6.208 gigavatios por mes en junio de 2022 a 6.581 en junio de 2023. Y la demanda de potencia máxima pasó de 10.502 megavatios por mes a 11.075 en los meses analizados.

Factores causantes

Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy, explica que el país ha tenido un crecimiento importante en demanda de energía, asociada a la pospandemia. En este año se ha dado por la llegada del fenómeno de El Niño y las olas de calor en ciertas zonas del territorio, en especial en la Costa Caribe. Además, los planes de expansión de la red de transmisión se quedaron cortos y no han sido actualizados en los dos últimos años por la Upme a las necesidades actuales.

“El riesgo que se corre ante un aumento de demanda como la que se da por la llegada de El Niño y con una red de transmisión y de distribución inestable es que se empiecen a presentar apagones, afectar la prestación del servicio y se genere intermitencia, problemas de voltaje y falla de equipos electrodomésticos, entre otros. Es por ello que se requiere un plan de choque conjunto con todos los actores del sector, con el liderazgo del Ministerio de Minas y Energía y la Upme”.

Vera añade que este plan es para actualizar el plan de transmisión y los planes de los operadores de red a las necesidades actuales y ver los mecanismos para atender de corto y mediano plazo aquellas obras que requieran de mayor prioridad.

¿Qué pasa con la generación?

Acolgen, el gremio de generadores de energía, asegura que la transición energética está en cuidados intensivos por el desbalance entre la energía esperada y la que ha ingresado al sistema. De acuerdo con XM, se espera que en el 2023 ingresen 4.993,7 megavatios de energía eléctrica al sistema. Pero se evidencia que la energía que ha entrado por tecnología no ha alcanzado:

1. En energía solar solo ha entrado el 3 % de la meta esperada, es decir, 115,7 megavatios de 3.526,1.

2. Para energía hidráulica, solo ha ingresado el 6 % de la meta estimada, esto equivale a 39,8 megavatios de 671,6.

3. En energía eólica y térmica el ingreso es del 0 %. La meta para el 2023 es de 221,8 megavatios y 574,3 megavatios, respectivamente.

Natalia Gutiérrez Jaramillo, presidente de Acolgen, en una editorial para la reciente edición de la revista del gremio, indicó que enfrentar El Niño requiere de alta preparación por parte de todos los agentes del sector eléctrico. En el caso de los generadores hidroeléctricos, su objetivo será el de cuidar el agua y realizar los mantenimientos de las centrales. “Los generadores térmicos deberán tener lista su infraestructura para continuar garantizando el abastecimiento de energía... Además, es fundamental que los proyectos de energías renovables como la solar y la eólica puedan entrar en operación para complementar la matriz de generación”, asevera Gutiérrez.

¿Por qué hay un incremento en la demanda de energía en Colombia?

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Contrario a lo que han dicho gremios y otros expertos, César Acevedo Arenas, magíster en Potencia Eléctrica y director del Programa de Ingeniería en Energía de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, puntualiza que en realidad no hay un aumento de la demanda de energía del país.

“Si se miran los informes mensuales del mercado de XM, se puede apreciar que hubo una reactivación económica de pospandemia en el 2022, pero actualmente estamos decreciendo en la demanda por causa del decrecimiento en la productividad nacional la cual se puede ver reflejada en el PIB”.

¿Qué consecuencias trae el fenómeno de El Niño en la demanda de energía?

Acevedo Arenas explica que la energía eléctrica es un mercado y, como tal, sufre de fenómenos de especulación, que ocasionan incremento en los precios de energía en los contratos a futuro de compraventa de energía entre generadores y comercializadores.

“Ante la expectativa de un fenómeno de El Niño es muy probable que estos precios se incrementen”, estima el académico.

Además, dice el director, otra parte de la energía que se recibe se transa en la bolsa de energía, que es un mercado de corto plazo. “Este mercado sufre los vaivenes día a día de la disponibilidad del agua y los precios de los combustibles, principalmente gas natural y carbón mineral”.

No obstante, para Acevedo Arenas, la matriz energética de Colombia es robusta para atender una demanda máxima de potencia de alrededor de los 11.200 megavatios, que ocurre entre las 7:00 p.m. a las 9:00 p.m.

“Tenemos una capacidad instalada de generación de alrededor de 19.000 megavatios, de los cuales aproximadamente el 66 % corresponde a centrales de generación hidráulica y el 30 % a generación térmica a gas, carbón y otros combustibles líquidos. Esto es alrededor de 5.800 megavatios que es un valor cercano a la demanda promedio diaria, es decir, si no se generara con centrales hidráulicas, tenemos un parque generador térmico que puede soportar en gran parte las necesidades de generación. De hecho, hemos pasado fenómenos bastante fuertes y no hemos tenido racionamiento”, aclara el ingeniero eléctrico.

Para él, esto no quiere decir que no se prendan las alarmas ante la inminente llegada de El Niño que se espera en este segundo semestre de 2023, ya que por situación climática a nivel mundial, el Ideam prevé que será de carácter intenso esta vez.

“Se requiere una manejo mas restrictivo de las reservas hidráulicas del país mediante mecanismos como las Obligaciones de Energía Firme y el Precio de Escasez. Según informe de XM, los embalses del país se encuentran alrededor de un 70 % del volumen útil”.

El director del Programa de Ingeniería en Energía de la Universidad Autónoma de Bucaramanga considera que, más que consecuencias en la demanda de energía, lo que trae el fenómeno de El Niño es el incremento de las tarifas de energía eléctrica, ya que uno de los componentes de ella es el costo de generación, el cual se incrementa cuando es despachada, porque la generación térmica más costosa que la hidráulica.

“Como ha ocurrido con el alto nivel de precios que vivimos que hace que la demanda de productos que consumimos se restrinja, lo mismo puede ocurrir con el consumo de energía eléctrica. Esto hace que pensemos otra vez en reducir nuestro consumo de energía vía eficiencia energética y racionalidad, o utilización de recursos renovables, ya que no se puede bajar la producción en el sector industrial o el uso útil de la energía que hacemos en nuestros hogares”, recomienda el docente.

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Publicado por: Miguel Orlando Alguero

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