Una empresa española se quedó con los derechos de la marca Frisby en Europa y podría obligar a la reconocida cadena colombiana a perder su nombre en ese continente.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
La cadena colombiana de pollo frito Frisby, conocida por su amplia presencia en el país y su historia de más de cuatro décadas, enfrenta un serio conflicto legal en Europa.
La Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) decidió darle, en una primera instancia, los derechos exclusivos de la marca Frisby y España SL. Lea también: Gobierno da luz verde fiscal a la reforma a la salud: ¿qué significa y qué se viene?
Este fallo ha generado sorpresas y preocupación. Si bien aún no es definitivo, podría derivar en que la marca original pierda su nombre en todo el territorio europeo si no logra demostrar que ha hecho uso efectivo de él en ese mercado.
No es una campaña, es una batalla legal
Frisby Colombia fue claro: esto no se trata de una estrategia publicitaria ni de una expansión encubierta. Lea también: La minera de bitcoin de Eric Trump saldrá a bolsa a finales de 2025
“Es un asunto legal que está en manos de las autoridades correspondientes”, afirmó la empresa, que ahora tiene dos meses para presentar pruebas de que su marca ha sido utilizada comercialmente en Europa.
Mientras tanto, desde Bilbao, Frisby España SL aseguró que ya ha conformado un equipo legal internacional especializado en tema de propiedad intelectual y litigios complejos.

¿Qué es la piratería marcaria?
Este tipo de situaciones no son nuevas y se conocen como casos de piratería marcaria, una práctica desleal en la que personas o empresas registran marcas que ya existen en países donde no han sido formalmente protegidas por sus dueños originales.
Según la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia, el objetivo de estos “trolls marcarios” no es crear una marca ni vender productos, sino presionar a las compañías legítimas para que paguen sumas elevadas si desean usar su propio nombre en nuevos mercados. Lea también: ¿Qué le espera a los cultivos de palma en Santander? Presidente de Fedepalma es optimista
Publicidad
Frisby no es la única empresa que ha pasado por esto. En 2012, Apple tuvo que pagar 60 millones de dólares a una empresa china que registró el nombre iPad en ese país. Y en Europa, McDonald’s perdió el derecho exclusivo sobre el nombre “Big Mac” frente a una cadena irlandesa, Supermac’s.
También se ha visto en Latinoamérica: en Caracas, una tienda con estética idéntica a Starbucks operó durante meses sin autorización oficial, generando polémica y confusión entre los consumidores.
Lecciones para empresas que quieren internacionalizarse
El caso de Frisby es una advertencia clara para las empresas que buscan expandirse fuera de sus países de origen. Registrar una marca no es solo un trámite burocrático, sino una medida de protección vital.
No hacerlo puede traducirse en costosas disputas legales, pérdida de oportunidades y daños a la reputación. Lea también: Procuraduría pide a Minvivienda que tome medidas para el funcionamiento de Mi Casa Ya
En un mundo globalizado, donde las marcas son cada vez más valiosas, blindar su propiedad intelectual en todos los mercados potenciales es una inversión necesaria, no opcional.
*Con información El Colombiano
















