Los bajos precios del café, el alto costo de los insumos, el cambio climático y la falta de apoyo del gobierno han llevado al sector a un punto de quiebre.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
Familias cafeteras de la Unión de Cafeteros de Colombia, es decir los caficultores de base, se movilizaron hoy hasta las puertas de las instalaciones de la Federación Nacional de Cafeteros para que el gerente del gremio, Germán Bahamón, los atienda y escuche, porque “estamos ante la peor crisis cafetera”, dijeron en sus arengas.

Hay delegaciones de bases cafeteras de Antioquia, Nariño, Caldas, Risaralda, Quindío y Tolima, quienes piden precios estables, aranceles a importaciones de café, así como quitar el factor 88 y que se reestructure la Federación, incluido que se acabe la reelección indefinida de los directivos.
“Lanzaremos plebiscito cafetero con el que reestructuraremos la burocrática de la Federación Nacional de Cafeteros”, dijo la Unión de Cafeteros de Colombia.
Hoy se realiza una movilización nacional, en las instalación de la Federación Nacional de Cafeteros, en #Bogotá, liderada por la Unión de Cafeteros de Colombia. Este paro, se da para pedir precios estables, aranceles a importaciones de café. "Estamos ante la peor crisis cafetera" pic.twitter.com/rbdCGyABIL
— Vanguardia (@vanguardiacom) March 13, 2024
Por ejemplo, cafetero de Bonafont en Riosucio (Caldas) solicitan atención a la crisis cafetera y presentan hoy en Bogotá la propuesta de Tercera Papeleta para reestructurar la Federación “que se burocratizó”.
Este mecanismo se daría en las próximas elecciones cafetera para impulsar la reestructuración del gremio cafetero.
El paro cafetero es la respuesta de miles de caficultores a una crisis que se ha gestado durante años. Los bajos precios del café, el alto costo de los insumos, el cambio climático y la falta de apoyo del gobierno han llevado al sector a un punto de quiebre.
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Razones de la crisis
Duberney Galvis, docente universitario y especialista en Gestión Ambiental, explicó en su reciente columna que el café atraviesa una nueva crisis relacionada con la volatilidad de los precios, la tasa de cambio, la caída en la producción, la estructura de costos, las nuevas características del mercado mundial y los factores administrativos.

“Una trágica situación para 550.000 familias productoras. Y el presidente Petro, antes que soluciones, recita falacias”.
El analista recordó la pretendida Reforma Agraria Cafetera, iniciativa que reposa en los escritorios de Minagricultura y la Federación, pero sin resolver cómo frenará la tendencia de dividir las tierras en minifundios o cómo la siembra de variedad robusta, diseñada para producción intensiva en capital, contribuirá al aumento del área de los pequeños cafeteros que son más del 80 %, además sumergidos en un contexto de crisis que incluye el declive de la producción.
Buenos días aquí la realidad cruda de la crisis cafetera en nuestros pueblos y corregimientos.
— Unión De Cafeteros de Colombia (@DignidadCafe) March 12, 2024
Carlos Arturo López vocero de la Unión de Cafeteros de Colombia pic.twitter.com/wsBA9m7YqK
Paralelo a esto, productores y representantes a la Cámara de las regiones cafeteras solicitaron activar la salvaguardia comercial para el café, cuyo arancel asciende al 70 %. La respuesta del Ministerio de Industria y Comercio fue que estudia la posibilidad de iniciar investigación para la aplicación de una medida de salvaguardia de la Organización Mundial del Comercio a las importaciones de café.

“Entre tanto, los costos de producción crecen por encima de $170.000 la arroba, mientras el mercado oferta es de $130.000 en promedio... El malestar cafetero tiene fundamento. Concurren la charlatanería gubernamental y la indolencia de la Federación antes que la solución a los problemas coyunturales y estructurales, que exigen un precio interno rentable y remunerativo, protección a la producción autóctona de calidad, un nuevo diseño institucional, el manejo eficaz y transparente del Fondo Nacional del Café, y la activación del Fondo de Estabilización que retiene $350.000 millones en aportes”, indicó Galvis.
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Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, madrugó a responderles a los sectores cafeteros que protestan por algunas situaciones difíciles que atraviesa la caficultura colombiana.
“He sido positivo mostrando los avances en austeridad, los resultados de la transformación y las eficiencias que trae la gerencia a nuestro gremio, además del avance en materia comercial de las empresas y los mercados. Pero, la sostenibilidad económica de la agricultura cafetera en Colombia está en juego debido a la baja o nula rentabilidad”, remarcó el dirigente gremial.
Según su análisis, es importante entender que la coyuntura y sus desafíos se deben abordar y superar juntos, atendiendo las afugias del presente y emprendiendo para el futuro los cambios estructurales que les permitan como productores participar de manera real en la cadena de valor.
“Durante 2023 hicimos un gran esfuerzo por detener la caída de la producción en medio de la estrechez de rentabilidad; y le cumplimos al país. Fue el año mas difícil para la familia cafetera y no resistimos uno igual”, dijo Bahamón.
Y para el 2024, afirmó que tiene buenas expectativas de cosecha, pero el clima ha golpeado durísimo, por eso reconoció la importancia de los anuncios de la ministra de Agricultura en créditos, especialmente, para la renovación de plantación cafetera.
“Hoy tenemos baja productividad, alta afectación por broca y bajo precio. De no hacer algo contundente se podría configurar una crisis. Con el Comité Directivo reconocemos una clara alerta en la relación precio/costo. Propondremos en el próximo Comité Nacional la necesidad de determinar los mecanismos finales para proceder a activar el Fondo de Estabilización de Precios del Café - Fepc- con la claridad de que los recursos allí existentes no serán suficientes para atender las necesidades totales”, explicó el gerente.















