En pro del medio ambiente, las organizaciones y las personas naturales empiezan a tener interés en el desarrollo de planes estratégicos para reducir el efecto invernadero, como un compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad social.

Publicado por: YENNY RODRÍGUEZ BARAJAS
Santander aún está lejos de ser una región líder en energías renovables. Entre otras razones, están la poca conciencia ante la crisis energética por cuenta del cambio climático y la desinformación para aplicar los diferentes sistemas existentes.
La energía renovable es una opción que tienen tanto las empresas como los hogares para optimizar internamente muchos de los procesos que requieren energía, pero haciéndolo con energías no convencionales, que ofrecen múltiples beneficios económicos, ambientales e incluso para la salud.
Según Gabriel Ordoñez, profesor de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, Electrónica y de Telecomunicaciones de la Universidad Industrial de Santander, UIS, son pocas las edificaciones que aprovechan lo que la naturaleza ofrece para generar espacios confortables y sostenibles. “Sin embargo, desde las universidades se vienen trabajando proyectos que aportan a mejorar el medio ambiente de la ciudad. El tema del cambio climático es una realidad, y ante ello, se debe buscar cuanto antes la utilización de tecnologías renovables que no generen alto CO2 al ambiente. Es importante educar a los adultos y niños, para que se familiaricen con la problemática ambiental y social y empezar a trabajar en ello”.
Inversión
En la actualidad, el país genera 16.597 megavatios (MW) de energía. De esta cantidad, casi 70 % de la capacidad instalada se basa en matriz limpia, es decir, energía hidráulica, y solo el 1 % de participación en la generación es de las fuentes no convencionales de energía renovable, que incluyen la energía solar, eólica, geotérmica, pequeñas centrales hidroeléctricas, biomasa y mareomotriz, como principales tipos.
Según los expertos, uno de los inconvenientes para la implementación de esta tecnología son los altos costos de importación de los sistemas desde Estados Unidos, Alemania o Japón. Sin embargo, con la Ley 1715 de 2014, de energías renovables, se busca que las fuentes no convencionales se sitúen como una alternativa energética eficiente, para evitar períodos de escasez.
De acuerdo con Alejandro Lucio, director ejecutivo de la Asociación de Energías Renovables de Colombia, “es necesario un mecanismo de subasta que permita crear en el país, para 2018 y con proyección a 2020, un potencial de 2.000 MV en energías renovables, cuya inversión sería cercana a US$3.500 millones, para pasar del 1 % actual a casi 10 %”.
Implementación
Con los problemas de medio ambiente causados por la emisión de gases de efecto invernadero, el país necesita otras opciones de generación energética. “Implementar este tipo de alternativas nace como una responsabilidad social que ofrece múltiples beneficios, como la reducción de costos, mejorar y optimizar los procesos, eficiencia energética, entre otros. En Colombia, hasta ahora estamos iniciando, y el sector líder es el energético, porque los consumos internos de energía dentro su operación son considerables, así como empresas de servicios públicos, porque sus actividades se basan en consumos de energía”, afirma Diana Santos, profesional de desarrollo sostenible de Icontec.
Por su parte Juan Diego Méndez Larrañaga, gerente seccional de la Andi, señala que se debe hacer la inversión necesaria para que las empresas puedan crecer de manera sostenible, más rentable y vincularse a los mercados internacionales. “Estamos en el proceso de reglamentación con la Comisión Regulatoria de Energía y Gas, CREG, concertada con la Andi y el Ministerio de Minas, porque es necesario saber cómo va a ser la conectividad y la forma de colgarse a la red eléctrica nacional para poner en marcha esos proyectos”.
Edificio verde Uis
La Escuela de Ingenierías Eléctrica, Electrónica y de Telecomunicaciones UIS es un edificio verde, en donde expertos en el tema de energías renovables aprovechan energéticamente lo que brinda la naturaleza, para utilizar lo menos posible la energía procesada. A partir de mediciones, docentes de la universidad obtienen información real sobre potencialidad, radiación solar y características específicas de los días.
“Con los techos verdes, se redujo la utilización de aires acondicionados, brindando en el ambiente un confort térmico; se eliminaron toneladas de aires acondicionados, por lo cual se bajaron los costos de mantenimiento del edificio. También se instalaron canales para que el aire fluya, y la iluminación se logró mediante tecnologías de eficiencia, utilizando energía solar y paneles fotovoltaicos, para integrar todo el proceso, es decir, se hizo un sistema integrado de gestión de energía, utilizando, como máximo, un 30 % de energía eléctrica”, explicó Gabriel Ordoñez, profesor Escuela.
Condiciones climáticas
El clima de Bucaramanga permite implementar las tecnologías que dependen del sol o la lluvia, como la fotovoltaica, que genera electricidad, y la energía solar térmica, que calienta el agua.
Video Sistemas SAS es una empresa que trabaja con tecnología amistosa con el medio ambiente y no contaminante. “Estamos haciendo una casa sostenible con energía solar, 100 % con paneles solares fotovoltaicos; iluminación a base de led, para bajar el consumo; techos verdes, donde se plantaron materos frutales en plena producción, que se riegan con aguas lluvias que luego se encausan y llegan a un tanque, y que son utilizadas para lavar pisos, baños, entre otros, porque es absurdo que aún se utilice el 90 % del agua pura para estas actividades. Se trata de enseñarle a la gente que no importa el tamaño de la construcción. Desde casas pequeñas hasta grandes empresas o edificios, pueden implementar la tecnología y aportar al medio ambiente”, afirma Hollman Vega, director.















