Diversas opciones empresariales al servicio de la comunidad distinguen a Santander de las demás regiones del país. Organizaciones musicales, marroquinería, arte y publicidad, pueden ser su elección en la tierra comunera.

Publicado por: Ana Katherine Toro Salamanca/ predaccion@vanguardia.com
El interés por el arte y las manualidades movió a Julián Vladimir Núñez a aprender la técnica para elaborar lámparas artesanales. En 2008 Edna Rocío Morales, su esposa, adoptó los conocimientos y puso en marcha la empresa comercializadora del producto. Los ocho estilos entre los que se cuentan lámparas de apliques, triangulares, medialunas, para mesas de noche, cuadradas, de techo circular, techo cuadrado, techo veneciano, piramidales y pies de dos cuerpos, están elaboradas en chingalé, madera, dril vulcano e hilo terlenca, y se han convertido en unas de las favoritas en Girón. Su particular diseño constructivista y el manejo de diferentes colores como el rojo, azul, amarillo, verde y naranja, les dan un toque innovador, lo que aumenta el nivel de producción. En un mes se fabrican un promedio de 60 lámparas y su comercialización es posible gracias al catálogo de servicios que actualizan constantemente. En un futuro cercano aspiran a elaborar lámparas desarmables e incursionar con una línea oriental que rompa con los esquemas presentes en el mercado. Dentro de sus objetivos está incrementar sus ventas y trabajar otro tipo de materias primas que se puedan reciclar y contribuir a la preservación del medio ambiente yendo más allá de lo tradicional.




















