Una selecta gama de servicios caracterizados por su alta calidad y cuidadosa realización, hacen parte de la riqueza empresarial del departamento. Visite Santander y deléitese con todas sus atracciones.

Publicado por: Ana Katherine Toro Salamanca/ predaccion@vanguardia.com
En 1996 abrió las puertas al público esta empresa familiar de confecciones deportivas dirigida por Cruz Delina Vargas y asesorada operativamente por su hermana y su esposo. Contadora pública de profesión, esta santandereana emprendedora cursó escalado y diseño de moldes en el Sena, y fundamentó su negocio en la escogencia y utilidad de las telas. La compañía ofrece los servicios de confección de uniformes deportivos, camisetas tipo polo para uniformes, pantalonetas, batas para laboratorio, dotaciones empresariales informales y todo tipo de diseños para uso escolar. Cuenta con la colaboración de cinco operarios en el taller y dos personas en el punto de atención, trabajando bajo el lema de que la prenda quede bonita y bien confeccionada. En temporadas altas fabrica un promedio de 300 productos semanales, ciñéndose por las pautas institucionales y las decisiones de la comunidad educativa. Lo más importante para la organización es elaborar ropa sencilla, cómoda y útil. Sus clientes más antiguos son el Instituto San José de la Salle, Gimnasio Superior, Colegio Jorge Isaacs, Colegio Adventista Libertad y el Instituto Gabriela Mistral.


















