Muchos sostienen que el exalcalde Fernando Vargas Mendoza ha sido el más grande visionario en obras de infraestructura, de educación y de desarrollo social que ha tenido Bucaramanga en las últimas tres décadas. Este es su perfil:

A los 12 años Fernando Vargas Mendoza enfrentó la pérdida de su padre, Ciro A. Vargas. Y, lejos de rendirse ante la adversidad, asumió con tesón un rol de liderazgo en su familia. Siendo el mayor de siete hermanos, se convirtió en el principal apoyo de su señora madre, una reconocida educadora, quien le enseñó desde pequeño a crear empresa.
Sí, de niño, Fernando ya mostraba su espíritu emprendedor: le ayudó a Doña María Antonia Mendoza viuda de Vargas, con un negocio que operaba cerca a la Universidad Santo Tomás. Allí funcionó durante años la fábrica de colchones ‘La Garantía’, un nombre que simbolizaba precisamente lo que él representa para su familia: confianza, trabajo y futuro.
Mientras se esforzaba por el bienestar de sus hermanos, Fernando también se destacó en las aulas del Colegio De Santander. Disciplinado y comprometido, encontró en el estudio una vía para transformar su realidad. Su excelencia académica lo llevó a ingresar a la Universidad Industrial de Santander, UIS, donde se formó como ingeniero de sistemas. Luego cursó una Maestría en Administración de Empresas en la Universidad Santo Tomás, un diplomado de liderazgo en la Universidad de Harvard, y logró el título de Doctor en Economía de la Universidad de Baja California.


Su camino ha sido el de un visionario que transforma los obstáculos en oportunidades y los sueños en proyectos concretos.
Antes de relatar su trayectoria, es preciso recordar a otra persona que ha sido vital para él: su coequipera, Omaira Buitrago de Vargas, quien le robó el corazón a ese joven que todos los días, en su Simca de color beige -que tenía una calcomanía de The Molding House-, le pitaba al pasar rumbo a la fábrica de colchones. Ella, quien hoy lidera la Dirección Administrativa y Financiera de la Universidad de Santander, UDES, ha sido quien le ha acompañado en el trasegar de una vida llena de éxitos y, por qué no decirlo, también de algunos infortunios.

Con Omaira, Fernando construyó un bello hogar, integrado por Fernando, Maira, Daniela y María, sus adorados hijos. Según cuenta, su familia fue y es la musa de su inspiración para construir todo lo que hoy tiene y que ha sido fruto de trabajo, dedicación, fe y resiliencia.
Nadie imaginaría que ese niño que ayudaba a su familia a hacer colchones haya sido senador de la República (2001), alcalde de Bucaramanga (2008–2011), fundador de una universidad e, incluso hoy, fundador de una empresa de recursos energéticos con sede en varios países del mundo. Es más, ha sonado en más de una ocasión como ministro y también “le han hecho coquitos” para que sea candidato presidencial.
El ‘duro’ de los sistemas

Pero volvamos a sus inicios. Muchos desconocen que Fernando Vargas Mendoza fue el primero en sistematizar empresas en la región. Introdujo el primer microprocesador de datos en una época en la que las facturas se hacían de una manera arcaica. De hecho, el término ‘software’ era algo distante para una Bucaramanga que se veía un poco anquilosada a finales de los años 70.
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Como todo visionario, diseñó su propio software y se fue, empresa por empresa, a ofrecer sus servicios, justo cuando la fábrica ‘La Garantía’ dejaba de ser una fuente de ingresos para su familia, tras la llegada de la tecnología al mundo de los colchones.
Le fue tan bien en ese trabajo que, tras vender varios procesadores, le tocó capacitar a los empleados para manejar esos ‘armatostes’ de computador. Siempre cuenta, en sus relatos sobre el ayer de su vida, que creó una especie de ‘escuela’ en Omnicentro, en la calle 36 con carrera 17, en donde instruía a funcionarios de muchas empresas.
Comenzó ofreciendo programas técnicos en sistemas y computación. Él mismo recuerda cómo empezó dando clases en un local del citado centro comercial. Se vio, tal y como lo hace un profesor apasionado, preparando a quienes más tarde serían promotores de la computación, y que serían el cimiento de una gran universidad como lo es hoy la UDES.

Junto al ya desaparecido Rafael Serrano Sarmiento y otro puñado de grandes visionarios, le dio vida a la otrora Corporación Técnica de Santander. Con paciencia y visión, aquel ingeniero y docente sembró en ellos la inquietud por el conocimiento y la innovación.
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Sus clases, que al principio eran programas técnicos, evolucionaron en una oferta académica cada vez más sólida, hasta que su compromiso con la educación impulsó la creación de una institución que hoy es referente en formación superior: la Universidad de Santander, UDES: “Así, con esfuerzo y convicción, transformamos un aula en un sueño y un sueño en una universidad”, dijo Vargas Mendoza.
Con el tiempo, diversificó su oferta académica con otras carreras en administración hotelera y turística, por citar unas cuantas, hasta llegar a Medicina y Comunicación Social, consolidándose como un referente educativo en el oriente colombiano. Es más, esa universidad se expandió a Bogotá, Cúcuta, Valledupar y Arauca.
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Según Vargas Mendoza, el desarrollo de la UDES se ha cimentado en tres pilares fundamentales: calidad académica, visión regional y una administración gerencial eficiente. No obstante, enfatiza que el mayor patrimonio de la institución es la gente.

En las elecciones del 28 de octubre de 2007, Fernando Vargas Mendoza fue elegido como alcalde de Bucaramanga con un respaldo de más del 49% de los votos, para el periodo 2008–2011. El ‘bicho’ de la política ya le había picado algunos años atrás, cuando tuvo un paso por el Senado.

Tal vez sus detractores no lo reconozcan, pero muchas de las obras viales con las que hoy cuenta la ciudad -el Viaducto Alejandro Galvis Ramírez, el Coliseo Bicentenario, los intercambiadores del Mesón de los Búcaros y del Mutis, la Troncal Norte-Sur, e incluso el Anillo Vial Externo, que es noticia por estos días- fueron los grandes pilares durante su gestión. También su paso nos dejó el Embalse del Río Tona.
Su labor social ha ido de la mano con su visión empresarial. De hecho, fue el creador de la famosa gratuidad en la educación con la otrora Universidad del Pueblo, donde muchos jóvenes de escasos recursos pudieron estudiar y llevó los pregados a todas las comunas. Además, junto a su esposa ha impulsado la Fundación Mujer y Hogar e incluso lleva asistencia médica a la población Wayúu.
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Vargas Mendoza, como gran visionario, hoy anda enfocado en la promoción de los recursos energéticos y está decidido a demostrar, con impacto mundial, que esta tecnología reduce sustancialmente las emisiones contaminantes como el dióxido de carbono y otros gases que producen el cambio climático. Desde la UDES, tiene el sueño de liderar un proyecto para implementar la tecnología de producción de hidrógeno verde como combustible para uso industrial, doméstico y vehicular.
Cuando le preguntamos cuáles han sido las claves de su camino como empresario y visionario, a sus casi 68 años de vida, no duda un instante en señalar lo esencial: el ser humano: “Hermano querido, hay que pensar en la gente y, sobre todo, es clave tener fe y estar rodeado de una familia que le dé su respaldo”.
Para él, el éxito va de la mano de quienes lo han acompañado y tiene la certeza de que Dios lo ha bendecido. Repite una y otra vez, “toda la gloria es de Dios”. Así habla no solo el empresario, sino el hombre de fe que camina con los pies en la tierra y la mirada en el cielo, sembrando futuro por doquier.
Algunas de sus condecoraciones

- Ejecutivo del año, otorgado por Vanguardia (1987)
- Ejecutivo del año, de la Cámara Júnior (1994)
- Orden del Concejo de San José de Cúcuta (1995)
- Ciudad de los Santos Reyes, de Valledupar (1996)
- Orden Andrés Páez de Sotomayor, del Concejo de Bucaramanga. (1996)
- Orden de la Democracia, del Congreso (1998)
- Orden Luis Carlos Galán Sarmiento, de la Asamblea de Santander (1998)
- Orden Yariguíes, de la Alcaldía de Barrancabermeja (1998)
- Orden al Mérito de la Alcaldía de Bucaramanga (1998).
- Orden al Mérito, de la Junta de Acción Comunal del Oriente Colombiano (1998)















