Yentil se vislumbra como un canto a la vida: un sí a la ilusión de ver que la existencia de un ser es más importante que el dinero o los intereses particulares de una empresa o de un grupo de personas...

Publicado por: Jimmy Humberto Fortuna Vargas
Este texto, organizado en siete escenas, tiene como personajes a Róbinson (el pirata), Casandra (la bruja), Calypso (la sirena), Casimiro (cazador), Ruperto (cazador), Lobo, Cazadores, Tito (el sapo sapiente) y Yentil (el animal de las nieves). Con todas estas luminarias, el maestro Pabón Villamizar construye su universo en el que todos estos nombres dan vida a unos personajes, que, con un sentido crítico de su propia realidad y un uso de razón que debería tener todo ciudadano del común, logran darle rienda suelta a sus sueños y llevarlos a cabo de manera satisfactoria, sin pasar por encima de nadie.
Este autor, creador de 'El visitador y otros cuentos', logra, escena tras escena, consolidar las personalidades de cada uno de los diferentes personajes con la abundante y certera información que el lector puede descubrir en las diferentes acotaciones. Es así como cada persona que se aproxima a esta obra puede hacerse una idea de los ambientes en los que se encuentra Róbinson: "En la pared del fondo reposan, colgados, aquí y allá, una bandera de pirata, un gancho, un gran pañuelo negro con lunares dorados y una pata de palo. El suelo está repleto de libros en desorden. El personaje está vestido rigurosamente de negro)".
Además de estos aspectos, el texto, como se puede apreciar con los nombres de los personajes, rinde un tributo al mundo de los griegos, pues, traza puentes que permiten generar un diálogo intertextual entre este texto dirigido a un público infantil y juvenil y las famosas obras en que Casandra aparece como personaje. Este nombre le otorga un importante sentido al texto de Pabón Villamizar, ya que en la obra de este catedrático Casandra es denominada como la "reina de la profecía" por su amigo Róbinson, y, en palabras de esta reina, ella se asume y se percibe como una mujer que está "más gastada que moneda en el fondo del mar", posiblemente, por las reiteradas veces en las que su nombre es tomado para todo tipo de ambientes, o cuando ella manifiesta: "Yo estoy condenada a que nadie crea en mí". En torno a esta línea literaria, Róbinson menciona autores como Julio Verne y Emilio Salgari, entre otros, con quienes se perciben hilos conductores que retoma el creador de 'Des-cuento navideño', con obras que tengan como temas las aventuras, los viajes, etc. En cuanto al contenido de la obra, se perciben algunos guiños a Shakespeare: "¡Qué bien! Esto me gusta. ¡Es como una obra de teatro!".
Siguiendo esta línea, en la obra 'Yentil, el amable hombre de las nieves' se proponen diferentes ejes temáticos, y entre estos se pueden apreciar las continuas denuncias que hacen los personajes en torno al ambiente en que les ha correspondido vivir, pues, como Casandra dice: "La industria está acabando con las brujas, obligándonos a tragar tanto humo", o "pícaros sobran en este mundo". Por el lado de Róbinson: "Las únicas sirenas que quedan en este mundo son las de las fábricas, las ambulancias y los carros de bomberos", que dejan ver ese descontento y esa insatisfacción frente a su situación, pero sin perder la esperanza, pues, esta cobra vida en la figura de Yentil, el personaje que, además de darle título a esta obra, se convierte en el punto de encuentro de todos los personajes. Además, Yentil se vislumbra como un canto a la vida: un sí a la ilusión de ver que la existencia de un ser es más importante que el dinero o los intereses particulares de una empresa o de un grupo de personas: "¡Cincuenta y seis mil millones de pesos! Eso ganará quien dé cacería al animal".
Como se percibe, esta obra, que contiene abundantes juegos de palabras, es un texto reflexivo que si cae en las manos apropiadas, es decir, en los niños, puede llevar a un sinfín de reflexiones y lograr que el sentido crítico de quien la lea pueda trazar rutas y senderos tanto literarios como a puntos de unión con otras realidades














