Cultura
Sábado 14 de mayo de 2011 - 12:00 AM

Un generador de discusiones

El pasado Encuentro Nacional de Literatura en la Universidad Industrial de Santander contó con la presencia de dos importantes personalidades de las letras colombianas, Fernando Cruz Kronfly y Roberto Burgos Cantor, y se discutió en torno al ensayo.

Publicado por: JIMMY HUMBERTO FORTUNA VARGAS

Como era apenas lógico, los expositores hicieron mención de don Michel de Montaigne (¿será que algún día no lo citen en un encuentro de literatura?). Aunque la alusión al citado escritor francés no es nada que deslumbre, lo que sí llamó la atención fue el hecho de ver reunidos a dos grandes de las letras colombianas, Fernando Cruz Kronfly y Roberto Burgos Cantor. El maestro Cruz lideró una charla titulada 'El ensayo como género literario' en la que reflexionó acerca de este tipo de texto, tan frecuente en la universidad, pero del que poco se sabe. En su ponencia, este doctor en Derecho expresó que es prioritario que "el autor se comprometa con la experiencia y la defensa de un pensamiento propio", debido a que es costumbre citar un sinfín de argumentos de autoridad, sin permitir vislumbrar la voz o el pensamiento de quien escribe, porque este se esconde en medio de afirmaciones, en medio de ideas de otros, y termina por evaporarse en un maremágnum de palabras sin control.

En una disertación centrada en el ensayo es pertinente abrir el espacio al autor de este tipo de texto, es decir, al ensayista, ya que él es el artífice, el creador de ese imperio de palabras con una intención particular. Para esto, según palabras del maestro Cruz Kronfly, "el ensayista, pues, no prescinde del contexto cultural", puesto que este se convierte en su brújula en medio del caos, la adversidad y la desidia de las ideas propias y de los otros. Por otro lado, se hizo mención de un punto vital en la elaboración de este género y es que, por medio del ensayo, "el ensayista sigue hablando consigo mismo", lo que genera el puente con los orígenes de la humanidad, con los grandes pensadores griegos, que sentaron las bases de la retórica y de la poética, en el buen sentido de la palabra.  

En medio de las iluminadoras ideas del maestro Cruz Kronfly, el autor de 'El vuelo de la paloma' insistió en manifestar que "hemos olvidado el ensayo", en vista de la rapidez del pensamiento que actualmente contamina el globo terráqueo. Por eso, en  este encuentro de luminarias de la literatura, se hizo un llamado a revivir el ensayo, y qué mejor lugar que el Ágora, el emblemático y multifacético auditorio de la Universidad Industrial de Santander, donde han desfilado desde jugadores de fútbol hasta líderes políticos y, por supuesto, escritores, pensadores y críticos literarios. Aunque Roberto Burgos Cantor dirigió su charla en torno al cuento, y citó a los grandes de esta impresionante forma de escritura (Juan Bosch y Edgar Allan Poe, entre otros) se vinculó al ensayo e incluso, debido a sus comentarios, generó preguntas del auditorio acerca de la posible relación entre el ensayo y el cuento, que no recibieron mayores ni ingeniosas respuestas de los afamados expositores, pero sí quedó en el panorama ese interrogante al que cualquier asistente podrá dar solución, si se detiene un poco en Augusto Monterroso y sus célebres minicuentos, que son piezas ensayísticas fabulosas, como el recordado e involvidable 'Dejar de ser mono', donde pone su dedo en la llaga, entre esos imaginarios que tienen los europeos y estadounidenses frente a los hispanoamericanos. Aunque, si se abandona el cuento por un momento, en la novela emerge la imagen del genial José Saramago y sus obras tituladas 'Ensayo sobre la ceguera' y 'Ensayo sobre la lucidez' en las que un personaje femenino penetra estas dos célebres piezas del Premio Nobel portugués y en donde se debaten ideas, como ocurre con los normales "ensayos" académicos y acartonados que se encuentran en las universidades.

Como fue posible apreciar en aquel encuentro, aún sigue viva la esperanza por la letras y, por ende, por el debate de ideas, porque, como planteó en esa jornada el maestro Zuleta Ortiz, "la lectura es la ejecución del texto, y este debe ser el protagonista", así como debe serlo el ensayo en todos aquellos espacios en los que se encuentren seres humanos dispuestos a dialogar y a valorar la palabra como la suprema forma de reflexión civilizada.

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Publicado por: JIMMY HUMBERTO FORTUNA VARGAS

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