Cultura
Sábado 20 de agosto de 2011 - 12:00 AM

Artista de lo urbano

Aunque el concepto de lo urbano es un “lugar común” del que todo artista bebe y del que se mantendrá unido como si fuese la fuente del saber o de la eterna juventud, el caso del maestro Afanador es una apuesta a la seriedad y sabiduría que su ojo crítico ha develado en diferentes urbes del mundo.

“En este mundo, los actos son columnas, testimonios, materia de verdad”. Eduardo Cote Lamus (Foto: Suministrada /VANGUARDIA LIBERAL)
“En este mundo, los actos son columnas, testimonios, materia de verdad”. Eduardo Cote Lamus (Foto: Suministrada /VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: JIMMY HUMBERTO FORTUNA VARGAS

Como reconocimiento a su trabajo, además de su tesis laureada en la Universidad Industrial de Santander, es el hecho de haber sido escogido como uno de los ocho artistas que participan en el XIV Salón Regional de Artistas Zona Oriente, que permitirá que su propuesta artística, centrada en lo urbano, sea nuevamente conocida ante el público santandereano.
Milton Afanador es un fotógrafo comprometido con su trabajo que continuamente emprende ejercicios fotográficos en aras de una excelencia que, seguramente, será siempre su trofeo más preciado. Como prueba de ello, está la serie de imágenes del año 2011 en torno al “bus”, que muestran, en un nivel superficial, un vehículo destruido, pero que, ante una mirada un poco más profunda, revela esa simbiosis de lo urbano con la naturaleza. Es el esqueleto de un “animal” de la selva de asfalto que cumplió con su ciclo de vida y que ahora, ya muerto, entra en contacto con las lianas, con las enredaderas y con todos esos elementos naturales que tienden a fusionar el presente, el pasado y el futuro. Una apología del porvenir en que la naturaleza tomará revancha ante tanto atropello por parte del hombre. Las cenizas de aquel bus que, en vida, contaminó su medio y que ahora vuelve, como el hijo pródigo, a la madre tierra para que esta dicte su sentencia de no-vida. Por otro lado, está el ejercicio de este artista, titulado ‘Fachada’, que bien podría ser ese otro “esqueleto”, pero en esta oportunidad, de una familia que, como núcleo de la sociedad, habitó en ese espacio que ahora ante la desintegración experimenta un vacío donde las paredes ya no lo son, donde el cemento ha desaparecido como la piel y solamente se perciben los huesos de aquello que fue. Serie de imágenes que encajarían, de manera perfecta, con aquel célebre poema de Cote Lamus, del que emana: “Y los que piedra a piedra, brazo a brazo, /movidos por el látigo o el hambre/ hicieron la muralla, ¿dónde se encuentran?”.

“… Es el artista que se camufla ante el personaje y este le da esa fuerza y esas ganas por explorar lo prohibido y lo que no lo es, pero que ante la máscara siente la libertad de aventurarse ante lo desconocido”.

Dentro de la riqueza visual que ofrece su variada obra fotográfica, hay un personaje intrigante que este artista configuró y que aún sigue con vida, lógicamente, cuando él así lo decida, ‘El Milton del Virresches’, ser fantástico que, como él mismo señala: “No es luchador, no practicó la lucha libre, y lo más posible es que nunca lo haga. Esta disciplina, espectáculo y deporte, llegó a él por lo visual, por su sentido coreográfico y de coordinación estética, afirmando desde lo personal que es un ballet de machos que danzan a golpes en la lona”. Este personaje, tal y como le sucedió a este artista y a tantos otros, lo persigue día y noche. Al respecto de este asunto, Pirandello manifestó en el proceso de creación de ‘Seis personajes en busca de autor’ que “no se da vida en vano a un personaje”. En el caso del maestro Afanador, este llama la atención por el elemento simbólico que emplea: la máscara que para su creador es vital por la carga visual que posee. En sus múltiples trabajos, dedicados a este enmascarado, su personaje deambula por espacios que no son los propios de su entorno; recorre sistemas de transporte público, plazas de mercado, andenes, centros comerciales y bares de diversa índole, entre otros. En conclusión, es el artista que se camufla ante el personaje y este le da esa fuerza y esas ganas por explorar lo prohibido y lo que no lo es, pero que ante la máscara siente la libertad de aventurarse ante lo desconocido.
En un rápido recorrido por toda su obra, se advierte que lo urbano es el eje temático de su propuesta artística. En medio de esto, además de prestar su cuerpo para “hacer señalamientos visuales, sobre la hibridación constante que experimenta nuestra identidad”, su familia hace parte de este proyecto fotográfico, que es su vida misma, en la que, lo más cercano a ella, es significativo; caso de su creación titulada ‘100% americano’, que, como es apenas lógico, centra su mirada en lo que otros no ven: los seres anónimos que transitan las urbes donde todos tienen cabida y donde todos son partícipes en la construcción de aquel imaginario tan difícil de definir: el ser ciudadano.
Milton Afanador Alvarado y su infaltable cámara digital, en una especie de fusión, muy al estilo de los personajes de Horacio Quiroga, seguirá develando, ya sea con su propio cuerpo o con el que le otorga el enmascarado, la idea de que en esta ciudad “no gótica” siempre habrá espacio para que su superhéroe prosiga, con su ojo silencioso, permeando en este espacio que, como casi todos, se compone de diferentes gradientes en que los seres que habitan son tan cambiantes como las fases de la luna, los estados de ánimo o el amor entre los humanos.

“… Escogido como uno de los ocho artistas para el XIV Salón Regional de Artistas Zona Oriente, que permitirá que su propuesta artística sea nuevamente conocida ante el público santandereano”.

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Publicado por: JIMMY HUMBERTO FORTUNA VARGAS

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