La muestra curada por el equipo ‘De Cabeza Curaduría’, inscrita en el marco de la decimoquinta edición de los Salones Regionales de Artistas, comenzó en Bucaramanga con una exposición y una conferencia performática el 9 de julio.

Publicado por: ALBERTO BORJA
Los Salones Regionales de Artistas son un evento que ha buscado señalar para el público, desde sus inicios en 1976, a un grupo de obras y artistas de todo un país dividido en regiones culturales y geográficas. Estas delimitaciones plásticas, que no recogen toda la diversidad real, son: Caribe, Pacífico, Centro-Occidente, Centro, Oriente, Orinoco-Amazonía y Sur. En la zona oriental esta tradición expositiva establece parámetros y orientaciones para acercarse a una actualidad posible del arte en nuestro territorio.
Sin embargo, no es suficiente con tener un grupo de artistas y obras en unos espacios de exposición, sino que debe asegurarse que la selección y la presentación de sus prácticas y procesos sean las mejores. Con este propósito se crearon, en las últimas cinco ediciones de los Salones, unas becas curatoriales. Estas proporcionan recursos para que los curadores del equipo ganador en cada convocatoria puedan investigar en el terreno y seleccionar personas y proyectos. Ahora, y hasta el mes de septiembre, podrán verse los resultados de una de estas becas para la zona Oriente, la del proyecto planteado por el equipo ‘De Cabeza Curaduría’ y su investigación ‘Este: coordenadas itinerantes’.
La exposición ‘Ángulos entrantes’, en la sala del Instituto Colombo Americano de Bucaramanga, fue inaugurada el pasado 9 de julio con las piezas que conforman los trabajos de cuatro artistas. Tres instalaciones invitan al espectador a penetrar en ellas e interactuar. En el fondo de la sala, las piezas de Pablo Rincón cuelgan del techo. Con bordes afilados, las pesadas láminas de madera, suspendidas por delgados hilos, han sido intervenidas y trabajadas con las herramientas habituales de su proceso, que incluyen hachas, pulidoras y motosierras. Su trabajo transmite algo más que la destrucción calculada de la materia o la reiteración de sus fórmulas pictóricas, al plantear un mapa que recoge escrituras, trazos y capas que cuentan historias de maestros y artesanos.
Sebastián Sanabria también cuelga del techo sus piezas principales, que consisten en cinco bultos de café organizados en dos grupos que penden cada uno de una báscula. Para interactuar con la obra, el espectador dispone de dos sondas para aguijonear los costales y un par de agujas para remendar los agujeros. El suelo lleno de granos y un video continuo ilustran el proceso de sacar una muestra de los frutos secos almendrados.
Y para cerrar las instalaciones, a la entrada de la sala del Colombo está el trabajo de Eduardo Trujillo, una metáfora sobre los rastros y los vestigios que dejamos en nuestro afán predatorio y acaparador de recursos y terrenos. Allí podrá encontrarse el lecho seco de una corriente reproducida con cemento, con algunos detalles que el observador podrá ir descubriendo en la medida en que se acerque a los objetos dispuestos sobre el suelo. Los tres están acompañados de otra artista bumanguesa que se expone desnuda en dos fotografías: Camila Bretón. Su trabajo reitera una perspectiva íntima, al parecer personal, que a pesar de no dialogar directamente con las otras tres piezas tiene algo que decir. Algunos artistas convierten su obstinación alrededor de una sola imagen en una búsqueda que puede llegar a ser legítima. El colectivo bogotano La Agencia, que organiza el salón regional de la zona Centro, elaboró las instrucciones que aparecen en el catálogo de la exposición de Bucaramanga.
Al tiempo que se inauguraba el Salón, la artista venezolana Diana Villamizar compartió con los asistentes al auditorio del Instituto una conferencia performática en la que conversó con algunos migrantes venezolanos en nuestra ciudad. Esta acción presentó una inversión de roles en la circulación, inimaginable hace unos años, que conmovió al público que escuchaba los dramáticos relatos, e hizo reflexionar a más de uno sobre nuestra propia diáspora.
Los Salones Regionales se extenderán hasta el próximo 3 de septiembre con dos exposiciones más en Cúcuta: ‘Ángulos de refracción’ y ‘Ángulos oblicuos’, y una tercera en Barichara, ‘Ángulos complementarios’, que expone el trabajo de los artistas Samuel Swope y Hyounsang Yoo, invitados a realizar una residencia artística en la zona, y obras de artistas locales. Además, algunos participantes y gestores también orientarán talleres y conferencias.
Y si bien el Salón Nacional de Artistas ya no es el gran evento de las artes en Colombia, y en cambio la Feria Internacional de Arte de Bogotá y el MDE en Medellín, entre otras citas, captan los grandes presupuestos y la atención de los medios, los Salones Regionales de Artistas son una de las pocas alternativas de visibilidad institucional. ¡Acérquese!; usted también hace parte.














