Cultura
Sábado 24 de diciembre de 2016 - 12:01 AM

Híbrida

En una antigua casa sobre el Paseo España, quizá la última en su estilo en este sector, abrió sus puertas Híbrida, la tercera exposición en este nuevo espacio de la ciudad.

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Publicado por: ALBERTO BORJA

A las puertas de la consolidación de un proceso de paz, y en vísperas de una reforma tributaria radical que pretende remediar el agujero fiscal que originó la crisis mundial del precio del crudo, nuestras expectativas se dirigen hacia el futuro con la esperanza de recibir en el próximo año mejores noticias. En este contexto, nuevos espacios se abren para propiciar el surgimiento de un circuito que les permita a los artistas santandereanos la producción y el intercambio en Bucaramanga. Entre ellos se destaca Galería Tótem, y la corporación artística y cultural del mismo nombre, que proponen una visión internacional sobre las producciones artísticas, firmemente fundamentada en procesos locales. Pero, ¿qué tiene que ver una galería de arte con los fenómenos coyunturales cerca del final de uno de los componentes de nuestro conflicto? Para la mayoría de nosotros el arte contemporáneo sigue siendo algo difuso y cerrado, para unos círculos exclusivos, que no es fácil de asociar con nuestra cotidianidad. Pero es precisamente allí, en los temas próximos, donde se encuentran arraigadas las nuevas formas de hacer objetos estéticos. Tótem se propone animar el diálogo entre distintas perspectivas del hacer y dinamizar las oportunidades de visibilidad de proyectos y obras que interactúen con otros elementos sociales en este entorno y en este tiempo, el de la contemporaneidad.

En una antigua casa sobre el Paseo España, quizá la última en su estilo en este sector, abrió sus puertas la tercera exposición en este nuevo espacio de la ciudad. Híbrida, inaugurada el pasado 20 de diciembre, reúne trabajos de artistas internacionales con el trabajo de artistas santandereanos con argumentos suficientes para sostener una conversación estética de altura. Más allá de los géneros o medios, el título sugiere este encuentro, este cruce de caminos entre la pintura, la escultura, la fotografía, el dibujo y el grabado en los que el espectador puede ubicarse para sacar sus propias conclusiones y elaborar sus propios análisis.

Entre el grupo de artistas se destacan los santandereanos, entre ellos Fredy Saúl Serrano, quien presenta una obra escultórica compuesta de una maqueta y una instalación de objetos creados por él mismo, que hicieron parte de otros proyectos, en donde su mirada a la memoria y el olvido le sirven de reflexión y pretexto para proponer su materialidad ligada al diseño. Lady Marcela Robles, otra artista de la UIS, presenta Carrusel de negra, un juguete decorativo y femenino con los colores pastel de otras épocas, contrastado con su autorreferencia y señalamiento étnico. Emel Meneses participa de esta selección con una pintura confeccionada a partir de tonos grises en la que retrata a un hombre fornido que observa al espectador desde la tela. Mucho más dado a una obra conceptual, polémica y confrontativa, esta vez decidió evidenciar sus dotes técnicas, que siempre han estado a la altura de cualquier artista internacional. José Ricardo Contreras expone una pintura bastante cargada de materia, en contraste con el trabajo de Meneses. Su tríptico se compone de dos retratos de un hombre con la mirada absorta en el vacío que se interrumpe abruptamente con la presencia de una vaca. Contreras hace comentarios y trata de reinterpretar a su manera la obra de varios artistas modernos contemporáneos, y en esta obra lo hace fundamentalmente a partir de Lucien Freud.

Luego nos encontramos con Guillermo Quintero y su pintura, que adquiere dimensiones escultóricas al presentarse en la tridimensionalidad. Con casi tanta carga matérica como Contreras, Quintero trabaja con capas que emulan la superficie de las paredes de tapia y el esfuerzo reiterativo de cubrirlas con capas de color, como producto de un proceso de investigación en las tradiciones de los oficios constructivos arquitectónicos de la colonia. De otra parte, la obra de Sair García, oriundo de Barrancabermeja, integra el óleo y el acero para explorar este material a partir de su indagación constante sobre el río Magdalena y el desplazamiento. Esta conversación continúa con la pintura, como medio de investigación, hecha con petróleo sobre papel oro de Sebastián Sánchez. En esta, tres retratos evidencian las relaciones que él observa entre la subversión, la política y la economía que en esta región han tenido un protagonismo central desde hace más de cien años, cuando se descubrieron los primeros yacimientos de hidrocarburos. Finalmente, Nancy Ospina nos presenta sus piezas de apariencia minimalista, que deben leerse en relación con su trabajo performático. La nada, la ausencia, son elaboradas en una superficie blanca intervenida de manera leve y sutil, con un dibujo producido de forma indirecta en la acción misma y la mirada fija, para decirlo todo sin una sola palabra.

Esta muestra cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura y Turismo Departamental, en cabeza del arquitecto Óscar Villabona, y de la Gobernación de Santander. La apuesta de este nuevo espacio es la iniciativa y el sueño de Mauricio Ariza, que nos hace pensar que es posible la existencia de un circuito de producción y circulación en la ciudad.

Publicado por: ALBERTO BORJA

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