Cultura
Martes 19 de noviembre de 2024 - 12:22 PM

Las cocineras del Magdalena: guardianas de la memoria y el sabor que resisten frente al río

Las cocineras tradicionales transforman ingredientes en relatos de identidad. Lideradas por la artista santandereana Klaudia Amorocho, el proyecto Las mujeres que cocinan frente al Magdalena reivindica su labor como un acto de resistencia cultural y amor por el territorio.

Las manos que cocinan frente al Magdalena. Foto suministrada/VANGUARDIA
Las manos que cocinan frente al Magdalena. Foto suministrada/VANGUARDIA

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Publicado por: Paola Esteban

Allí donde el río narra historias, las cocineras tradicionales encontraron un lenguaje propio para resistir y crear. Guardianas de sabores y aromas, tejen con sus manos un legado que transita entre lo cotidiano y lo trascendental. Ahora, ese legado se despliega en un proyecto que celebra su vida y su labor: Las mujeres que cocinan frente al Magdalena, liderado por la artista santandereana Klaudia Amorocho. Lea también: Diana Burco: el “Karma” hizo lo suyo

No es solo comida lo que sale de las cocinas del Paseo del Río. Es un testimonio de amor por un territorio que las ha visto resistir, un espacio donde los ingredientes locales se transforman en símbolos de pertenencia y lucha. Las recetas, transmitidas de generación en generación, son cánticos de resiliencia que han desafiado conflictos armados, crisis ambientales y un sistema que rara vez las reconoce.

En los talleres realizados en Barrancabermeja, estas mujeres hablaron con el lenguaje de los mapas y las memorias. Cartografiaron su territorio no solo como un espacio físico, sino como un alma colectiva. Allí, entre risas y recuerdos, se trazó una línea de tiempo que no solo refleja las fechas, sino los sentires y las resistencias que han marcado su historia.

El proyecto, respaldado por la Beca de Investigación en Artes Visuales del Programa Departamental de Concertación y Estímulos Santander 2024, es mucho más que un esfuerzo por documentar. Es una ofrenda. A través de un fanzine colorido y pedagógico, se busca capturar la esencia de estas cocineras, mujeres que con sus manos han transformado los recursos del río en sustento, y su saber en arte.

Los talleres no solo fueron espacios de creación, sino actos de reivindicación. Las participantes, armadas con sus utensilios de cocina y su memoria, construyeron colectivamente un relato que las dignifica. Fotografías inéditas, ilustraciones vibrantes y palabras sinceras se conjugan en el fanzine, un objeto que no solo informa, sino que emociona y convoca.

El lanzamiento del fanzine, programado para el 29 de noviembre en la Asamblea Departamental, será más que una presentación; será una ceremonia. En ese espacio, frente a autoridades y comunidad, el trabajo de estas mujeres se alzará como un himno al patrimonio biocultural del Magdalena Medio. El río, cómplice de sus historias, será testigo de un acto que busca devolverles el lugar que merecen en el engranaje socioeconómico y cultural de la región.

En una sociedad donde el patriarcado y el clasismo han invisibilizado sus aportes, este proyecto es un acto de justicia. Porque las cocineras del Magdalena no solo alimentan cuerpos, sino también identidades. Sus recetas son archivos vivos de mestizaje, resistencia y amor por un territorio que las ha desafiado y al que ellas responden con vida.

Klaudia Milena Amorocho Galvis es una artista que transforma lo cotidiano en arte

Nacida en Santander, su mirada se forjó entre los paisajes de su tierra y las aulas de la Universidad Industrial de Santander (UIS), donde en 2005 obtuvo el título de Maestra en Bellas Artes. Desde entonces, la obra de Klaudia Amorocho ha sido un canto visual a las historias silenciadas, una exploración íntima de la memoria y las dinámicas sociales.

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Klaudia encuentra poesía en los objetos y vida en los espacios que todos creen inertes. A través de instalaciones contemporáneas, pinturas y dibujos, convierte la cocina en su lienzo simbólico. Es allí, en ese espacio ancestralmente femenino, donde sus temas de género cobran fuerza, cuestionando roles y reivindicando tradiciones que, lejos de ser simples, son profundamente humanas.

Amorocho también es parte de “LaColectiva”, un grupo que late al ritmo del arte santandereano. En 2019, este colectivo fue señalado como faro de la cultura regional, iluminando el camino con proyectos que hablan de identidad y pertenencia.

En 2022, su obra cruzó fronteras internas al participar en el proyecto “Diálogos del Territorio”, un puente entre Santander y Boyacá. Su propuesta, *Relatos de sobremesa: conexiones territoriales*, tejió con delicadeza las tradiciones compartidas entre estas regiones, recordándonos que la cultura se escribe en los lazos que nos unen.

Más allá de sus creaciones, Klaudia es una voz activa en la reflexión sobre el arte y su impacto en la sociedad. Ha compartido sus ideas en conversatorios como el de diciembre de 2022 en la Universidad de Santander (UDES), donde habló sobre su experiencia en *Diálogos del Territorio*, dejando claro que el arte no solo es expresión, sino también diálogo.

En 2024, Klaudia celebró las transformaciones culturales impulsadas por el gobierno de Gustavo Petro, destacando la importancia de presupuestos más inclusivos y democráticos para los estímulos artísticos. Su perspectiva reafirma que el arte no se limita a los talleres, sino que permea las políticas, las comunidades y los sueños colectivos.

Publicado por: Paola Esteban

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