El Museo de Arte Moderno de Bucaramanga inaugura la exposición “36 de la Colección” como un tributo a Lucila González Aranda, visionaria gestora cultural que transformó este espacio en un emblema del arte y la cultura en Santander. Una muestra que celebra 36 años de historia con obras icónicas de artistas locales e internacionales.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.
El Museo de Arte Moderno de Bucaramanga (Mamb) abre sus puertas este enero con una muestra que celebra tanto su historia como el legado de una mujer que dedicó su vida al arte y la cultura. La exposición “36 de la Colección: Homenaje a Lucila González Aranda” reúne 36 obras icónicas que recorren la diversidad artística del siglo XX y XXI, desde los fundadores hasta las expresiones más contemporáneas. Lea también: Rafael Yuste: el guardián del cerebro humano en el Hay Festival 2025
Lucila González Aranda, quien dirigió el museo durante más de 20 años, es recordada como el corazón del Mamb. Bajo su liderazgo, este espacio no sólo creció, sino que se convirtió en un faro cultural para Bucaramanga y la región. Con su visión, la institución consolidó una colección de más de 400 obras, un jardín de esculturas y dos salas de exposición que llevan su esencia.
Del 21 de enero al 28 de febrero de 2025, los visitantes podrán explorar un recorrido visual que incluye obras de artistas como Beatriz González, Ómar Rayo, Eduardo Ramírez Villamizar y muchos más. Cada pieza expuesta cuenta una historia, una emoción y una conexión con el legado de Lucila, quien falleció en diciembre de 2024, dejando tras de sí una huella imborrable.
“El arte que defendió Lucila no solo embellece, sino que une, inspira y transforma. Su pasión elevó al MAMB como un santuario de creatividad y memoria cultural”, expresó Orlando Morales Cañón, director del museo.

Un museo, un sueño hecho realidad
Desde su fundación en 1989, el Mamb ha sido un espacio de encuentro para las voces del arte contemporáneo. Con exposiciones, actividades culturales y un compromiso constante por preservar el patrimonio regional, se ha consolidado como un punto de referencia para artistas y amantes del arte. Lea también: Felipe Vergel Acevedo: el artista que convierte el vidrio en poesía y conquista Farex Cartagena
El homenaje a Lucila González Aranda no solo celebra su vida y obra, sino que también reafirma el compromiso del Mamb de continuar su legado: un museo de puertas abiertas, accesible para todos, donde el arte encuentra un hogar y el público, inspiración.
Esta exposición es un poema visual dedicado a una mujer cuya luz seguirá iluminando el camino del arte en Bucaramanga. El Mamb invita a la comunidad a sumarse a este tributo, a recorrer sus salas y a ser parte de un diálogo continuo con la belleza y el legado de una vida dedicada a la cultura.

Lucila González Aranda: un faro de arte y cultura en Santander
Lucila González Aranda (1930-2024) fue una visionaria de la cultura, una mujer cuya vida estuvo guiada por el amor al arte, la educación y la preservación del patrimonio de Santander y Colombia. Nacida en Bucaramanga, desde pequeña mostró una curiosidad insaciable y una pasión por aprender, influenciada por su tía Ester Aranda Mantilla, una destacada pedagoga. A los cuatro años ya leía, presagiando una vida dedicada al conocimiento y la enseñanza. Lea también: La danza cuenta lo que las palabras soñaron: Doña Flor y sus dos maridos llega al Teatro Santander
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Estudió Literatura en la Universidad de los Andes, donde tuvo el privilegio de ser alumna de Marta Traba, una de las críticas de arte más influyentes de la región. Su búsqueda de excelencia la llevó hasta Inglaterra, donde asistió a la Universidad de Oxford, ampliando su perspectiva artística y cultural.
De regreso a Colombia, Lucila compartió su pasión como docente en el Colegio Panamericano y el Instituto de Artes de Bucaramanga (Itae), enseñando inglés, religión e historia del arte. Sus clases eran puertas abiertas a la reflexión y la apreciación profunda del arte.
En 1977, asumió la Coordinación Regional de Colcultura en Santander, desde donde impulsó la preservación del patrimonio cultural. Su gestión fue clave para la transformación del Museo Casa de Bolívar, que pasó a ser un espacio para conectar a la comunidad con su historia.
Pero su mayor legado fue el Museo de Arte Moderno de Bucaramanga (Mamb). Bajo su dirección, el museo no solo creció en colección, pasando de 25 a 215 obras, sino que se consolidó como un faro artístico en la región. Lucila creó un espacio donde el arte no solo se exhibía, sino que dialogaba con la comunidad, inspirando a generaciones de artistas y espectadores.
Su hermana menor, Beatriz González Aranda, reconocida artista e historiadora, la describió como una mente brillante, disciplinada y creativa. Juntas compartieron una visión del arte como un motor para la transformación social y cultural.
Lucila falleció el 20 de diciembre de 2024, dejando un legado imborrable. Su vida sigue siendo una fuente de inspiración para quienes sueñan con un mundo donde el arte tenga un lugar central. Gracias a su visión y entrega, el Mamb es hoy un símbolo de la cultura santandereana y un espacio que honra la memoria de una mujer que dedicó su vida a embellecer el mundo con arte y conocimiento.
















