Cultura
Jueves 13 de febrero de 2025 - 04:57 PM

La Ciudad de las Tres Efes: la novela que descubre la dualidad de las ciudades y sus habitantes

En La Ciudad de las Tres Efes, Milán Alfonso Díaz Arias nos sumerge en un viaje entre sombras y redenciones, donde un hombre intenta reconstruirse en un lugar que al principio lo repele, pero que con el tiempo revela su verdadera esencia.

La Ciudad de las Tres Efes, de Milán Díaz Arias, no es solo un retrato urbano. Es también una novela sobre la amistad, sobre el amor que emerge en los lugares más inesperados, sobre la posibilidad de reconciliarse con el pasado. Foto suministrada/VANGUARDIA
La Ciudad de las Tres Efes, de Milán Díaz Arias, no es solo un retrato urbano. Es también una novela sobre la amistad, sobre el amor que emerge en los lugares más inesperados, sobre la posibilidad de reconciliarse con el pasado. Foto suministrada/VANGUARDIA

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

Las ciudades tienen memoria. Guardan en sus esquinas las historias de quienes las habitan, de quienes las padecen, de quienes las reinventan. Milán Alfonso Díaz Arias lo sabe. Con su libro La Ciudad de las Tres Efes, se adentra en una geografía marcada por la contradicción, por la nostalgia y la posibilidad de redención. Lea también: El rugido de la historia: La Metro celebra a las mujeres del rock en un espectáculo multisensorial

El protagonista de su novela llega a la ciudad con la esperanza de empezar de nuevo. Carga con un pasado de soledad y desesperanza, pero también con la convicción de que todo cambio es posible. Es recibido por un viejo amigo, quien lo ayuda a instalarse en este nuevo escenario. Pronto, sin embargo, el entusiasmo se convierte en desencanto. La ciudad que lo acoge es descrita por sus propios habitantes como fría, fea y falduda, y él, con ojos de extranjero, encuentra en cada rincón una razón para cuestionarse su decisión de habitarla.

Pero las ciudades también se revelan de a poco, capa por capa. Lo que al principio parece caótico, violento e inhóspito, va transformándose con el tiempo. En la convivencia con su amigo, en los secretos que se desentierran y en la forma en que la ciudad le devuelve la mirada, el protagonista comienza a descubrir su belleza oculta, sus rincones de calma, su historia enterrada bajo los prejuicios. La ciudad, que parecía un refugio temporal, se convierte en un espejo de su propia vida.

Para Díaz Arias, escribir esta novela no fue un acto casual. Ha vivido en distintas ciudades de Colombia, entre ellas Bucaramanga y Tunja, y en cada una ha encontrado reflejos, semejanzas, contrastes. Sus calles y sus habitantes le han servido de inspiración para trazar el mapa emocional de sus personajes, para poblar de memorias y fantasmas los espacios de su literatura. “Las ciudades se impregnan en nosotros”, dice, “y cuando escribimos, inevitablemente las invocamos”.

Pero La Ciudad de las Tres Efes no es solo un retrato urbano. Es también una novela sobre la amistad, sobre el amor que emerge en los lugares más inesperados, sobre la posibilidad de reconciliarse con el pasado. Su autor dedicó meses a la escritura, corrigiendo, reescribiendo, obsesionado con cada palabra. “Para mí, escribir es un proceso lento, absorbente”, confiesa. “No puedo hacerlo rápido. Cada frase tiene que encontrar su propio ritmo, cada imagen debe sostenerse sobre el papel como si fuera un recuerdo”.

El resultado es una obra en la que el lenguaje se funde con la atmósfera de la ciudad, donde las descripciones no solo nos muestran el espacio físico, sino también la transformación interior de sus personajes. La plaza, el cementerio, los barrios peligrosos, las tiendas con nombres como La Última Lágrima, no son simples escenarios; son presencias vivas, testigos de los dilemas y redenciones de quienes los transitan.

Ahora, con su cuarto libro publicado, Díaz Arias sigue explorando los vínculos entre la ficción y la realidad, entre la memoria y el presente. Su novela no solo es un homenaje a las ciudades que ha habitado, sino también una invitación a mirarlas con nuevos ojos. Porque, al final, toda ciudad es muchas cosas a la vez: refugio y trampa, caos y belleza, hogar y exilio. Y a veces, todo depende de quién la cuente.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

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