Cultura
Lunes 05 de mayo de 2025 - 04:42 PM

Carlos Caicedo: el poco conocido fotógrafo colombiano que retrató la transformación social del siglo XX

La artista y curadora Natalia Gutiérrez Montes lidera una investigación sobre el legado de Carlos Caicedo, reportero gráfico de El Tiempo, cuya obra documentó la transformación social de Colombia desde Bogotá y diversas regiones del país entre los años 50 y 80 y que se presentó en la Filbo 2025.

Carlos Caicedo: el poco conocido fotógrafo colombiano que retrató la transformación social del siglo XX
Carlos Caicedo: el poco conocido fotógrafo colombiano que retrató la transformación social del siglo XX

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

Carlos Caicedo siempre fue reservado. No buscó los reflectores, ni se preocupó por exponer su trabajo más allá de su compromiso diario con la noticia. A pesar de haber sido uno de los ojos más agudos de la fotografía social y documental de Colombia, prefirió que sus imágenes hablaran por él. Según relata la curadora e investigadora Natalia Gutiérrez Montes, incluso cuando recibió invitaciones a bienales y exposiciones de arte, eligió no expandir su carrera en el circuito artístico. “Quizá por esa entrega total a la reportería gráfica y su carácter reservado, su figura no ha sido tan divulgada como la de otros fotógrafos”, señala.

Y, sin embargo, su obra ha sido fundamental para construir el imaginario visual de Colombia durante buena parte del siglo XX.

Fallecido en 2015, Carlos Caicedo es hoy una figura crucial pero aún poco reconocida fuera de los círculos especializados. Gutiérrez Montes, artista y curadora independiente con una sólida trayectoria en proyectos de arte y archivos en Colombia, trabajando incluso con la maestra Beatriz González, ha emprendido la tarea de recuperar su legado. Su trabajo busca no solo investigar, sino también visibilizar la obra de un fotógrafo que Hernán Díaz y Rafael Moure, reconocidos maestros de la fotografía nacional, consideraban uno de sus grandes referentes.

Carlos Caicedo comenzó su carrera muy joven. Se formó en el estudio Foto Schimmer, dirigido por el alemán Augusto Schimmer, donde aprendió el arte del retrato. Pero su inquietud por sacar la fotografía del encierro lo llevó a la calle, donde encontró su verdadera vocación: la reportería gráfica.

Posteriormente, trabajó junto a Sady González, pionero del fotoperiodismo independiente en Colombia. Muchas de sus primeras imágenes fueron publicadas bajo la firma del estudio de González, una práctica común en la época que explica por qué parte de su obra ha sido históricamente atribuida a otros.

“Caicedo tenía una sensibilidad especial hacia la fotografía social”, explica Gutiérrez Montes. Retrató fenómenos como la migración del campo a la ciudad, el trabajo infantil, el deporte y los contrastes urbanos. Su lente fue testigo y narrador de una Colombia en constante cambio, desde mediados del siglo XX hasta la década de 1980.

La mayor parte de su carrera la desarrolló en el periódico El Tiempo, donde no solo fue reportero sino también jefe de fotografía. Cientos de sus imágenes contribuyeron a construir el imaginario visual del país. “Encontraba en la reportería gráfica un compromiso ético: estar donde otros no podían llegar”, recordaba su familia.

Portada del libro Carlos Caicedo: la imagen como arte, de Editorial Planeta. Foto suministrada/VANGUARDIA
Portada del libro Carlos Caicedo: la imagen como arte, de Editorial Planeta. Foto suministrada/VANGUARDIA

Aunque recibió un homenaje en vida, una retrospectiva en 1976 en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, organizada por Díaz y Moure, su figura permaneció en relativa penumbra.

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A través de un riguroso proceso de investigación, Natalia Gutiérrez y la editora Lorena Cubillos han caracterizado a Caicedo como un fotógrafo con lenguaje visual propio. Su trabajo no solo registra eventos, sino que los interpreta. “Hay en sus imágenes un juego con el instante decisivo, el silencio y los contrastes urbanos y sociales”, explica la curadora.

Muchos lo han llamado el Cartier-Bresson colombiano, no solo por su capacidad de capturar el instante preciso, sino también por su enfoque humanista. Pero Gutiérrez subraya: “Caicedo no fue un imitador de grandes escuelas internacionales. Forjó su propia voz visual, una que surgió de la sensibilidad que cultivó desde niño en la soledad y la contemplación”.

El pasado 1 de mayo de 2025, en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), la Editorial Planeta presentó Carlos Caicedo: la imagen como arte, una obra que rinde homenaje al legado del fotógrafo. El evento se realizó en la Sala Jorge Isaacs y reunió a su familia y a especialistas del campo fotográfico.

El libro, con la curaduría fotográfica de los hermanos Caicedo Chacón y la investigación de Natalia Gutiérrez Montes, forma parte de la Colección No Ficción de Planeta, bajo la dirección editorial del periodista Diego Garzón y con el apoyo de la editorial de la Universidad del Rosario.

El fotógrafo colombiano Carlos Caicedo. Foto: Editorial Planeta/VANGUARDIA
El fotógrafo colombiano Carlos Caicedo. Foto: Editorial Planeta/VANGUARDIA

La publicación reúne una selección de las imágenes más icónicas de Caicedo: retratos de momentos cotidianos, figuras clave de la vida nacional y escenas deportivas que reflejan el alma del país. Además, ofrece un recorrido por su vida, su oficio y el contexto de la fotografía colombiana del siglo XX, brindando herramientas para el análisis y la apreciación crítica de su obra.

“Caicedo siempre estuvo ahí, con una mirada distinta, en el instante preciso, listo para congelar lo que de otro modo jamás hubiéramos visto”, expresó Natalia Gutiérrez durante la presentación.

Hoy, mientras la fotografía de prensa enfrenta desafíos éticos y tecnológicos, la obra de Carlos Caicedo sigue siendo un referente para nuevas generaciones de fotógrafos y periodistas. “El suyo fue un compromiso con la verdad y con las historias que merecen ser contadas”, concluye Gutiérrez Montes.

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Su legado espera ahora ocupar el lugar que le corresponde en la historia visual de Colombia: el de un cronista silencioso que nos enseñó a mirar con ojos críticos y a descubrir la poesía en lo cotidiano.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

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