Bucaramanga será sede del IV Seminario de Caminos Históricos y Legislación 2025, un evento que une patrimonio, turismo cultural y movilidad sostenible en torno a los caminos reales de Santander.

Publicado por: Redacción Cultural
Hay pasos que no se olvidan. Los que recorren la tierra antigua, los que conectan pueblos, los que nos enseñan a mirar el mundo con los pies sobre el polvo de la historia. Por eso, la Sociedad de Movilidad Saludable y Sostenible (SOMOSS), en alianza con la Academia de Historia de Santander, vuelve a tender la invitación a andar despacio, con memoria: en 2025 se celebrará en Bucaramanga el IV Seminario Caminos Históricos y Legislación, un encuentro para pensar y sentir los caminos reales como parte viva del territorio.
Será un evento presencial, abierto a caminantes de todo tipo: ciudadanos curiosos, estudiantes, guías del patrimonio, gestores culturales, académicos, funcionarios públicos o defensores del paisaje. Todos los que entiendan, o quieran entender, que caminar no es solo moverse, sino habitar.
La idea que los convoca es simple y profunda: reflexionar sobre la movilidad a escala humana. Es decir, preguntarnos cómo queremos desplazarnos por el mundo y qué historias pisamos cada vez que damos un paso. “Moverse es vida y quietud es muerte”, dicen desde SOMOSS, convencidos de que caminar es una forma de salud, pero también de cultura y resistencia.
El alma de los caminos
En Colombia, los caminos reales no son solo trazos antiguos en mapas polvorientos. Son huellas abiertas en la tierra que todavía respira. Rutas como la de Guane a Barichara, o la que conecta Zapatoca con Galán, guardan los ecos del comercio mular, los cantos de los arrieros, los pasos silenciosos de los pueblos originarios y las voces insurgentes de revoluciones como la de los Comuneros en 1781.
Santander ha sido tierra de caminos que cruzan montañas, selvas y ríos. Y aunque el asfalto moderno haya desplazado muchas de esas sendas, aún resisten en lo profundo del campo: caminos tejidos por la memoria, listos para ser recorridos con otros ojos. Hoy, colectivos ciudadanos como SOMOSS trabajan por rescatarlos del olvido, para que no sean solo senderos de piedra, sino aulas al aire libre, rutas de aprendizaje, corredores de turismo cultural y ecológico.
Pero este seminario va más allá de la historia. Propone también caminar como una forma de recuperar el equilibrio, de sanar el cuerpo y reconectar con la naturaleza.
No es casual que esta iniciativa se articule con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el que promueve la salud y el bienestar. Caminar, en este contexto, es más que ejercicio: es una apuesta política, ambiental y emocional por una forma distinta de vivir.
Así, Bucaramanga será por unos días el punto de partida de un diálogo urgente: cómo hacer que la movilidad sostenible, la cultura y la historia caminen juntas, sin atropellarse, para construir futuros más humanos.














