Nochenegra, el nuevo trabajo discográfico de Nicolás y Los Fumadores, llega a Bucaramanga con un show introspectivo y potente. El grupo presentará su espectáculo el 8 de noviembre en la Gran Sala del Teatro Santander.

La Nochenegra es ese instante en que las sombras se vuelven densas, cuando el silencio revela lo que el día oculta: el dolor, la melancolía y las emociones que no se atreven a transitar libremente. Es también el territorio donde habita lo más humano, aquello que la música logra traducir en sonido.
Desde esa oscuridad fértil y honesta, la banda bogotana Nicolás y Los Fumadores dio forma a Nochenegra, su más reciente trabajo discográfico: una serie de diez canciones nacidas de la improvisación y del impulso por entender lo que duele. El álbum, que será presentado el próximo sábado 8 de noviembre en la Gran Sala del Teatro Santander de Bucaramanga, marca una nueva etapa para el grupo, más introspectiva y visceral.
“Todo nos decía que teníamos que ocuparnos del dolor, pero hacerlo en serio, desde un lugar honesto. Es curioso porque al principio queríamos crear un disco más alegre, incluso dijimos que queríamos algo bailable”, cuenta Juan Carlos Sánchez, baterista de la banda. Lea también: La agrupación santandereana Kuisitambó llega a Monte Plata 2025
Entre el shoegaze y el postpunk, los sonidos se vuelven más distorsionados y ruidosos, mientras las letras exploran la tensión entre la caída y la esperanza. “En principio son metáforas. El diablo, el ángel, la noche, la luz… todos se convierten en personajes del disco porque queríamos hablar de esa dualidad primordial entre el dolor y la esperanza. Nos gusta la imagen de los opuestos, de esos personajes que representan lo peor y lo mejor de nosotros mismos”, explica el guitarrista Nicolás Correa.
Entre el rock y la dramaturgia en la puesta en escena
Esa teatralidad también se traslada a los escenarios. Durante sus presentaciones, la banda propone una experiencia que recorre simbólicamente una noche completa, del anochecer al amanecer. “El show funciona casi como una obra dividida en dos actos, uno nocturno e introspectivo, y otro más luminoso, donde retomamos las canciones que el público ya conoce”, agrega el baterista.
En el plano conceptual, Nochenegra es un trabajo más coherente y sólido que sus predecesores. “Antes componíamos tema por tema y luego uníamos todo lo que teníamos, pero esta vez nos propusimos construir algo con un concepto claro. Eso hizo que todo fluyera de forma más orgánica. Además, es un álbum más personal y definitivamente más rockero”, afirma Santiago García, vocalista, guitarrista y productor de la banda.
Esta representación llegará a uno de los escenarios más emblemáticos de la ciudad, para que los y las seguidoras del cuarteto bogotano transiten un viaje sonoro y emocional en un espacio de encuentro, catarsis y celebración. Le puede interesar: El arte en tiempos de algoritmos: cómo la IA impacta los oficios artísticos en Santander
Nicolás y Los Fumadores, formada en 2016 por Santiago García Lozada, Nicolás Correa, Juan Carlos Sánchez y Luis Felipe Torres, se ha consolidado como una de las agrupaciones más representativas del nuevo rock colombiano. Con discos como Como pez en el hielo (2018) y Dios y la mata de lulo o ¿Qué hacer en caso de que haya perdido la luz? (2022), la banda ha construido una identidad singular, reconocible por sus letras tragicómicas y su sonido crudo, que retrata con ironía y sinceridad la vida urbana.
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Su más reciente álbum, grabado en enero de 2025 en la Casa Cultural San Jorge y El Dragón, en Zipaquirá, está dedicado a la memoria de Carlos Alberto Sánchez Quintero, conocido como Don Paulino García Gordillo. La producción estuvo a cargo de la propia banda junto a Sebastián Abril, con Santiago Velásquez como productor ejecutivo. Además, el disco incluye la colaboración de la cantautora chilena Rosario Alfonso, quien aportó su voz y el sonido del cuatro en la canción Nocturno.
La banda ha compartido su obra en los escenarios más importantes del país. En 2023 agotaron tres fechas consecutivas en el Teatro Estudio del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, y un año después encendieron el escenario del Festival Estéreo Picnic con un show explosivo que confirmó su lugar en la escena grande del rock latinoamericano.
En mayo de 2025, presentaron su nuevo trabajo, Noche Negra, con dos funciones especiales en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, donde estrenaron en vivo las canciones del disco ante un público que celebró su madurez artística sin perder la irreverencia que los caracteriza
Una industria que sigue en deuda
Pero Nochenegra, a su vez, refleja la realidad de la banda: la del cansancio, la incertidumbre y la resistencia en un país donde las condiciones aún no ofrecen un suelo firme para la música independiente. “La sensación de estar al borde del fracaso, de caer o sucumbir ante la presión de la vida, es algo que nos atraviesa”, señala Sánchez. “Sostener un proyecto como este, que es poco comercial, implica vivir en una cuerda floja constante, preguntándonos todo el tiempo si podremos seguir o no. Casi que el simple hecho de seguir juntos, de estar los cuatro aquí, ya se siente como una pequeña victoria”, complementa.
Los Fumadores hacen parte de una generación que presenció el florecimiento de la escena alternativa bogotana. Hoy reconocen que el panorama ha cambiado y que hoy existe un público más dispuesto a escuchar nuevas propuestas.
“Desde 2017 o 2018 empezó a florecer algo que podríamos llamar ‘escena independiente’, y fue justo ahí cuando logramos montarnos en esa ola. Luego la pandemia frenó un poco el proceso, pero dejó algo positivo, una audiencia mucho más abierta a la música alternativa”, señala Santiago García.
Aunque el panorama artístico parece más vivo que nunca, las condiciones para los músicos siguen siendo precarias. La falta de regulación, las regalías injustas y los intermediarios que se quedan con gran parte de las ganancias son temas que el grupo considera urgentes.
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Pero el cambio no vendrá solo, aseguran. Para ellos, los músicos deben organizarse, debatir y exigir mejores condiciones laborales y de distribución. “Tenemos una tarea pendiente: unirnos como artistas y trabajar por mejorar el ecosistema. Es una cadena donde todos comen menos los artistas. Es algo que eventualmente tendremos que enfrentar, pero mientras tanto, seguimos ensayando”, dice Juan Carlos.
Y aunque Nochenegra todavía no ha llegado al amanecer, el grupo siente que la luz empieza a asomarse. “El disco nos llevó a un lugar oscuro, pero desde ahí comenzamos a buscar la claridad. No ha llegado todavía, pero está cerca”, concluye Nicolás Correa.
















