La médica de emergencias y funcional Sandra González convierte su propia historia de agotamiento crónico en una guía para recuperar el descanso.
Publicado por: Paola Esteban
La médica de emergencias y funcional Sandra González lanzó Dormir para vivir, un libro en el que transforma su propia historia de privación de sueño en una guía para recuperar el descanso y entenderlo como la base de una vida plena.
El lanzamiento es hoy en el Club Campestre de Bucaramanga a las 6pm.
González, que pasó años trabajando en servicios de urgencias, conoce de primera mano lo que significa vivir agotada. “Yo era una persona que, por supuesto, funcionaba, producía, trabajaba, pero todo lo hacía desde el cansancio”, reconoce. Durante mucho tiempo normalizó dormir poco, hasta que una fuerte migraña le advirtió que algo en su estilo de vida tenía que cambiar y la llevó a la medicina funcional.
En esa práctica clínica descubrió que su experiencia no era excepcional: buena parte de sus pacientes y de las personas que la rodeaban también dormían mal… y lo habían normalizado. “Era normal dormir poco porque es lo que nos hace sentir productivos”, explica. El problema, dice, es que ese sacrificio silencioso tiene costos altos: más irritabilidad, menos tolerancia y, a largo plazo, mayor riesgo de distintas enfermedades.
Dormir para vivir nace precisamente de esa constatación: hoy, sostiene la autora, dormimos peor que nunca, y eso está afectando la salud emocional, hormonal, digestiva y mental de toda una generación. Su libro busca desmontar la idea de que el sueño es un lujo o una debilidad y propone entenderlo como una habilidad que se entrena y se recupera.
“El objetivo es que las personas entiendan que merecen dormir bien y que sí hay una forma de lograrlo”, explica González. El punto de partida, añade, es revisar con honestidad las decisiones que tomamos cada día, muchas veces de manera inconsciente, y que sabotean el momento de dormir: hábitos, rutinas, pantallas, ritmos de trabajo y creencias sobre la productividad.
Más que una lista de prohibiciones, la propuesta de la médica es una invitación a permitir el sueño: crear condiciones para que llegue, recuperar la confianza en el descanso y reconocerlo como el pilar que sostiene la salud, la energía, la claridad mental y la capacidad de vivir plenamente.
“Dormir es una habilidad y no un privilegio”, resume la autora. Su libro busca ser, precisamente, ese recordatorio incómodo pero necesario en un mundo que glorifica el cansancio y que, paradójicamente, necesita más que nunca aprender a descansar.















