Cultura
Lunes 15 de diciembre de 2025 - 11:48 AM

Disolver la noche: un viaje poético y profundo por Julián Andrés Amado

El nuevo libro de poesía de Julián Andrés Amado propone una relación distinta con la oscuridad: no vencerla, sino permitirle mutar hasta que, en ese proceso, brote la claridad.

Disolver la noche, un poemario de Julián Andrés Amado que convierte la palabra en espacio de autoconocimiento, cuidado y transformación. / Fotografías suministradas
Disolver la noche, un poemario de Julián Andrés Amado que convierte la palabra en espacio de autoconocimiento, cuidado y transformación. / Fotografías suministradas

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Narrar la herida es atreverse a mirarla sin anestesia y, al mismo tiempo, sin prisa por cerrarla. Contar la herida no es recrearse en el sufrimiento, sino darle un lugar en la palabra para que deje de ocuparlo todo en el cuerpo. Y la poesía fue para el escritor santandereano Julián Andrés Amado una herramienta de autopsia emocional que le ha permitido abrir lo que duele sin juzgarlo, solo observarlo.

De ese lugar se gestó Disolver la noche, un poemario construido a partir del cansancio de luchar contra la oscuridad y de la intuición de que no siempre se trata de vencer el dolor, sino de permitirle cambiar de forma.

“Es un gesto íntimo y a la vez simbólico: íntimo porque viene de mis noches en vela, de esos momentos en que el peso emocional parecía físico; simbólico porque la noche aquí no es solo oscuridad, es también materia prima, lo que duele pero también lo que puede llegar a alumbrar algo nuevo”, expresa. Lea también: Entre el Cañón y la Niebla: una exposición que honra los árboles que sostienen a Santander

Disolver la noche, dice el autor, es como dejar que un cristal se deshaga en el agua. No desaparece, sino que cambia de estado. Y de ese cambio, llega a brotar la claridad que antes debe atravesar diferentes etapas que Amado decidió plasmar en las páginas de su obra descritas de esta manera:

“Herida es el diagnóstico. Ahí están los poemas que escribí cuando ya no podía fingir que estaba bien. Es el territorio del dolor consciente, a veces crudo, a veces extrañamente bello.

Memoria es el fuego. No es solo recordar, es revivir con intención: poner lo vivido en el crisol de la escritura y ver qué se quema y qué queda. Fue la parte más difícil, pero también la más liberadora.

Aurora es ese momento en que, sin esperarlo, sentí que algo se abría. No es felicidad, sino posibilidad. Como ver el amanecer después de una noche muy larga: sabes que el día no será fácil, pero al menos hay luz.

Resurrección no es un final feliz, sino un nuevo acuerdo con la vida. Es habitar la cicatriz, no como marca de dolor, sino como prueba de que se puede sanar sin borrar lo vivido".

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Expresa que cada acto es un paso, a veces torpe, a veces luminoso, en ese camino que transitó durante doce años.

Julián Andrés Amado creció entre libros y silencios. La poesía llegó a su vida en la adolescencia, que rápidamente se convirtió en refugio ante las emociones que no eran fáciles de digerir. Y allí encontró paz y belleza para su proceso.

“La poesía llegó porque el lenguaje común me quedaba corto. Necesitaba un idioma más flexible, más cercano al sueño, a la intuición, a la imagen. Empecé a escribir por urgencia, casi sin darme cuenta: versos sueltos en libretas, frases en el teléfono, metáforas que trataban de atrapar lo que sentía”, cuenta.

Disolver la noche es un proyecto surge tras más de una década de indagación poética y emocional, y se plantea como un espacio de autoconocimiento y cuidado construido desde la palabra.

Su lenguaje visual, austero y envolvente, acompaña la noción de disolver: la luz abriéndose paso en la sombra, una tipografía medida y pausas visuales que permiten al silencio expresarse. Le puede interesar: La santandereana que convirtió 3.000 historias de guerra en memoria sobre el escenario

En el contexto de su lanzamiento, desde el proyecto desarrolló una serie de actividades pedagógicas y comunitarias en Bucaramanga, orientadas a jóvenes, artistas, mediadores culturales y público general. Estos espacios buscaron ampliar el diálogo del libro más allá de la página y llevar la experiencia poética al encuentro colectivo.

El taller “Del caos a la luz” ya se realizó el viernes 5 de diciembre de 2025 en la Biblioteca Pública Gabriel Turbay, con una destacada participación de adolescentes y jóvenes entre 16 y 25 años. La jornada estuvo enfocada en la creación poética como herramienta de transformación emocional, propiciando un espacio de expresión, escucha y reflexión.

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Posteriormente, el taller poético-visual “Materia y símbolo”, llevado a cabo el 13 de diciembre de 2025 en la Biblioteca Pública Gabriel Turbay, reunió a jóvenes universitarios, artistas y gestores culturales en un ejercicio de exploración que integró palabra e imagen a partir de los símbolos presentes en el libro.

Como cierre del ciclo, se realizará el taller comunitario y recital “El poema como alquimia” el próximo 18 de diciembre de 2025 en el Café Cervantez, un encuentro abierto a la comunidad lectora, poetas locales y público general, que combinará la lectura en voz alta, el diálogo colectivo y la entrega simbólica de ejemplares, consolidando la poesía como experiencia compartida.

La propuesta fue ganadora de la Beca Cree en tu Talento 2025 de la Alcaldía de Bucaramanga, en la categoría de publicación de libro de poesía. Los ejemplares físicos estarán disponibles en las librerías de Bucaramanga a partir de diciembre de 2025. También será posible acceder a su versión digital.

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