El río Lebrija también guarda voces, oficios y recuerdos. Esa memoria llega a Bucaramanga con CAUCE, la exposición de Ivonne Alexandra Rodríguez que transforma el barro, la madera, la pesca y los relatos de Sabana de Torres.

Publicado por: Redacción Cultural
En la Sala de Arte del Centro Colombo Americano de Bucaramanga, el río Lebrija se convierte en relato, huella y memoria. Con varas de madera, una atarraya, sonidos del territorio, registros audiovisuales y piezas de barro, Ivonne Alexandra Rodríguez presenta CAUCE, una exposición de grado de Artes Plásticas IPRED-UIS que invita a sentir el río como una memoria viva.
El Lebrija es parte de la memoria de Santander. Nace cerca de Piedecuesta, desemboca en el río Magdalena y atraviesa territorios donde conviven montaña, cultivos, humedales, pesca y vida ribereña. Para muchas comunidades, ha sido camino, sustento y memoria compartida.
En Sabana de Torres, tierra natal de la artista, el Lebrija es parte de la vida diaria: agua, pesca, infancia, relatos familiares y memoria comunitaria. Allí, el río se recuerda por sus sonidos, sus crecientes, las jornadas de trabajo y las historias que pasan de generación en generación.

De ese vínculo nace CAUCE, una investigación-creación que escucha el paisaje a través de pescadores, habitantes ribereños, niños y jóvenes de Sabana de Torres. Con sus voces, Ivonne Alexandra Rodríguez reconstruye la relación entre la comunidad y el río como un territorio vivo, hecho de memoria, saberes y afectos.
En la muestra, el río es protagonista. Dieciséis varas de pesca, recolectadas con la comunidad e intervenidas con pirograbado, forman una imagen que solo se completa en conjunto. Así, CAUCE recuerda que la memoria de un territorio se construye entre muchas manos, voces y experiencias.
La atarraya artesanal, desplegada en la sala, une oficio, cuerpo y agua. Más que herramienta de pesca, aparece como símbolo de espera, aprendizaje y memoria transmitida entre generaciones.

La exposición suma registros audiovisuales y un paisaje sonoro que acercan al visitante al territorio desde la escucha. El río se vuelve imagen, rumor y eco, en una experiencia pensada para ser recorrida y sentida.
En Manos al Barro, habitantes de Sabana de Torres crearon piezas con tierras recogidas cerca del río. Convertido en pigmento y materia de creación, el barro se vuelve archivo sensible: una huella de recuerdos, afectos y memoria colectiva.

La exposición estará abierta hasta el 17 de julio de 2026 en la Sala de Arte del Centro Colombo Americano de Bucaramanga, con entrada libre. Allí, el arte contemporáneo tiende un puente entre la memoria comunitaria, el río que fluye y las historias que permanecen.














