jueves 30 de enero de 2020 - 12:00 AM

Homenaje a Jotamario Arbeláez en el marco de la Exposición 2020 en El Solar

A las 6:00 p.m. se partirá una “torta nadaísta” en su honor en la Casa Cultural El Solar, en el marco, además, de la inauguración de la exposición “2020”, una iniciativa de Jaime Ruíz, director de Espacio Compartido y El Solar.
Escuchar este artículo

No hay otro momento como este para que la filosofía nadaísta, que tuvo su auge en los años sesenta, retorne al centro de la escena artística nacional e internacional: la juventud protesta, cansada del exceso de dolor y miseria que ha tenido que vivir.

Y si bien se supone que el propio padre del nadaísmo mató a su creación, en 1970, antes de sufrir un trágico accidente, su filosofía rebasó su figura y fue, a la larga, fiel al menos a una parte de sus postulados: “No dejar una fe intacta ni un ídolo en su sitio”.

Y no hay otro año mejor que este, 2020, cuando el poeta Jotamario Arbeláez, uno de los principales exponentes del Nadaísmo, alcance los 80 años convencido de que, hoy más que nunca, hay espacio para el movimiento y el cambio de paradigmas. A la par, se conmemoran los 60 años de la llegada del nadaísmo a Bucaramanga. A propósito de este cumpleaños, se realizará también el VII Encuentro Internacional Nadaista en Bucaramanga, que contará con la presencia de varios poetas jóvenes que siguen la corriente nadaísta en la región.

Hoy, a las 6:00 p.m. se partirá una “torta nadaísta” en su honor en la Casa Cultural El Solar, en el marco, además, de la inauguración de la exposición “2020”, una iniciativa de Jaime Ruíz, director de Espacio Compartido y El Solar.

Entre los invitados especiales estarán el escultor Miguel Pérez Rendiles y los artistas plásticos Alberto Tejada y Héctor Cristancho.

La exposición se podrá apreciar hasta el 18 de febrero en la Casa Cultural El Solar.

Al respecto, Vanguardia habló con Jotamario Arbeláez acerca de su visita a Bucaramanga, de sus ochenta años y de la relevancia del nadaísmo hoy.

Cuéntenos sobre su visita a Bucaramanga

Tengo por Bucaramanga grandes afectos desde el comienzo de nuestra aventura literaria y espiritual llamada Nadaísmo. Siendo muy jóvenes, 20 años, hemos sido invitados frecuentes a las luchas estudiantiles de la época, a recitales y conferencias en esos tiempos tan tremendos de protestas y entre otras cosas saber que también dentro de los nadaístas más importantes surgió en esta región, el cantante que es quién tiene esa fama, pero que en realidad es mucho más grande como escritor y como poeta que es Pablus Gallinasus. Hacia el 18 de enero que es la fecha de nacimiento del fundador del nadaísmo que es Gonzalo Arango. En esta ocasión tengo el privilegio de ser invitado a un homenaje en razón de mi llegada a los 80 y de la llegada a los 80 años de una de las poetas del movimiento, Dina Merlini, quien fue mi musa para escribir un libro llamado El Cuerpo de ella. Reside hace 40 años en la Isla de San Andrés, donde es acogida con mucho cariño, en el ancianato”.

En agosto del año pasado, Dina Merlini publicó “Solaz Atardecer y Maravilla” un poemario recopialatorio de su trabajo que recibió varias notas de prensa en diarios locales.

Por su parte, Jotamario Arbelález ha sido ganador del premio nacional de poesía La Oveja Negra, 1980; premio nacional de poesía Golpe de Dados, 1980; premio nacional Instituto Colombiano de Cultura, 1985; premio de poesía Instituto Distrital de Cultura, 1999 y premio internacional de poesía Valera Mora, Caracas, 2008.

¿Qué reflexiones hace sobre la poesía, el nadaísmo y sobre su carrera al llegar a los 80 años?

“Nos propusimos desde 1958, año de fundación del movimiento, incorporar la sensibilidad colombiana una modalidad artística que no había imperado en Colombia, que era la vanguardia. Quedo establecido que el nadaísmo era un movimiento de vanguardia, artística y poética, pues también hubo músicos y pintores. Además, el movimiento nadaísta no se limitó a ser un movimiento cultural sino también un movimiento social porque tratamos de mover un poco la inercia mental que había en el país, en el terreno académico, en el terreno de las letras que estaban dominadas por la influencia clerical por entonces. Entonces quisimos mover todo eso y que la experiencia literaria no se basara únicamente en la novela María. Hubo un joven que nos seguía entonces, Andrés Caicedo, que publicará una maravilla de novela, llamada Qué viva la música”.

¿Cuál es la relevancia del pensamiento nadaísta en el contexto actual, cómo leer la literatura nadaísta hoy?

“Estoy asombrado porque el nadaísmo cuando se fundó muchos intelectuales de la época pensaban que era un arrebato juvenil, pasajero, que no duraría más de cuatro años y ya llevamos a sesenta. Se juntaron muchos movimientos para acabarlo, pero ninguno tuvo la “berriondera”, digamos, de tener tal fortaleza que nos sacara del mapa y por eso seguimos en el asunto. Lo importante es que actualmente, y te lo digo por esos eventos que se hacen el 18 de enero, cubre un territorio de países vecinos y lejanos y en todos ellos aparecen grupos de jóvenes que trabajan la estética nadaísta, que en realidad no es una camisa de fuerza sino que es una liberación absoluta de la expresión. Un ejemplo de ello es que precisamente en Bucaramanga, Manuel Moreno lleva doce años con un movimiento llamado el Todoísmo, que no es en contra del nadaísmo. De hecho, voy a ofrecer esta reflexión: “todo es parte de nada, nada es parte de todo”. Hay otros movimientos como el neonadaísmo, unos jovencitos me dijeron vamos a crear el redanaísmo”.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad