Lo que hoy es verdad, podría ser mentira después.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Hoy usted puede ir subiendo la escalera y más tarde será el que descienda a través de esos mismos escalones; tal vez en la actualidad disponga de comodidades, pero mañana podría perderlas; con seguridad la salud está pintada en su rostro, no obstante eso no significa que esté exento de padecer alguna enfermedad, en fin...
¡La vida da muchas vueltas y, quiéralo o no, siempre está inmerso en ese vaivén de posibilidades! Eso es algo que a veces no se logra entender del todo.
Recuerde que no solo existe uno mismo, también están los otros y ellos, más allá de la posición en donde se encuentren, merecen respeto.
Por eso, trate bien a las personas cuando esté subiendo, entre otras cosas, porque es probable que se las vuelva a encontrar cuando usted sea el que esté bajando.
¿Qué saca con humillar a sus semejantes, solo porque tiene más poder que ellos? Ese feo comportamiento no solo debilita la autoestima de quienes están a su alrededor, también le puede pasar la cuenta de cobro mañana cuando necesite de una mano amiga.
Lo que hoy es verdad, podría ser mentira después. Si goza de cierto reconocimiento, tenga presente que más tarde su fama podría ir en picada.
El diario acontecer es así: hoy se es jefe, mañana se es subordinado. ¡A muchos les ha ocurrido ese cambio de jerarquía y no supieron asimilarlo!
De igual forma, es preciso que sea considerado con el dolor o con las necesidades de los otros; usted no sabe cuándo deberá solicitar un favor.
No se trata solo de ser amable, sino de algo más. Le reitero que las circunstancias podrían cambiar y de pronto, en un abrir y cerrar de ojos, podría ser usted el que debe implorar misericordia o algún tipo de consideración.
Sea sencillo y cauto en su ascenso que, si bien debe ser entusiasta, nadie goza de un triunfo eterno. Hay que saber que las glorias llegan, pero también ellas se desvanecen.
¡No se trata de no impulsarse a nuevas alturas o de que no necesite tener tesón o dignidad! Lo que le planteo es que haga las cosas con la mayor humildad posible.
Reconozca que sus aptitudes y talentos son dones de Dios y jamás olvide de dónde proviene su verdadera fortaleza. Puede ser humilde y, a la vez, ser audaz y valiente.
Acepte que vivirá instancias en las que deberá ceder, dar un paso al costado e incluso permitir que otros también lleguen a la cima.
Insisto en que no se trata de resignarse. Hablo de dirigir la mirada hacia arriba, pero sin arrogancia. Y donde quiera que esté, mantenga sus pies firmemente asegurados al suelo que pisa, haciendo acopio de confianza y, sobre todo, aferrado a su fe.
¡CUÉNTENOS SU CASO!

Las inquietudes asaltan con relativa frecuencia a nuestro estado de ánimo, sobre todo en estos tiempos. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:
Testimonio: “Estoy estacando en mi oficina y en general en mi vida. No sé qué hacer para erradicar esa sensación tan horrible. No es que esté mal en mi mundo; sin embargo, cada día es igual al otro. Me da miedo hacer un vuelco por temor a fallar o por la angustia de perder lo que tengo. ¿Qué me puede estar ocurriendo? Espero me pueda ayudar con sus buenos consejos. Muchas gracias”.
Respuesta: Si se percibe estancado, sin lugar a dudas, ese es un claro indicio de que debe ser hora de hacer una modificación interior o exterior. Tal vez no se trate de un cambio radical, sino de un giro de su perspectiva.
Como no sabe qué hacer para salir de esa situación que lo limita, es fundamental que primero haga una autoevaluación sobre cuál es la razón que lo tiene así.
Lo anterior será clave para tomar conciencia y tener un punto de partida a la hora de hacer ese cambio que le estoy sugiriendo.
Si cada día se parece al día anterior y sus acciones están ‘automatizadas’ está convirtiendo su mundo en rutina o, de pronto, se encuentra anquilosado en costumbres que no le permiten arriesgarse a nuevas experiencias.
Mucha gente ha tenido pensamientos similares al suyo en algún momento y, al igual que usted, no toman riesgos porque les da miedo no obtener lo que quieren o perder lo que tienen.
Al final se trata de otra zona de confort más que la gente se inventa para no tener que enfrentarse a ningún tipo de riesgo, ni siquiera a agendas variadas que en nada comprometerían su futuro en realidad.
La cosa es muy sencilla: puede reflexionar y analizar lo que quiera, pero no olvide que si no toma decisiones, no va a llegar a ningún lado.
REFLEXIONES CORTAS
* No tiene que estar bien todo el tiempo; usted es un ser humano, no una piedra. Así que si hoy está un tanto melancólico o triste, no se angustie más de la cuenta. Las emociones siempre afloran. Lo que importa es cómo se siente efectivamente en determinada situación, no cómo debería sentirse.

* Un estómago hambriento, una billetera vacía y un corazón roto, casi siempre, enseñan las mejores lecciones de vida. De una manera u otra, los momentos difíciles terminan siendo importantes cuotas para valorar más lo que tenemos y, sobre todo, para ser agradecidos.
* A veces usted no valora a las personas que están más cerca; hablo de esos familiares con los que siempre puede contar o esos compañeros que siempre están dispuestos a tenderle una mano. Lástima, pues solo valoramos a los que tenemos después de que los perdemos.
* Tenga clara su misión y despliegue un buen estado de ánimo, a pesar de los embates de la realidad. Desarrolle esa capacidad que le permite atravesar dificultades y salir fortalecido. Tenga determinación para actuar, fortaleza para soportar y creatividad para resolver sus problemas.
















