Reinventarse no siempre es fácil, sobre todo cuando los frutos tardan en aparecer. Aun así, es vital no desfallecer y buscar el propósito que cada reto guarda en su interior.

En el año 2020, durante la pandemia, Gerardo perdió su empleo de manera inesperada. Al principio, la noticia lo dejó abatido; sin embargo, no se dejó amilanar por el miedo. A pesar de la incertidumbre, la vida lo impulsó a dar un paso que había postergado durante mucho tiempo: emprender un pequeño negocio que siempre había soñado, pero que su anterior trabajo no le permitía concretar.
Con el pasar de los meses, aquel negocio comenzó a crecer. No solo le devolvió la estabilidad económica que había perdido, sino que también le brindó una sensación de realización personal que nunca antes había experimentado. Su proyecto prosperó tanto que, hoy en día, genera empleo para 18 personas más.
Lo que en su momento parecía el fin de su vida laboral terminó abriéndole otra puerta. La vida, con sus caminos inesperados, le enseñó que todo tiene un propósito, incluso aquello que al principio se percibe como un “fracaso”.
Es natural que, cuando los días se tornan difíciles, se piense que todo conspira en contra. Surgen preguntas sin respuestas y se experimenta una sensación de estar a la deriva. Sin embargo, si se observa la situación con serenidad, se descubre que nada sucede por casualidad.
Toda circunstancia, por más dolorosa que sea, tiene un propósito que tal vez en ese momento no se logre comprender. Cada problema que aparece en la vida es como una herramienta que Dios coloca en nuestras manos. Puede que hoy no se entienda su utilidad, pero llegará el momento en que se reconocerá que era justo lo que hacía falta para seguir adelante.

Cada lágrima, cada caída y cada barrera terminan dejando una lección. Los problemas cumplen su propósito de manera natural, porque así fueron diseñados. También nosotros fuimos creados para avanzar y alcanzar todo lo bueno que Dios sembró en nuestro corazón.
Aferrarse a los sueños es un acto valiente de fe y amor propio. No basta con soñar; es necesario trabajar con constancia y paciencia, porque el esfuerzo de hoy será la cosecha del mañana. Por ello, aunque el camino sea largo y las caídas resulten dolorosas, no se debe perder el impulso.
Todo paso cuenta, incluso aquellos que se dan con inseguridad. Jesús observa el esfuerzo silencioso y, a su debido tiempo, recompensa al corazón que persevera. La paciencia y la fe son las alas que acercan, poco a poco, a esa vida tan anhelada.
Publicidad

Hoy más que nunca, resulta fundamental sostenerse en los sueños, en la fe y en la certeza de que todo tiene una razón de ser. Dios jamás suelta la mano de quien confía en Él, aunque en ocasiones no se comprenda plenamente el sentido de las pruebas.
Oración

Señor, le pido con el corazón en la mano que me ayude a soltar lo que ya fue, a dejar atrás las heridas del pasado, a valorar con gratitud lo que aún poseo y a confiar, con esperanza y paciencia, en lo que ha de venir. Amén.
Dar una mano

Tender la mano al prójimo permite cultivar valores como la empatía, la compasión y la solidaridad, los cuales enriquecen el alma y otorgan una satisfacción profunda que trasciende cualquier recompensa material.
Media docena

- La vida es un regalo.
- La muerte es segura.
- La salud es riqueza.
- El hoy es lo que vale.
- Ser feliz es la clave.
- Para comprender mejor las cosas, a veces es necesario taparse los oídos y escuchar con el corazón, o dejarse guiar por la intuición.
Publicidad
¡Hacia arriba!

Nadie dijo que el camino hacia la felicidad sería fácil. En esa senda, mil veces se caerá y mil cristales del corazón le cortarán; sin embargo, no debe dejar de ir hacia arriba. Tenga la certeza de que, en ese trayecto, Dios siempre le acompañará.
Consulta del día

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo, sobre todo en los tiempos actuales. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:
Testimonio: “No so sé hacia dónde ir. Muchos me critican porque, a veces, me quedo quieto ante los problemas y no sé qué hacer. La vida me ha tratado con tanta dureza que, en medio del miedo que siento por cada revés, dejo de actuar y permito que el destino haga conmigo lo que se le dé la gana. Le pido su sabio consejo. Gracias”.
Respuesta: Es cierto que la vida, en muchas ocasiones, nos sacude con fuerza y que, en medio de la confusión, uno termina dejando que el destino decida. Esa sensación de no saber hacia dónde ir puede resultar paralizante, y es comprensible que, tras varios golpes, usted prefiera esperar a que las cosas “se acomoden solas”.
Publicidad
Sin embargo, la experiencia también enseña que quedarse quieto por miedo no evita las tormentas; solo hace que estas nos encuentren más frágiles cuando llegan.
¡Recupere la esperanza, tenga fe y manos a la obra! El corazón puede indicar el camino, pero los pies deben andar. La fe y la esperanza no están reñidas con la acción; al contrario, son los motores que impulsan a salir del letargo y asumir la responsabilidad de transformar la propia vida.
Esperar pasivamente a que “llegue lo que sea” puede convertirse, sin quererlo, en una forma de renunciar al propio poder.
El destino no es un guionista que escribe su historia sin su participación; es más bien un compañero de viaje que responde a cada paso que usted da.
Publicidad

Cuando caiga, levántese con determinación y retome el timón de su vida sin demora. ¡Nada logra con vivir frustrado!
No cabe duda de que existen momentos en los que es necesario hacer una pausa para reflexionar. Pero quedarse allí para siempre, ‘esperando milagros’ es una manera de ir apagándose lentamente. Es mejor avanzar con humildad que permanecer con los brazos cruzados y a la deriva.
















