Espiritualidad
Domingo 26 de octubre de 2025 - 10:06 AM

Reflexión espiritual: Dios nos da la mano, pero nos corresponde hacer nuestra parte

Dios nos da fuerza y guía, pero también es importante que no nos quedemos solo en la oración; es preciso esforzarnos para alcanzar los resultados que tanto anhelamos.

Si bien Dios nos ofrece bendiciones, nos corresponde trabajar para conseguir lo que tanto anhelamos.
Si bien Dios nos ofrece bendiciones, nos corresponde trabajar para conseguir lo que tanto anhelamos.

Compartir

Solemos implorar que Dios nos ayude, que nos dé ‘esto o aquello’, que si nos concede ‘tal cosa’ hacemos determinada penitencia. ¡Siempre estamos pidiendo y pidiendo!

Dios ya hizo su parte dándonos fuerza, vida y capacidades. Nuestra parte es levantarnos, actuar, corregir y avanzar. Confiemos en Él, aunque también confiemos en lo que podemos hacer. No se trata solo de pedir, sino de vivir.

Hoy reflexionamos sobre lo siguiente: ¿Nos detenemos a pensar qué es lo que el Señor espera de nosotros?

Tal vez la respuesta está en movernos, en tener iniciativa y en hacer lo que nos corresponde.

Lo mencionamos porque pasamos demasiado tiempo pidiendo cosas, diciendo lo “injusta” que es la vida y reclamando por lo que salió mal. Nos quedamos ahí, dándole vueltas a lo que ya no tiene arreglo.

Debemos reconocer las fallas, sí, pero para dar el paso siguiente. La lógica nos llevará hasta un punto, aunque no más allá. La imaginación y la decisión de avanzar nos pueden impulsar a donde realmente queremos.

Dios nos dio talentos y cabeza para soñar. Nuestro trabajo es usarlos, no quedarnos cruzados de brazos.

Necesitamos aprender cuándo insistir y cuándo soltar. No es suficiente querer que algo ocurra ‘solo porque sí’. Tenemos que actuar, intentar, equivocarnos, volver a intentar. La fe no es solo pedir, es caminar mientras pedimos.

Publicidad

Probemos hacer cosas nuevas. Cambiemos rutinas que ya no ayudan. Al menos un día, regalémonos la oportunidad de sorprendernos.

Le puede interesar: ¡Tómese de la mano de Dios!

Esperar a que los demás cambien para que nuestra vida sea diferente solo nos deja estancados y cruzados de brazos. El cambio empieza por nosotros mismos.

El éxito no es ganarlo todo. El éxito es no rendirnos. La vida trae momentos difíciles, aunque el tiempo siempre encuentra formas de darnos salidas mejores.

Si nos quedamos quietos esperando, las oportunidades pasan; si damos un paso, la vida se mueve con nosotros.

Dejemos de mirar al cielo únicamente para exigir ayuda y empecemos a mirar al frente para reconocer el camino que podemos recorrer. Dios no nos quiere inmóviles, nos quiere comprometidos con cada paso que damos, luchando por lo que deseamos con valentía y esperanza.

Cita Bíblica.
Cita Bíblica.

Así que menos súplicas y más acción. Menos miedo y más decisión. Que nuestras obras terminen siendo la oración que mejor hable por nosotros.

Publicidad

Si de verdad creemos que la vida puede mejorar, comencemos por decidir qué vamos a hacer hoy para que eso ocurra.

Nada cambia si no cambiamos nosotros primero. Dejemos de esperar milagros que ya están dentro de nuestras manos, listos para hacerse realidad cuando los pongamos en movimiento.

Avancemos con la seguridad de que Dios acompaña nuestros pasos, aunque los pasos sean totalmente nuestra responsabilidad.

Pregunta del día

¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá.
¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá.
  • Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. Veamos el caso de hoy:

Publicidad

Dejar algo y comenzar una nueva vida.
Dejar algo y comenzar una nueva vida.
  • Testimonio: “La intuición me dice que debo dar un paso al frente y dejar atrás algo importante en mi vida. Me duele tomar esa decisión y eso me da ‘guayabo’ y tristeza. Quisiera leer de usted algunas palabras de consuelo ante eso que vivo. Le agradecería”.

Respuesta: Hay momentos en los que el corazón se aferra a lo que tanto costó construir. No es fácil despedirse de algo que representó tanto.

Pero lo que duele no es solo cerrar una etapa, también es aceptar que ya no podemos quedarnos ahí. Aunque hoy parezca duro, es señal de crecimiento reconocer que llegó el instante de dar un paso hacia adelante.

Soltarse da miedo y nostalgia. Se teme perder lo que ya se conoce, aunque también se presienta que al soltar se abren puertas nuevas.

Publicidad

No cualquiera escucha la intuición o esa voz interna que dice que es hora de cambiar. Y usted, según lo que me escribe, ya la oyó.

Cada proceso que se vive deja una marca imborrable. No se pierde lo que se amó, porque lo aprendido se queda.

Lo que hoy se deja atrás ya cumplió su propósito: formó carácter, enseñó límites y mostró lo que se es capaz de lograr.

Hay despedidas que se sienten “injustas”, aunque la vida suele hablar a través de ellas. Cuando algo termina, no significa fracaso; significa transformación.

Ojo: las etapas también se cansan de repetirse y nos empujan a buscar horizontes distintos que antes parecían demasiado lejanos.

El futuro se vuelve más grande cuando se toma la decisión de avanzar. Incluso si los pies tiemblan, la valentía se mide por el movimiento. Seguir duele un poco al principio, aunque más adelante se agradece haber elegido no quedarse donde ya no se crece.

Cada nuevo camino es una promesa de descubrimiento. Tal vez ahora no se vea con claridad, sin embargo llegará el día en que se comprenda por qué fue necesario soltar. Habrá instantes en que la memoria traiga recuerdos del lugar que se deja, aunque también habrá sonrisas nuevas que ocuparán ese espacio.

Quote start

Las experiencias, tanto las buenas como las dolorosas, se convierten en herramientas para seguir avanzando en la vida con más claridad.

Quote end
Euclides Kilô Ardila.

Decir adiós tiene un sabor a despedida permanente, aunque también tiene un brillo de bienvenida a lo que viene. Se merece lo que está por llegar. Se merece la tranquilidad de haber dado todo y la determinación de seguir apostándole a la vida. Que este cierre no se sienta como un final, sino como el verdadero comienzo.

Breves reflexiones

En el tiempo del Señor.
En el tiempo del Señor.
  • Aunque usted quiera resultados de inmediato, todo llega cuando corresponde y en el tiempo de Dios. Por eso no sirve de nada angustiarse o preocuparse por lo que aún no aparece. La verdadera calma nace de la fe, de creer en lo positivo y en que el universo juega a su favor.
¡No baje la guardia!
¡No baje la guardia!
  • Perseverar significa avanzar con confianza, insistir en lo que se desea sin pasar por encima de nadie y, sobre todo, jamás bajar la guardia. Mantenga firme el ánimo, porque cada esfuerzo renueva la fuerza para continuar.
Bien por el mundo material, pero cómo va su vida espiritual.
Bien por el mundo material, pero cómo va su vida espiritual.
  • Muchas veces pedimos a la vida más de lo que puede ofrecernos y atamos la felicidad a lo material. Queremos más dinero en las cuentas, pero olvidamos que nuestro espíritu está en ‘bancarrota’.
¡Dejar ir!
¡Dejar ir!
  • Hay procesos normales o naturales, como envejecer o despedirnos de quienes amamos, que no son desgracias, sino parte de existir. Todo en la vida es una secuencia y hay momentos para llegar y otros para partir.
El mañana se construye hoy
El mañana se construye hoy
  • Lo que vendrá para usted no será casualidad, tendrá que construirlo poco a poco.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad