Después de presentar una demanda contra el condado de Los Ángeles, Vanessa Bryant ha llegado a un acuerdo que incluye una compensación de 15 millones de dólares tras un juicio civil celebrado en agosto.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La viuda de Kobe Bryant, Vanessa Bryant, ha llegado a un acuerdo por valor de 28,85 millones de dólares con el condado de Los Ángeles para evitar posibles demandas judiciales por la difusión ilícita de fotos del accidente de helicóptero en el que murieron su esposo, su hija y otras siete personas.
El acuerdo incluye 15 millones de dólares concedidos a Bryant tras un juicio civil celebrado en agosto y prohibe a sus hijas supervivientes presentar demandas similares.

Este acuerdo, que se hizo público el martes en una presentación judicial, pone fin a la desgarradora saga que comenzó a raíz del accidente de helicóptero en enero de 2020, cuando se supo que los bomberos y los ayudantes del sheriff estaban compartiendo fotos del accidente de cuerpos mutilados.
El abogado de Bryant, Luis Li, dijo que el acuerdo “marca la culminación exitosa de la valiente batalla de la Sra. Bryant para responsabilizar a los que participaron en esta conducta grotesca”. El condado de Los Ángeles también acordó previamente pagar a la familia de Chris Chester, cuya esposa e hija murieron en el accidente, 20 millones de dólares para poner fin a sus reclamaciones. La debacle ha salido cara a los contribuyentes del condado más poblado de Estados Unidos.

El juicio del verano pasado fue muy duro para los funcionarios del condado, que en ocasiones se contradijeron con testimonios anteriores, se disculparon en el estrado por haber mentido sobre las fotos y no ofrecieron respuestas reales sobre la desaparición de teléfonos y equipos informáticos que podrían haber arrojado luz sobre la difusión de las fotos. Aunque los funcionarios del condado han dicho que creen que las fotos ilícitas fueron finalmente destruidas, Bryant y Chester testificaron que su difusión aumentó su angustia. Bryant había dicho a la audiencia en el tribunal del centro que contar públicamente su dolor valía la pena.
“Estoy dispuesta a pasar por el infierno para conseguir justicia para mi marido y mi hija”, declaró.











