Si fracasa el plan A, tenga en cuenta que las posibilidades no se acaban. Construya un plan B, C y D si es necesario. Recuerde que la vida es un constante aprendizaje con cantidad de derrotas, pero con la misma cantidad de oportunidades.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Alguna vez se ha preguntado qué pasaría si…
¿Si se quedara sin empleo, qué otra opción podría tener? ¿Ha desarrollado alguna habilidad adicional, un arte, un deporte, un hobbie?
¿Y si se acabara su relación tendría claro qué hacer con su vida? De lo que se trata no es de tener una mirada pesimista en cada uno de sus campos, pero sí ser realista que si algo que usted se trazó se queda a medias, debe empezar de cero.
Solo que muchos no empiezan de cero porque a la par con sus proyectos iniciales tienen otros tan claros en su plan de vida, que no hay forma de sentirse derrotados.
Por eso la invitación es a que no se rinda tan fácil ante la primera derrota, sino que tenga claro que las posibilidades son muchas y usted se las forja. O decide construirlas o se queda llorando por lo que no consiguió.
Expertos en el tema le ayudan a ver que en la vida hay opciones por doquier y está en usted trabajar por ellas.
Preguntas y respuestas
Carlos Mauricio Peñalosa
Psicólogo especialista en PNL
¿Por qué es tan importante ver que en la vida existe más de una posibilidad? Las posibilidades se convierten en opciones, y cuando tenemos más de dos opciones se llama ser flexible. La flexibilidad es un patrón mental que nos permite replantear, cambiar el curso de las acciones; si no tuviéramos opciones (posibilidades) estaríamos en un gran dilema o peor aún haciendo cosas sin sentido o porque “toca”.
Las posibilidades y oportunidades sólo se nos presentan una vez, y las dejamos pasar por estar solo navegando nuestra vida por la misma raya. Recordemos que la rigidez mental trae como consecuencia que nuestra cabeza se separa del resto del cuerpo, y este tipo de situaciones se evidencian en las personas racionales, lógicas, que sólo quieren ver lo que ellos quieren ver.
Son aquellos que no analizan otras opciones por lo cual su sistema fisiológico se vuelve rígido e inflexible (dolores de cabeza, artrosis, artritis).
¿Qué hacer por ejemplo cuando se fracasa en el plan A y no se tenía una segunda opción? Cuando estamos solo corriendo por el plan A no vemos opciones, todo esto se debe al sistema de creencias de las personas.
El sistema de creencias son los pensamientos que gobiernan nuestra vida, estos patrones de pensamiento son limitadoras o potenciadoras. Por eso debemos preguntarnos qué pensamientos estoy sembrando día a día frente a mi vida.
Henry Giovanny Rondón
Psicólogo clínico
¿Por qué es tan importante ver que en la vida existe más de una posibilidad? El mundo y la vida tienen dinámicas tan cambiantes como los propios sujetos que lo habitan y la protagonizan. Por eso el sugerir o tener en cuenta más de una posibilidad de afrontamiento de algún problema, brinda a la persona seguridad y confianza en el abordaje de las crisis que se le presentan a lo largo de la existencia.
Hay gente a la que le cuesta empezar de cero, por eso ¿qué pautas seguir? Hay personas que se ciñen tan estrictamente en el abordaje o el tipo de soluciones a los problemas que no desarrollan planes de contingencia. Una explicación que se puede dar es que estas personas manejan ideas fijas que son difícilmente subordinadas por nuevas estructuras mentales que serían dichos planes contingentes.
Para ello es necesario llevar procesos de aprendizaje que generen la aceptación de estos mecanismos; para esta labor se hace necesaria la intervención de un profesional en psicología.
¿Qué debe hacerse para superar el fracaso del plan A? ¿Qué ayudas tener a la mano? Es fundamental establecer el grado de afectación de dicho fracaso, pues el grado es subjetivo. Por ello se debe dar un manejo adecuado de las pérdidas en donde prime la concepción maleable del mundo y la vida cotidiana, es decir, que no todo es como pensamos y esperamos.
El amor se fue y cerraron todas las puertas
No se trata de cambiar de pareja como cambiar de calcetines todos los días. Pero cuando se acaba una relación, la vida sigue y nadie se muere por el otro. Y aunque suene cruel así es. Por eso el plan B, no necesariamente tiene que ser con otra persona. Puede ser algo tan importante como ponerse usted como prioridad. Por eso es bueno que retome lo que dejó de hacer, se dedique a estudiar lo que siempre quiso, a viajar a donde siempre quiso, a lograr adelante su proyecto empresarial.
Conozca las pautas de los psicólogos consultados para que el plan B resulte una maravilla:
1. En las relaciones de pareja se deben manejar múltiples procesos que permitan el cierre de ciclos.
2. Es necesario un trabajo extenso en donde el daño mediático se da en los hijos de la pareja; situación que debe incentivar un manejo apropiado en dichas rupturas, pues no es solo divorciarse y volver a empezar otro proyecto.
¿Lo despiden y se queda mirando para el techo?
Hay personas que se aferran tanto a su puesto de trabajo, que en el momento en que les dicen adiós por recorte de personal se desploman.
Y les sucede porque no tuvieron un plan B, adicional a su carrera. Quizá con la misma carrera tengan posibilidades, pero se sienten entrados en edad y sin opciones.
Lo cierto es que existe un plan B y un plan C.
Y no solo en casos de despidos.
Ciertas personas que suelen jubilarse a temprana edad caen en depresión porque se les olvida que más allá de su trabajo había otra vida. Al dejar a un lado las opciones sencillamente se sienten sin nada qué hacer, sin un sentido, improductivos.
Por eso los expertos consultados por Vanguardia Liberal hablaron sobre la importancia de tener plan B en el campo profesional y laboral.
Estas son algunas de sus apreciaciones, para que las ponga en práctica:
1. Se debe tener una conciencia adecuada acerca del desprendimiento de ese proyecto truncado e iniciar nuevamente otro que haga parte de una adecuada orientación profesional y vocacional que no sea impertinente e improvisado, sino que obedezca a las capacidades subjetivas y a un proyecto de vida personal.
2. Recuerde que los fracasos no existen, lo que existe es aprendizaje.
3. Pregúntese desde el aspecto profesional si se está moviendo por el propósito de vida o simplemente sobreviviendo. No olvide que esa es la gran diferencia entre propósito de vida y proyecto de vida.
4. Los profesionales se centran en tener o en hacer y dejan de plano al ‘ser’. No se enfoque solo en tener y tener, pues de no ver la recompensa se angustiará y pensará que lo que hizo no tuvo sentido.
5. Defina su negocio. De no saber qué busca, cómo podrá moverse en su hacer. Dígase para qué hace lo que hace, para qué trabaja.
6. Es bueno tener claro que el propósito de vida no lo define usted, sino una dimensión con la que debe conectarse con el creador (discernimiento). Pregúntese cuál es su misión o visión de vida.
7. Es probable que haya fallado porque no supo medir las metas. No olvide que el proyecto de vida implica disciplina, parámetros para poder medir, tiempos para establecer objetivos a corto, mediano y largo plazo y que no le dará plan B ni C si tiene un mal proyecto de vida.
Ante ese fracaso en su plan A
1. Haga consciencia de que no hay fracasos, sino aprendizajes.
2. Formule la siguiente pregunta: ¿Qué aprendió de esa situación (en el ámbito espiritual, personal, familiar)?
3. ¿Tiene actualizado su S.O.P? (Sistema operativo personal). Nuestra mente tiene su propio sistema operativo personal que al igual que un computador necesita ser actualizado. De no actualizarlo, las nuevas estrategias (programas) no se aplican o no se pueden instalar.
4. Entienda que gobernar implica poner orden donde hay desorden. Eso se llama confiabilidad, por eso la pregunta a hacerse es ¿qué aspectos de su vida no son confiables?
5. Haga un alto y ponga orden. Ese orden empieza por sus ideas. No puede recoger lo que no ha sembrado.
6. Pregúntese qué pensamientos está sembrando día a día. Recuerde que eso que piensa es lo va a recoger.
7. Es hora de decirse qué tan enfocado está. ¿Está centrado o disperso? Esto determina que no puede estar haciendo mil cosas al mismo tiempo, pues eso desgasta y la energía vital (motivación al logro) se ve disminuida. Al final sólo hará muchas cosas que no son productivas.
8. En momentos de crisis no tome decisiones. No hay transformación mientras esté en crisis, por eso es importante hacer una pausa y reflexionar. Tome su tiempo y evalúe.
9. No permita que la crítica destructiva de los demás lo detengan respecto al plan B o C a ejecutar en su vida.














