El “Festival del Kalentado” arrancó el 14 de agosto en Santander y se extenderá hasta el domingo 31. Prográmese con las más de 30 presentaciones en Bucaramanga y el área metropolitana.
Esta semana, Santander le dijo al país, y al mundo, que el calentado merece un festival. Es un plato que mezcla arroz, carne desmechada, frijoles, maduro, dos huevos fritos que al leve roce con el tenedor bañan el plato con su salsa, y que va acompañado con arepa de maíz pelao, perfecta para ser untada con hogao. Es un sabor que nos lleva a las cocinas de las abuelas un fin de semana en el que la sazón estaba en lo ‘trasnochao’.
El plato que nació del ingenio de las matronas colombianas y la necesidad de no desperdiciar nada, ocupa el puesto número 25 en el listado de los 100 mejores desayunos del mundo. Usuarios y viajeros le dieron un puntaje de 4.4 en la guía gastronómica interactiva de Taste Atlas.
En Santander, el chef Carlos Contreras decidió celebrarlo con el “Festival del Kalentado” que arrancó el 14 de agosto e irá hasta el domingo 31. Convocó a 25 restaurantes de Bucaramanga, Girón, Floridablanca y Piedecuesta y el objetivo es vender 10.000 platos en los 18 días que dura el festival. Lea también: La Ruta del Bocadillo: un viaje al corazón dulce de Santander
Para hablar de este plato típico, el chef se ve obligado a remitirse a los recuerdos de su infancia. Aún lograr recrear en el paladar la creatividad de su madre y su abuela, de la que se valían para lograr al desayuno un calentado con la carne del sancocho del día anterior. “En mi casa comíamos mucho calentado. Había de frijol, lentejas, arvejas y mazorca, pasta, carne mechada o molida, lo que quedaba de sopas y sancochos. Siempre variaba y éramos felices comiéndolo”, narra.
El reto del festival es llevar a los comensales a la intimidad de su hogar, a saborear ese plato que aunque reconocido en todo el país, sabe diferente en cada cocina, pues no hay una receta universal, se trata más bien una buena reinterpretación de los ‘sobraos’.
“El reto es mantener la esencia del plato y que cada restaurante lo prepare con identidad propia, tal como sucede en cada casa colombiana. El plato permite innovación y creatividad porque nació de lo que había en la cocina”, explica. Le puede interesar: Así es la galleta ‘cuca’ más grande de Santander
El secreto, afirma, está en la técnica. Un frijol bien cocido o una carne jugosa pueden marcar la diferencia, “van a hacer que el calentado sea espectacular”. Un buen hogao también es clave. “El hogao es la salsa madre de nuestra cocina colombiana. Un hogao bien hecho, bien rico, va a integrar muy bien todos estos sabores y todos los elementos del calentado en uno solo”, apunta.
Un festival con ingredientes internacionales
El “Festival del Kalentado” reúne más de 30 propuestas, las clásicas que le apuestan a lo típico, las más arriesgadas que integran platos como mute o sancocho, otras que llevan firma de autor y hasta interpretaciones internacionales.
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“Logramos unir restaurantes de todo tipo, de comida, típica, de desayunos, restaurantes que ofrecen ‘Brunch’ (comida que combina elementos de desayuno y almuerzo), también tenemos restaurantes de autor, restaurantes de los grandes chef de la ciudad, mejor dicho, logramos una unión muy bonita de todos los restaurantes de Santander que quieren rendirle este homenaje y tributo al calentado", explica Contreras.
Una de las sorpresas de este recorrido gastronómico ha sido el calentado de mute. “Todos los calentados tienen su toque porque tienen historia basada en su familia, es como la herencia (...) Yo amo el mute y encontrar un calentado así me pareció lo mejor”, resalta el chef Carlos Contreras.
Los frijoles, arveja, lentejas, garbanzo, maduro, huevos fritos y arroz del día anterior son fundamentales. Pero en cada restaurante aparecen variaciones que hacen del festival un tributo a la riqueza gastronómica, pues también se sumaron a esta edición calentados mexicanos y cubanos.
“El tema del arroz le va a dar una sensación mucho más agradable, su textura del día anterior es ideal para un plato de este tipo. No solo se usa el arroz del día anterior en el calentado también lo usan los famosos platos de arroces internacionales”, agrega el chef. Le recomendamos leer: Cerveza artesanal de cacao: una experiencia turística en Floridablanca
El calentado es un embajador cultural. Hay una receta por cada colombiano dispuesto a prepararlo. Nació para reunir, aprovechar lo que había y sentarse en familia. Mantener viva la esencia de la cocina tradicional, la que se vale del sabor, es la forma más honesta de honrar este plato. “Tiene demasiada historia, demasiado sabor (...)”, agrega el chef.

















