Según un grupo de expertos en veterinaria conductual de la Escuela de Ciencias de la Vida de la Universidad de Lincoln, los gatos domésticos, a pesar de ser cada vez más sociables, siguen comportándose de una manera autónoma frente a sus dueños.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA.COM
Este comportamiento los diferencia de los perros, los cuales sí son muy dependientes a las acciones que realicen las personas con quienes conviven.
En el experimento se adoptó una prueba que es utilizada para demostrar el vínculo entre los niños o los perros con su cuidador primario. Este vínculo demuestra un apego o entorno seguro para enfrentar situaciones difíciles. Esto fue trasladado para los gatos.
El estudio evaluó las veces que los felinos buscaban contacto de sus amos y si les afectaba o no cuando sus dueños no estaban con ellos.
La investigación reveló que los gatos en cuanto a protección o seguridad difieren de los perros porque a pesar que no se dan con extraños, estos al momento de estar con su amo no demuestran un apego adicional a sus dueños que les generara seguridad.
Es por ello que los gatos son considerados óptimos para personas que trabajan extenuantes horas laborales. Pues un gato disfruta interactuar con su dueño pero no depende de él para sentirse seguro. Este estudio fue publicado por la revista PloSOne.












