La psicóloga Gloria Mercedes Isaza le aconseja. Es terapeuta de familias con dificultades en la relación de pareja y crianza de los niños.

Publicado por: REVISTA NUEVA
Mi esposo tiene 47 años. Ha empezado a ir al gimnasio todos los días, a hacer dieta y quiere cambiar nuestro carro por un convertible. He oído del famoso “demonio del mediodía” que les da a los hombres a partir de los 45, que quieren ser jóvenes de nuevo. ¿Es cierto? Y si es así, ¿cómo puedo manejar esto sin que termine en pelea?
El “demonio del medio día” o “crisis de la mediana edad” hace parte del proceso de maduración de los seres humanos. Es la etapa de la vida en la que se pasa de ser “adulto joven” a ser “adulto mayor”. Para acompañar a la pareja que la vive, es importante entender qué pasa.
La crisis
- Es una etapa de evaluación y cuestionamiento sobre la propia vida. La persona revisa lo que ha logrado, si ha alcanzado sus sueños y proyectos de vida, y qué aspectos ha dejado de lado y quisiera retomar. Cuestiona su vida y roles actuales, siente que ha dedicado todo el tiempo y atención a otros y se ha olvidado de sí mismo. Se pregunta si llegó el momento de hacer cambios en su vida o si desea seguir viviendo como lo ha hecho hasta ahora. Pierde el sentido del futuro y piensa que hay que vivir el momento.
- Cada persona la vive de manera diferente. Como la adolescencia, algunos enfrentan los cambios con tranquilidad, mientras que otros experimentan mayor confusión y malestar.
- Durante esta etapa, la persona puede hacer cambios radicales en su forma de vida, su manera de pensar y actuar. Es posible que quiera libertad, tiempo para sí mismo y espacio para entender lo que le está pasando. Necesita aceptar el paso de los años y mirar al futuro con optimismo. No es posible recuperar el tiempo; reiniciar la vida no devuelve la juventud .
- El acompañamiento de un profesional puede ayudar antes de tomar decisiones que afecten a su familia, trabajo o estabilidad personal.
La pareja
- Es frecuente que esto la tome por sorpresa y sienta que vive con un desconocido que se aleja de ese mundo común que han construido. No entiende por qué evalúa y cuestiona la forma como han vivido hasta ahora.
- Es necesario aceptar que la otra persona y la relación están cambiando. Ser flexible, disfrutar cosas diferentes, descubrir nuevas posibilidades en la relación y realizar otras actividades. Tratar de que su pareja vuelva a ser la de antes, posiblemente generará más roces y conflictos.
- Tener espacios de los dos y de cada uno por separado les ayudará a vivir esta etapa. No es un permiso para hacer lo que se quiera, hay que mantener el respeto y los límites de la relación.
- Escuche a su pareja y dígale lo que siente y piensa. Sin alejarse, evite los interrogatorios y el deseo de saber todo lo que sucede en la vida del otro, recuerde que él siente que necesita espacio y libertad.
Consejos
- Acepte que la otra persona y la relación están cambiando.
- Tengan espacios de los dos y de cada uno por separado.
- Escuche a su pareja y dígale lo que siente y piensa.














