El dispositivo, llamado MEI, protege y recubre las lesiones cutáneas provocadas en el tratamiento del cáncer de seno.

Publicado por: Paola Esteban
Investigadores de la Universidad Industrial de Santander, UIS, diseñaron un dispositivo que protege y refresca la piel de las mujeres que sufren quemaduras por el tratamiento del cáncer de seno. El dispositivo utiliza celulosa bacteriana producida a partir de residuos de cacao.
El cáncer de mama es una enfermedad que afecta a más de dos millones de personas al año. El tratamiento casi siempre incluye radioterapia, la cual puede generar quemaduras y lesiones en la piel de la persona que la recibe. Y esas lesiones son grado 2 que pueden llegar a quemaduras graves.
Las quemaduras producidas por la radioterapia son incómodas y dolorosas, especialmente en la zona cercana al seno. Esto puede hacer que las personas no soporten ninguna prenda ni elemento sobre la piel que fue radiada.
Teniendo esto en cuenta, los investigadores Leydy Ariza, Jazmín Paredes, Cristian Blanco, Mariany Combariza y John Faber Archila, de la UIS, crearon un dispositivo para mitigar esa incomodidad sobre las pacientes.
El dispositivo incluye algo llamado celulosa bacteriana, también conocida como biocelulosa, que es la encargada de generar frescura y protección a la zona afectada.
“Con el dispositivo se cubre y se protege la parte afectada por la radiación para usar prendas de vestir a pesar del tratamiento e incluso a futuro se pueden permitir mejoras estéticas con la introducción de prótesis externas en caso de que haya existido una mastectomía”, explica el investigador John Faber Archila.
El dispositivo, llamado MEI, protege y recubre las lesiones cutáneas provocadas en el tratamiento del cáncer de seno.
El investigador Archila, de la Escuela de Diseño Industrial, le contó a Vanguardia cómo funciona el dispositivo y cómo impacta la vida de las pacientes durante el tratamiento.

MEI está elaborado a partir de textiles suaves que facilitan el tránsito del aire para generar sensación de frescura y confortabilidad.
En su interior, MEI contiene una malla en donde se ubica la lámina o película de la celulosa para tener contacto directo con la herida.
Con el dispositivo MEI, las pacientes puede por sí solas acomodar la biocelulosa en el lugar específico donde tenga la quemadura y reemplazarla por otra cuando esta cumpla su ciclo de humedad e hidratación.
La biocelulosa es un biopolímero natural, biocompatible y biodegradable producido de forma pura en un laboratorio de la UIS, a partir de un proceso biotecnológico en el que se utilizaron residuos de la fruta del cacao.
Con MEI también es posible la aplicación de geles refrescantes y medicamentos de una manera más homogénea para que la piel se recupere de manera más rápida.
Según la profesora Marianny Combariza, las propiedades son muy similares a la celulosa de las plantas, pero una de las ventajas de la celulosa bacteriana que incluye este dispositivo es que al ser producida por microorganismos, no viene asociada con ningún otro biopolímero.
Recientemente la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) otorgó la patente nacional a este invento UIS, gracias al apoyo del Programa de Propiedad Intelectual de la Vicerrectoría de Investigación y Extensión. Este proyecto resultó también ganador en el año 2019 del Premio Eloy Valenzuela, reconocimiento otorgado por la UIS para destacar proyectos innovadores y de gran impacto que transforman el entorno.















