Una investigación coliderada por científicos de España y Estados Unidos desvela que la ausencia de la proteína SIRT7 debilita el cromosoma X. Su falta reduce la esperanza de vida y altera el sistema inmunitario de las hembras de forma mucho más severa que en los machos.

Publicado por: Redacción Ciencia
Hombres y mujeres no envejecen de la misma manera, ni responden igual ante las enfermedades. Aunque la medicina ha constatado estas diferencias durante décadas, los mecanismos moleculares que las provocan seguían bajo la sombra.
Ahora, un histórico estudio internacional liderado por el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras de Barcelona (España) y el Mass General Brigham de Boston (Estados Unidos) ha identificado a la proteína SIRT7 como la pieza clave para entender las diferencias de salud, longevidad y respuesta inmunitaria entre sexos.
El hallazgo, publicado este martes 16 de junio de 2026 en la prestigiosa revista Nature, revela que esta proteína actúa como un escudo definitivo para garantizar la estabilidad del genoma y, de manera muy especial, para proteger la integridad del cromosoma X. Dado que las mujeres poseen dos cromosomas X (XX) y los hombres solo uno (XY), las alteraciones o la ausencia de esta proteína desencadenan consecuencias biológicas mucho más graves en el organismo femenino.

El “apagón” descontrolado del cromosoma X
En la biología de las células femeninas ocurre un proceso natural y delicado: uno de los dos cromosomas X se mantiene inactivo de forma habitual para que la expresión de los genes guarde un equilibrio perfecto. Sin embargo, los científicos descubrieron que, cuando la proteína SIRT7 está ausente, este mecanismo de control se rompe por completo:
- El cromosoma X que debería estar inactivo se silencia en exceso.
- El cromosoma X que permanece activo dispara su actividad de manera anómala.
Este desajuste genético vuelve a los cromosomas extremadamente vulnerables, provocando roturas masivas en las cadenas de ADN y fenómenos severos de inestabilidad genómica.
Durante los ensayos con modelos animales, las hembras que carecían de la proteína SIRT7 sufrieron los peores efectos: registraron niveles drásticos de daño genético, un deterioro acelerado de su estado de salud general y una esperanza de vida notablemente menor en comparación con los machos.

Una nueva luz contra los cánceres de la sangre
Más allá de descifrar las claves del envejecimiento, el estudio publicado en Nature abre una prometedora vía para la medicina oncológica y el estudio del sistema inmunitario. Una regulación precisa del cromosoma X es fundamental para que las defensas del cuerpo funcionen correctamente. Si este cromosoma se desestabiliza, la producción y el comportamiento de las células sanguíneas se alteran.
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“A diferencia de estudios previos, este trabajo amplía el conocimiento sobre cómo las alteraciones de esta proteína pueden afectar a la regulación del sistema inmunitario y contribuir al desarrollo de cánceres hematológicos”, explicó el doctor Alejandro Vaquero, jefe de grupo del Instituto Josep Carreras.
Los investigadores concluyen que la SIRT7 es vital para proteger a las células inmunitarias y de la sangre frente a las mutaciones genéticas. Su correcto entendimiento ayudará a diseñar tratamientos personalizados y explicará, desde la raíz molecular, por qué ciertas leucemias, linfomas y enfermedades autoinmunes atacan con distinta agresividad y frecuencia a hombres y a mujeres.
















