El trauma craneoencefálico va en aumento en Colombia. Accidentes de tránsito, violencia y armas de fuego figuran entre las principales causas de esta grave condición neurológica.

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Johann David Serrato Perdomo, médico especialista
El trauma craneoencefálico, TCE, es una de las condiciones médico quirúrgicas más relevantes a nivel mundial, no solo por su frecuencia, sino también por las graves consecuencias que puede tener sobre la vida y la funcionalidad de quienes lo sufren.
En los últimos años, su incidencia ha aumentado de manera preocupante, hasta convertirse en un problema de salud pública.
Entre las causas más comunes del TCE se encuentran los accidentes de tránsito, accidentes laborales y agresiones con armas de fuego o elementos contundentes.
Se estima que en todo el mundo se presentan entre 200 y 300 casos por cada 100.000 habitantes, según la Organización Mundial de la Salud. Las personas de entre 10 y 45 años son las más afectadas.
En Colombia, datos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses indican que el politraumatismo, que con frecuencia incluye lesiones cerebrales, es responsable del 65.5 % de las muertes en accidentes de tránsito. El 27 % corresponde únicamente a traumatismos craneoencefálicos aislados.
En países de ingresos bajos y medios, como Colombia, el número de casos ha aumentado significativamente en las últimas décadas.
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Factores como el desarrollo socioeconómico desigual, los conflictos armados, la violencia urbana, el microtráfico y la tenencia ilegal de armas han alimentado esta problemática.
Muchos de los pacientes que llegan a los servicios de urgencias presentan heridas causadas por armas de fuego de fabricación artesanal o de bajo calibre, que aunque no siempre son letales, sí provocan secuelas neurológicas graves.

Las cifras del trauma craneoencefálico en Bucaramanga
En nuestra experiencia, en el Hospital Universitario de Santander atendemos diariamente entre 2 y 15 pacientes con politraumatismos, la mayoría de ellos con compromiso neurológico moderado a severo.
En particular, las motocicletas son el vehículo más involucrado en los accidentes, algunas veces asociado al consumo de alcohol o drogas y al uso inadecuado o inexistente de medidas de protección como el casco.
Cerca del 10 % de estos pacientes requieren intervención neuroquirúrgica urgente, con un alto riesgo de fallecimiento en las primeras 24 a 72 horas.

Como neurocirujanos, nuestro compromiso no solo está en el quirófano, sino también en promover una cultura de prevención, responsabilidad vial y conciencia social frente a una patología que no distingue edad ni condición, y que puede cambiarlo todo en cuestión de segundos.

También recibimos entre dos y tres casos mensuales de heridas por arma de fuego con afectación cerebral, en su mayoría con desenlaces fatales o secuelas discapacitantes.
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Frente a esta realidad, el tiempo lo es todo junto a la atención oportuna desde la correcta movilización en el lugar del accidente hasta la llegada al hospital y la rápida intervención en urgencias, esto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, o entre una recuperación funcional y una discapacidad permanente.
Si tiene dudas sobre este o algún tema relacionado con la sección de salud, puede enviar sus preguntas y un grupo de especialistas se encargará de resolverlas: preguntasdr.joaquinfernando@gmail.com

















