Semanalmente se recogen en la majestuosa Fontana di Trevi en Roma más de 23.338 dólares en monedas de este icónico monumento, una cifra asombrosa que revela la profundidad del deseo de los visitantes por asegurar su regreso a esta histórica ciudad italiana.

Publicado por: A.C.
La Fontana di Trevi, una de las fuentes más famosas del mundo, es mucho más que una simple atracción turística. Ubicada en el corazón de Roma, esta obra maestra barroca es un símbolo de la rica historia y la belleza arquitectónica de la ciudad.
Construida en el siglo XVIII, la fontana representa el tema del mar en la mitología romana, con Neptuno, el dios del mar, como figura central rodeada de tritones y caballos marinos.
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Sin embargo, más allá de su impresionante belleza, la Fontana di Trevi ha adquirido una fama adicional por una peculiar tradición: arrojar una moneda al agua asegura el regreso a Roma.
Esta creencia arraigada ha llevado a millones de visitantes a lanzar monedas sobre su hombro derecho en la fuente, un gesto que se ha convertido en una parte intrínseca de la experiencia romana.

Técnica para lanzar la moneda
Curiosamente, el destino de estas monedas arrojadas no es menos notable. Cada noche, el municipio de Roma realiza la recolección de las monedas, un proceso meticuloso que implica la limpieza y el mantenimiento de la fuente.
Casa semana se recogen en la majestuosa Fontana di Trevi en Roma más de 23.338 dólares en monedas de este icónico monumento.
Según los romanos, hay una técnica precisa para arrojar la moneda a la fontana: de espaldas, con la mano derecha cruzando el hombro izquierdo y pasando por el corazón; solo así se cumplen los deseos. Hay tres opciones: Si arrojas una moneda, volverás a Roma. Si arrojas dos monedas, encontrarás el amor.
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Estas monedas, un tesoro moderno de la Ciudad Eterna, se destinan a financiar programas de caridad, proporcionando alimentos y ayuda a aquellos que más lo necesitan en la ciudad.
La Fontana di Trevi es, por lo tanto, mucho más que una obra de arte arquitectónica. Es un símbolo de esperanza, un imán para los deseos de los viajeros y, paradójicamente, una fuente de ayuda para los más necesitados en la bulliciosa capital italiana.
En cada centavo lanzado, se cuenta una historia de sueños y deseos, y en cada recolección, se teje un vínculo entre el pasado glorioso de Roma y su presente solidario.

















