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Domingo 22 de septiembre de 2024 - 02:42 PM

Dmonte Puro Cacao: la historia del cacao transformado por una santandereana “guardiana”

Dmonte Puro Cacao no solo produce chocolate, sino que invita a sus visitantes a reconectar con el origen del producto.

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En las montañas de San Vicente de Chucurí hay una mujer santandereana que trabaja por resignificar la relación de su comunidad con el cacao. Consuelo Rueda, nacida en el corregimiento de La Quitaz, en La Belleza, Santander, se define a sí misma como una mujer guardiana de la semilla del cacao, que tomó la determinación de emprender con Dmonte Puro Cacao para así apostar por transformar la vida de los habitantes de la región a través de la biodiversidad, la sostenibilidad y el retorno a la tierra, todo centrado en un cultivo que históricamente ha sido parte de su identidad: el cacao.

Consuelo y su esposo, Sandro Javier Muñoz Calderón, llegaron a San Vicente de Chucurí para sanar el cultivo del cacao, como ya se hacía en la región, pero con un toque especial. Decidió integrar al cacao con una experiencia vivencial para el consumidor, en la cual la naturaleza juega un papel protagónico. Lea también: Saber Ancestral: un emprendimiento santandereano que apuesta por la moda sostenible con raíces naturales

“Nosotros no vendemos nuestro producto en almacenes. Vendemos una finca y la experiencia en torno al cacao”, explica Consuelo. Dmonte Puro Cacao no solo produce chocolate, sino que invita a sus visitantes a reconectar con el origen del producto.

Lo que hace que este proyecto sea aún más especial es su compromiso con la sostenibilidad y el respeto por la vida silvestre. Consuelo cultiva plantas nativas que proveen el alimento natural de las aves de la región. Encontró en ello la forma de mostrar que su filosofía de vida: la naturaleza debe ser respetada y protegida en todas sus formas.

El viaje de Consuelo en la transformación del cacao comenzó hace años, pero su pasión por el chocolate artesanal está profundamente enraizada en su infancia. Aprendió de su abuela, Encarnación, quien a sus 97 años sigue siendo una fuente de inspiración para la creación de manjares a partir del cacao. “Mi nona me enseñó desde niña a valorar el cacao, no solo como un cultivo, sino como un arte”, relata. “El cacao me salvó”, asegura mientras agradece que son sus padres, Sandalio Rueda y Elsa Salazar, quienes les han enseñado ese valioso legado.

Dmonte Puro Cacao ofrece productos especializados, como chocolates sin azúcar añadida, perfectos para personas con diabetes o aquellos que desean cuidar su salud. Además, el emprendimiento se centra en la personalización de los productos, atendiendo a las necesidades y gustos de cada cliente. Le puede interesar: Paisaje Azul: el emprendimiento de cosmética que fusiona belleza y naturaleza en Barichara

Más allá de la producción de chocolate, el verdadero valor del emprendimiento de Consuelo radica en su compromiso con la preservación del medio ambiente y la calidad de vida. Aunque señala que su finca es pequeña y su producción modesta, su impacto en la región es invaluable.

“Solo quiero estar en paz y seguir haciendo las cosas como las hago”, concluye. Con Dmonte Puro Cacao, Consuelo está mostrando que es posible generar un impacto positivo y duradero desde el respeto por la tierra y la naturaleza.

Quienes deseen hacer parte de su proyecto y probar en un barra o bombón de chocolate el trabajo y la entrega de años, pueden agendar sus pedidos a través de las redes sociales: @dmontepurocacao o en la línea de WhatsApp: 3202836628.

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