El recorte de fondos de organizaciones como Usaid luego de las políticas de Trump ha afectado gravemente a Bucaramanga y municipios cercanos, dejando a poblaciones migrantes y Lgbtiq+ sin acceso a salud y apoyo social. Organizaciones denuncian el aumento de la vulnerabilidad y exigen respuestas del gobierno local.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.
Las recientes políticas del gobierno de Donald Trump, que han puesto fin a los fondos de USAID, están teniendo un impacto significativo en Bucaramanga y su área metropolitana. Diego Ruiz, activista y director de la organización Compases, advierte que la crisis no se limita a la ciudad, sino que afecta a todo el departamento de Santander, incluyendo municipios como Barrancabermeja, San Gil, Socorro y Curití, que dependían de estos recursos para brindar apoyo a poblaciones vulnerables. Lea también: Nueva orden de Trump restringe la participación de mujeres trans en el deporte femenino
Organizaciones como Compases, dedicadas a la protección de derechos humanos, han manifestado su preocupación por los efectos devastadores del recorte. La eliminación de estos fondos afecta directamente a la población Lgbtiq+ y a mujeres migrantes con hijos, quienes dependen de estos programas para acceder a asistencia médica, apoyo social y asesoría legal en casos de asilo o permanencia en el país.
“Esto está teniendo consecuencias devastadoras para quienes buscan permisos especiales de permanencia o asilo y para quienes necesitan acceso a servicios de salud, como personas con cáncer, VIH, enfermedades raras o patologías previas”, señala Ruiz. Bucaramanga no cuenta con los recursos suficientes para atender a esta población, lo que agrava la crisis humanitaria.
Nuevamente Trump retirará a las personas trans de las fuerzas armadas de EEUU comunicó hoy el Pentagono https://t.co/SOat6y2ux5
— LUIS GUZMAN 📣 (@luisigg) February 27, 2025
Aumento de la vulnerabilidad para las personas trans
Desde la Defensoría del Pueblo y otros organismos, se ha alertado sobre el efecto secundario de estos recortes: muchas personas en situación de vulnerabilidad han terminado recurriendo al microtráfico y redes ilegales como medio de supervivencia. Lea también: Activistas alertan sobre la expansión global de políticas contra las personas Lgbtq+
“El recorte de USAID ha llevado a muchas personas migrantes, incluyendo a la población Lgbtiq+ y mujeres cisgénero migrantes, a sumergirse en dinámicas de dinero fácil proporcionadas por sectores armados e ilegales”, explica un vocero de Compases.
A pesar de la crisis, las autoridades municipales y departamentales no han implementado planes de contingencia. Compases ha denunciado la falta de atención del municipio y la Secretaría de Salud de Bucaramanga, que no cuentan con los recursos suficientes para suplir el vacío dejado por USAID.
Además, la organización ha denunciado el discurso violento del alcalde de Bucaramanga contra la población Lgbtiq+, lo que ha generado un ambiente de mayor discriminación y hostilidad.
Frente a este panorama, Compases y otras organizaciones de derechos humanos han intensificado sus esfuerzos para visibilizar la crisis y exigir una respuesta contundente de las entidades competentes. Sus principales acciones han sido denunciar la falta de atención del municipio y el departamento a las necesidades de la población migrante y Lgbtiq+, poner en conocimiento el incremento de la violencia y la criminalidad como consecuencia de la falta de recursos y oportunidades.
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Además, trabajar con activistas locales para abordar el problema del consumo de drogas y la participación de la población vulnerable en actividades ilegales y exigir medidas de protección y financiamiento para garantizar el acceso a salud, educación y servicios básicos.
Mientras el impacto de las políticas de Trump sigue extendiéndose, la comunidad y las organizaciones sociales buscan nuevas estrategias para evitar que la crisis humanitaria en Bucaramanga y su área metropolitana siga empeorando.















