La inteligencia artificial ha revolucionado la creación de imágenes, como la tendencia reciente de ilustraciones de Studio Ghibli, pero su alto consumo de energía, agua y emisiones de carbono se convierte en una amenaza para el medio ambiente.

Publicado por: Redacción Tendencias
El uso de inteligencia artificial para generar imágenes ha generado un impacto en los usuarios que exploran las herramientas que ofrecen plataformas, hasta el punto de crear un fenómeno como las ilustraciones con estilo Ghibli, que son creadas con ChatGPT, lo que ha traído una serie de debates en torno a su uso. Una de ellas ha caído como un balde de agua fría: el alto costo ambiental que provoca esta tecnología debido a la gran cantidad de energía que consume y las emisiones de carbono que genera.
Este creador de imágenes, considerado por la empresa como el más sofisticado hasta ahora, se distingue por su precisión en la representación de texto, su capacidad para seguir instrucciones detalladas y su habilidad para modificar imágenes cargadas utilizando el contexto de la conversación.
Aunque la creación de imágenes con inteligencia artificial es asombrosa desde el punto de vista creativo y tecnológico—y también muy entretenida—, es una de las actividades que más energía demanda. Lea también: El último aliento de Selena: el informe de la autopsia que estremeció al mundo
De acuerdo con el Departamento de Energía de EE. UU., el consumo energético de los centros de datos de IA podría triplicarse para 2028. Actualmente, cerca del 40% de esta energía se destina a enfriar los potentes chips utilizados, lo que equivale al consumo eléctrico total del estado de California.

¿Cuánto se gasta por hacer imágenes con IA?
Además, la generación de imágenes con IA implica un consumo indirecto de agua, ya que los centros de datos requieren refrigeración. Investigaciones de la Universidad de Colorado Riverside y la Universidad de Texas Arlington estiman que cada imagen creada por IA podría requerir entre 2 y 5 litros de agua debido a la energía utilizada y su proceso de enfriamiento.
Una investigación de 2024, llevada a cabo por la Universidad Carnegie Mellon en Estados Unidos, reveló que los sistemas de IA generativa pueden llegar a consumir hasta 33 veces más energía que un software diseñado específicamente para realizar la misma tarea. Le puede interesar: Yana ‘La rusa’ terminó con Cris Valencia, ya estaría con otro integrante de LCDLF
“La inteligencia artificial, ampliamente reconocida por sus aplicaciones en distintos ámbitos de la sociedad, también está ganando notoriedad por la enorme cantidad de energía que requiere para operar”, señala la institución. El estudio demostró que el consumo energético de la IA varía considerablemente según la tarea que desempeñe. Mientras que la clasificación de texto utiliza un promedio de 0.002 kWh por cada 1,000 inferencias, la generación de imágenes demanda 2.9 kWh, lo que equivale a 1,450 veces más energía.
Asimismo, la generación de imágenes requiere, en promedio, 60 veces más energía que la generación de texto. Esto se debe a la complejidad computacional del proceso, en el que los modelos deben construir detalles visuales desde cero.
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“Las tareas generativas consumen más energía y generan mayores emisiones de carbono en comparación con las tareas discriminativas. (...) Aquellas que implican la creación de nuevo contenido, como generación de texto, resúmenes, subtítulos para imágenes y generación de imágenes, son las más exigentes en términos de energía y carbono. En particular, las tareas relacionadas con imágenes tienen un impacto energético y ambiental mayor que las basadas únicamente en texto”, concluye el estudio Procesamiento que consume mucha energía: ¿Los vatios influyen en el coste de la implementación de la IA?.
Así que, el crecimiento y la creciente demanda de estas herramientas están impulsando a las empresas a buscar formas de minimizar el impacto ambiental y el consumo energético de estas tecnologías.















