Tendencias
Martes 13 de mayo de 2025 - 06:31 AM

Las aterradoras profecías de Fátima un 13 de mayo: guerras, infierno y el atentado al Papa anunciados por una niña

Una niña campesina dijo que la Virgen le reveló guerras, el infierno y hasta el atentado contra un Papa. Más de un siglo después, muchas de sus profecías se cumplieron.

Las aterradoras profecías de Fátima: guerras, infierno y el atentado al Papa anunciados por una niña. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA
Las aterradoras profecías de Fátima: guerras, infierno y el atentado al Papa anunciados por una niña. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA

Compartir

Publicado por: Redacción Tendencias

La historia comenzó bajo el sol radiante de una primavera portuguesa. Era 13 de mayo de 1917 y, mientras Europa sangraba en los campos de batalla de la Gran Guerra, en un rincón apartado de Fátima, tres niños pastores conducían su rebaño a los pastos de Cova da Iría. Lo que vivirían esa mañana cambiaría sus vidas y conmocionaría al mundo católico.

Lea también: Marcela Reyes enciende las redes con capturas de conversaciones con su exesposo: revela toda la verdad

Lúcia dos Santos, de 10 años, y sus primos Francisco y Jacinta Marto, de 9 y 7, vieron lo que describieron como “una señora vestida de blanco, más brillante que el sol”. Los ojos de Lúcia fueron los únicos que la escucharon, pero los tres fueron testigos de su resplandor. Así comenzaba el ciclo de seis apariciones de la Virgen María en Fátima, una serie de encuentros que se repetirían siempre en la misma fecha: el día 13 de cada mes, hasta octubre.

La Virgen les pidió que guardaran el secreto, pero eran solo niños, y la noticia corrió como un reguero de pólvora. Lo que al principio fue un susurro de aldea, pronto se convirtió en un fenómeno nacional. Cada cita con la Virgen sumaba más y más espectadores: campesinos, curiosos, escépticos y devotos. Todos esperaban ver con sus propios ojos a la Señora que solo los pastorcitos podían contemplar.

En cada encuentro, la Virgen les hablaba de cosas que entonces les eran incomprensibles: sufrimiento, guerras, el infierno y la necesidad de oración. Pero hubo un anuncio que heló la sangre de quienes lo escucharon después: Francisco y Jacinta “pronto estarían en el cielo”. No pasaron dos años y los hermanos murieron víctimas de la gripe española, que arrasó Europa como una segunda plaga. Solo Lúcia quedó, con la misión de dar a conocer al mundo el mensaje de la Virgen.

El 13 de octubre de 1917, bajo una lluvia persistente y frente a 70.000 personas, se produjo lo que se conoce como el “Milagro del Sol”. De pronto, el astro se dejó mirar sin cegar. Comenzó a girar, a cambiar de colores, a moverse de manera extraña en el cielo. Periodistas, campesinos y científicos lo vieron. Fue como si el cielo entero se inclinara ante los pequeños. “El sol bailó”, escribió el cronista Avelino de Almeida en el diario O Século. Las fotografías del evento recorrieron el mundo.

Pero lo más inquietante no fueron los milagros visibles, sino los mensajes secretos. Las llamadas “tres profecías de Fátima” permanecieron ocultas durante décadas. La primera era una visión del infierno. La segunda, una predicción del fin de la Primera Guerra y el inicio de la Segunda bajo el papado de Pío XI. También hablaba de la expansión del comunismo si Rusia no era consagrada al Inmaculado Corazón de María. Y la tercera, quizás la más polémica, describía el asesinato de un “obispo vestido de blanco” bajo una lluvia de balas. Juan Pablo II, que fue herido en un atentado el 13 de mayo de 1981, interpretó ese mensaje como una advertencia profética cumplida.

Lúcia vivió para contarlo todo. Se convirtió en monja, escribió sus memorias, y solo muchos años después, en 1941, reveló las dos primeras visiones. La tercera la guardó hasta 1957, cuando la entregó sellada al Papa. Fue publicada recién en el año 2000, cuando la Santa Sede consideró que ya se había cumplido.

Y siempre, siempre, los días 13 marcaron su vida: desde la primera aparición, pasando por cada cita mariana, la beatificación de sus primos y su propia muerte, el 13 de febrero de 2005. Para los creyentes, fue la elegida de la Virgen. Para los escépticos, una niña atrapada por una historia que creció demasiado. Pero nadie puede negar el poder que tuvo aquel relato para mover multitudes, cambiar la historia de una fe, y dejar en el aire la inquietante idea de que el cielo, tal vez, sí quiso hablar.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whatsapp acá.

Publicado por: Redacción Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad