Espiritualidad
Lunes 13 de mayo de 2024 - 08:38 AM

Hoy, 13 de mayo, es el día de la Virgen de Fátima: la importancia de la oración

El mundo católica conmemora este lunes, 13 de mayo, el Día de la Virgen de Fátima, quien con su presencia celestial y su amor maternal, nos guía por el camino de la fe y la esperanza. Su mensaje de paz y conversión resuena en nuestros corazones, recordándonos la importancia de la plegaria y de la penitencia en un mundo, cada vez más inmerso en tribulaciones.

Virgen de Fátima
Virgen de Fátima

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La Virgen de Fátima fue la que profetizó importantes acontecimientos que involucran muchos acontecimientos de nuestra época. Hago referencia a una advocación con la que se venera en el catolicismo a la Madre de Jesús.

En la misma línea que otras apariciones marianas, ella tuvo su origen en los testimonios de tres pastores, llamados: Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto. Ellos afirmaron haber presenciado varias apariciones marianas en Fátima, Portugal, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917. A partir de entonces, esta advocación extendió su fama más allá de sus límites locales.

Los tres pastores: Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto. (Archivo/VANGUARDIA)
Los tres pastores: Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto. (Archivo/VANGUARDIA)

Y como hoy, 13 de mayo de 2024, se cumplen 107 de aquellos anuncios, quiero rendirle un homenaje a la gran importancia de esta fecha. Veamos:

Se dice que gracias a la Virgen de Fátima germinó la semilla que despertó el nuevo carisma de la Iglesia Católica. Fueron tres las profecías dadas por la Madre María:

* La primera anunció la finalización de la primera guerra mundial y el comienzo de la segunda confrontación orbital.

* La segunda se refirió a Rusia, a la propagación del comunismo y a los ataques contra la Iglesia, sucesos que también probaron ser ciertos en los países tras la cortina de hierro.

* La tercera fue anotada en una carta dirigida al Papa, y entregada con instrucciones explícitas de no ser abierta hasta 1960. Y solo cuatro décadas más tarde, en el año 2000, el Vaticano declaró que esta última profecía de Fátima pronosticaba “tiempos de tribulación y un atentado contra el Sumo Pontífice”. Tal amenaza recayó en el hoy desaparecido Pontífice San Juan Pablo II.

La oración

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Santo Rosario
Santo Rosario

Pero de todos los recuerdos que nos evoca la Virgen de Fátima, para mí, el más importante es resaltar la importancia de la oración. Tal y como Jesús nos enseñó cómo podemos relacionarnos con nuestro Padre Dios, la Santa Madre nos recordó lo valioso que resultan las plegarias al cielo.

Y si bien la experiencia de la oración la han tenido miles de personas a lo largo de los siglos, hay que admitir que en ocasiones no sabemos cómo dirigirnos a Dios o no tenemos certeza de que nos atienda.

En ese sentido, tanto la Virgen de Fátima como Jesús nos recordaron que si la oración no es auténtica y si no se comprende, se convierte en eso: una rutinaria reproducción de fórmulas aprendidas. Orar es algo más. Es una propiedad del corazón, no de los labios. Es un bello coloquio con Dios, es un impulso del corazón, una espontánea mirada al cielo y una voz interior que nos pide una gota de esperanza.

Llámelo como quiera: rezar, orar o invocar plegarias. En últimas, todo esto es una amena charla con ese ser espiritual que cada quien tiene cuando se atraviesa por una difícil situación y, por qué no, cuando se debe dar gracias por alguna bendición.

Yo considero que la oración no es para que Dios haga cosas, sino para que las hagamos nosotros. Sólo que orar nos da un gran poder, nos brinda la energía y la paz necesarias para movernos y emprender todas la metas que nos proponemos cumplir en la vida.

Para orar, más que decir palabras, se debe cerrar los labios y los ojos, y abrir el corazón. ¿Para qué? para sentir a Dios en el templo interior de nuestro pensamiento.

Tips de la oración

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La importancia de saber rezar
La importancia de saber rezar

Ore por convicción, no por conveniencia.

No espere a que lleguen las horas de la misa para rezar.

Cualquier momento es bueno para entablar esa especial conversación con el Altísimo.

Orar es poner en contacto, por medio del pensamiento, el infinito de abajo con el infinito de arriba.

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Debe existir coherencia entre lo que oramos y lo que hacemos. No crea eso de que: ‘el que peca y reza, empata’.

La oración sincera no reviste solamente un valor espiritual, sino una acción real. Reconozca sus debilidades y asuma que más allá de lo que pida, usted quiere aprender a vivir y, sobre todo, desea crecer.

Siempre encomiéndele a Dios su agenda diaria.

No todo el mundo tiene que enterarse de que usted está rezando. Con sólo elevar el pensamiento, será suficiente.

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Linda oración
Linda oración

Le propongo realizar la siguiente oración a la Virgen de Fátima: Santísima Reina del Rosario y Madre de Misericordia, que manifestaste en Fátima la ternura de tu Inmaculado Corazón trayéndonos mensajes de salvación y paz. Confiado en tu misericordia maternal y agradecido a las bondades de tu amantísimo corazón, vengo a ti para rendirte el tributo de mi veneración y amor. Concédeme la gracia que necesito para cumplir fielmente tu mensaje, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de mi alma. Amén.

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