Ubicar el router WiFi en el lugar equivocado puede reducir notablemente la velocidad y cobertura de su conexión. Conozca cuáles son los sitios que debe evitar para optimizar el rendimiento de su red en el hogar.

Publicado por: Redacción Tendencias
Aunque recientemente los usuarios de Apple celebraron una buena noticia relacionada con la conectividad, lo cierto es que cualquier persona puede mejorar su red WiFi si evita errores comunes al ubicar su router. La posición del dispositivo juega un papel clave en la calidad de la señal, la velocidad de navegación y la estabilidad de la conexión.
Uno de los errores más frecuentes es colocar el router cerca de electrodomésticos como microondas, teléfonos inalámbricos o monitores para bebés. Estos aparatos funcionan en frecuencias similares y pueden causar interferencias que debilitan considerablemente la señal.
También es un problema esconder el router dentro de armarios, cajones o cualquier estructura cerrada. Los materiales como la madera o el metal pueden bloquear las ondas, limitando el alcance y reduciendo la calidad del servicio en distintas zonas del hogar. Lea: Robo de celulares: así usan sus datos para cometer delitos digitales
Situarlo cerca de ventanas o en exteriores tampoco es recomendable. En estos casos, parte de la señal puede escapar hacia afuera, disminuyendo la cobertura dentro de casa. Además, elementos externos como el sol, la lluvia o la vegetación pueden interferir en el rendimiento de la red.

La cocina es otro lugar poco adecuado para ubicar el router, ya que allí hay varios dispositivos que generan interferencias, especialmente el microondas, que opera en la misma banda de 2.4 GHz que muchos routers domésticos.
Colocar el router en un sótano o en un ático también puede afectar negativamente la distribución de la señal. Esto se debe a que el WiFi se propaga mejor de manera horizontal que vertical, por lo que su capacidad para llegar a otros pisos puede verse reducida.
Finalmente, hay que evitar posicionarlo cerca de objetos metálicos o superficies reflectantes, como espejos o mesas de acero, ya que estos materiales reflejan o bloquean las ondas, disminuyendo su eficacia.
Respecto a las ventanas, abrirlas puede tener diferentes efectos según el tipo de vidrio. El vidrio común no suele interferir, pero los vidrios de baja emisividad (Low-E), utilizados por su eficiencia energética, tienen capas metálicas que pueden bloquear o reflejar las señales. Lo mismo ocurre con los espejos, que cuentan con una capa metálica posterior capaz de desviar las ondas del WiFi.
En conclusión, para optimizar la cobertura y el rendimiento de la red WiFi, es importante colocar el router en un lugar central, elevado, sin obstrucciones y lejos de fuentes de interferencia. Así, se garantiza una mejor conexión en todo el hogar.















