Una presentación, una ovación... y un final inesperado. El querido payaso Tuti Frutti dejó al público sin palabras tras su última función. La noticia ha conmocionado al mundo del espectáculo y nadie estaba preparado para lo que sucedió después.

Publicado por: Redacción Tendencias
El telón se cerró para uno de los artistas más entrañables del espectáculo colombiano. Luis Eduardo Martínez, conocido durante más de cinco décadas como el payaso Tuti Frutti, falleció el pasado viernes 6 de junio a los 70 años, tras sufrir un infarto fulminante justo después de una presentación en la vereda El Hato, en el municipio de Timbío, Cauca. La noticia fue confirmada por medios locales y por la comunidad artística que hoy lo despide entre lágrimas, aplausos y agradecimientos.
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El deceso de Tuti Frutti ha generado una oleada de mensajes emotivos en redes sociales, especialmente en Popayán, donde se convirtió en un ícono popular. Era más que un payaso: fue maestro, gestor cultural, locutor y presidente de la Fundación de Artistas Circenses del Cauca (Fundacirca), desde donde trabajó incansablemente por dignificar el arte del circo y llevar alegría a los rincones más olvidados del suroccidente colombiano.
Luis Eduardo nació en Palmira, Valle del Cauca, el 30 de junio de 1954, pero fue en Popayán donde se ganó el corazón de grandes y chicos. Vestido con su característico overol multicolor, una nariz roja y una sonrisa inquebrantable, Tuti Frutti marcó la infancia de generaciones de niños y niñas que lo veían en fiestas, parques, eventos culturales y hasta en televisión local.
Durante años fue el alma del programa “Lluvia de Estrellas”, un espacio infantil en la televisión caucana que, más allá del entretenimiento, promovía valores, talentos locales y el amor por el arte. También se desempeñó como locutor en la emisora 1040 AM de Radio Súper Popayán, donde compartía micrófono con artistas, colegas y jóvenes talentos a quienes siempre impulsaba con generosidad.
Tuti Frutti: una despedida repentina, pero luminosa
El último acto de Tuti Frutti fue, paradójicamente, uno de entrega total. Según relataron testigos, el artista había terminado una presentación para un grupo de niños en la zona rural de Timbío. En medio de los aplausos y la gratitud, se sintió mal y colapsó. Aunque fue trasladado de inmediato a un centro de salud, el infarto fue fulminante.
La noticia corrió rápidamente entre sus colegas del gremio circense y la comunidad cultural de Popayán, donde su legado es inmenso. La Fundación Fundacirca, de la cual fue presidente por varios años, expresó su dolor y exaltó el legado de quien, con humildad y alegría, dedicó su vida a hacer sonreír.
“Nos deja el alma del circo caucano, un hombre que convirtió la risa en resistencia, el arte en esperanza. Tuti Frutti no era solo un payaso: era patrimonio vivo de nuestra cultura popular”, escribió FUNDACIRCA en un comunicado.
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El Ministerio de las Culturas también lo despidió
La noticia también llegó a Bogotá. El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes emitió un mensaje en sus canales oficiales lamentando su fallecimiento y destacando su trayectoria como artista popular.
“Luis Eduardo Martínez, conocido como el payaso Tuti Frutti, dedicó su vida al arte circense, al trabajo con la niñez y a la defensa de la cultura comunitaria. Colombia pierde hoy a un gran artista, pero su memoria seguirá viva en cada risa que dejó sembrada”, dice el comunicado.
Para muchos, la figura de Tuti Frutti va más allá del entretenimiento. Su presencia constante en eventos comunitarios, su papel como formador de nuevos artistas y su compromiso con causas sociales lo convirtieron en un referente de resistencia cultural en una región donde el arte ha sido herramienta de paz y reconciliación.
Su legado se extiende también a la pedagogía: ofreció talleres a jóvenes, promovió festivales de circo y defendió la memoria oral de los pueblos a través de sus historias, canciones y bromas. Quienes lo conocieron destacan su calidez humana, su humildad y su incansable alegría, incluso en los momentos más difíciles.
Para las personas que quieran dar el último adiós al payasito Tuti Fruti pic.twitter.com/ExA20sXDOP
— popayanco (@PopayanCO) June 7, 2025
“Que el cielo te reciba con risas”
En redes sociales, la frase “Que el cielo te reciba” se ha vuelto tendencia, acompañada de fotos, videos y anécdotas con Tuti Frutti. Desde padres que lo contrataron para cumpleaños hasta colegas que compartieron carpa con él, todos coinciden: se fue un grande.
La familia ha informado que las exequias se realizarán en Popayán este fin de semana, en una ceremonia abierta al público que incluirá actos artísticos, tal como él lo habría querido: rodeado de colores, música y sonrisas.
Luis Eduardo Martínez, el eterno Tuti Frutti, se fue como vivió: con el corazón en la escena.
Hoy, el circo llora, pero también aplaude de pie al payaso que hizo del arte una misión de vida. Su nombre quedará para siempre en la historia cultural del país, como símbolo de alegría, compromiso y amor por la gente.














