Los malos olores en la nevera no siempre indican que un alimento está dañado. Expertos explican que pequeños hábitos de limpieza, organización y almacenamiento pueden marcar la diferencia para conservar los alimentos por más tiempo y reducir el desperdicio.

Publicado por: Redacción Tendencias
Abrir la nevera y sentir un olor desagradable es una situación común en muchos hogares. Aunque suele atribuirse a un alimento descompuesto, en la mayoría de los casos el problema está relacionado con prácticas cotidianas como dejar alimentos destapados, no limpiar derrames o sobrecargar el refrigerador.
Además de generar malos olores, estas acciones pueden acelerar el deterioro de los alimentos, favorecer la contaminación cruzada y disminuir la eficiencia del electrodoméstico.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cerca de un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano se pierde o desperdicia cada año en el mundo. En Colombia, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) estima que se desperdician alrededor de 9,7 millones de toneladas de alimentos anualmente, una parte importante de ellas en los hogares.
“Muchas veces pensamos que un mal olor en la nevera significa únicamente que hay un alimento en mal estado, pero también puede ser consecuencia de pequeños hábitos cotidianos relacionados con la limpieza, el almacenamiento y la organización. Adoptar rutinas sencillas ayuda a conservar mejor los alimentos y a mantener un ambiente más higiénico dentro del refrigerador”, explica Lenin Moncada, gerente de Producto de la categoría de Refrigeración de mabe Colombia. Lea: Así puede alargar la vida útil de sus electrodomésticos: Consejos de expertos

Siete consejos para evitar los malos olores en la nevera
1. Guarde los alimentos en recipientes herméticos
Los alimentos destapados liberan humedad y olores que terminan impregnando otros productos. Utilizar recipientes con tapa ayuda a conservar mejor los alimentos y evita la mezcla de aromas.
2. Limpie los derrames de inmediato
Restos de leche, jugos o salsas pueden convertirse en un foco de bacterias si permanecen varios días en las bandejas. Limpiarlos de inmediato mejora la higiene del refrigerador.
3. Mantenga la temperatura correcta
Una temperatura superior a la recomendada acelera el deterioro de algunos alimentos y favorece la proliferación de microorganismos. Revisar periódicamente el ajuste del refrigerador ayuda a conservar mejor los productos.
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4. No sobrecargue la nevera
Cuando el refrigerador está demasiado lleno, el aire frío no circula correctamente. Dejar espacio entre los alimentos permite una distribución uniforme del frío y mejora su conservación.

5. Revise periódicamente los alimentos almacenados
Es recomendable verificar con frecuencia los cajones, el fondo del refrigerador y el congelador para retirar productos vencidos o que ya no estén en buen estado.
6. Controle la humedad
Evite introducir alimentos calientes y no obstruya las salidas de aire. Un exceso de humedad favorece la aparición de malos olores y afecta la conservación de los alimentos.
7. Limpie cajones, bandejas y empaques
Las bandejas, cajones para frutas y verduras y los empaques de las puertas acumulan humedad y residuos. Una limpieza superficial semanal y una limpieza profunda cada uno o dos meses ayuda a mantener la nevera en mejores condiciones.

La tecnología también ayuda a conservar los alimentos
Desde mabe destacan que, además de mantener buenos hábitos, la tecnología incorporada en los refrigeradores puede mejorar la conservación de los alimentos. Se recomienda: Conserva los alimentos de la mejor manera eligiendo la nevera adecuada
“Una nevera fresca empieza con buenos hábitos, pero también con una buena tecnología de conservación. Hoy la tecnología aplicada a la refrigeración busca responder a las necesidades reales de las familias, favoreciendo una mejor circulación del aire y ayudando a conservar la frescura de los alimentos por más tiempo. Sin embargo, estas soluciones alcanzan su máximo potencial cuando se complementan con hábitos adecuados de organización, limpieza y almacenamiento”, señala Lenin Moncada.
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Mantener una rutina de limpieza, organizar correctamente los alimentos y aprovechar tecnologías que optimizan la circulación del aire contribuye a prolongar la frescura de los productos, reducir el desperdicio de alimentos y disfrutar de un refrigerador más limpio y eficiente.
















