Turismo
Martes 15 de octubre de 2024 - 03:42 PM

El alma de Bogotá está entre montañas y cultura: la ciudad donde la historia y el arte se encuentran

Bogotá quiere ser epicentro cultural en América Latina, reconocido por sus festivales, su oferta gastronómica y su escena artística. Recorrer sus plazas de mercado, museos y barrios emblemáticos permite descubrir la diversidad y el encanto cultural de la capital de Colombia. Esta es una guía turística por algunos de los sitios más destacados.

Un dato curioso sobre las calles del centro histórico de Bogotá es que muchas de ellas tienen nombres que reflejan creencias religiosas y leyendas locales. Por ejemplo, la Calle del Silencio se llama así por su tranquilidad durante la época colonial, mientras que la Calle del Pecado Mortal fue nombrada por un anciano que pedía limosna de noche. / Alcaldía de Bogotá
Un dato curioso sobre las calles del centro histórico de Bogotá es que muchas de ellas tienen nombres que reflejan creencias religiosas y leyendas locales. Por ejemplo, la Calle del Silencio se llama así por su tranquilidad durante la época colonial, mientras que la Calle del Pecado Mortal fue nombrada por un anciano que pedía limosna de noche. / Alcaldía de Bogotá

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Bogotá se despliega ante el visitante como una ciudad de ritmo acelerado, donde el bullicio y el movimiento desenfrenado parecen envolverlo todo. Pero más allá de su fachada urbana, la capital esconde tesoros que revelan su esencia y que la convierten en la casa de todos.

Es un centro cultural y artístico de gran relevancia en Latinoamérica, de acuerdo con la Alcaldía Mayor. Bogotá se ha posicionado como un epicentro de espectáculos artísticos y eventos culturales de prestigio internacional, como el Festival Internacional de las Artes Vivas, uno de los más grandes del mundo, el Festival Internacional de Música Clásica, que reúne a artistas de primer nivel y los festivales distritales gratuitos “al parque” entre ellos el más reconocido “Rock al Parque”.

Esta amplia oferta se complementa con una infraestructura moderna, que incluye teatros de primer orden como el Teatro Colón, el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, y el recinto ferial Corferias, entre otros espacios que acogen producciones de gran escala.

Para los amantes de la literatura, ofrece una red de bibliotecas públicas y espacios como la Casa de Poesía Silva y la Feria Internacional del Libro de Bogotá. Asimismo, se distingue por su cine independiente en la Cinemateca Distrital y su oferta gastronómica en zonas como la G, la T y Usaquén. Lea: En fotos: así avanza la escultura del gran leopardo en honor al Atlético Bucaramanga

También resalta el Jardín Botánico José Celestino Mutis, que comprende 20 hectáreas dedicadas a la conservación ambiental y donde es posible conocer la diversidad biológica de Colombia, el país de la belleza.

Durante el año 2023, Bogotá recibió 12.347.876 turistas, de acuerdo con el Instituto Distrital de Turismo. Se espera que el 2024 cierre con una cifra de 15 millones de visitantes.

Su alma late en las plazas de mercado, donde los sabores locales se mezclan con las cocinas del mundo, y sus museos y calles vibran con expresiones artísticas que cuentan fragmentos de la historia de Colombia.

¡Pruebe el mejor ajiaco de Bogotá!

Un dato curioso sobre el ajiaco de Mamá Luz, considerado el mejor de Bogotá, es que Luz Dary Cogollo, la dueña del restaurante, aprendió a prepararlo siguiendo la receta de su suegra, quien era originaria de Boyacá / María Lucía Bayona
Un dato curioso sobre el ajiaco de Mamá Luz, considerado el mejor de Bogotá, es que Luz Dary Cogollo, la dueña del restaurante, aprendió a prepararlo siguiendo la receta de su suegra, quien era originaria de Boyacá / María Lucía Bayona

Comer un buen plato de ajiaco puede ser el mejor punto de partida para dar inicio a este recorrido. El mejor ajiaco santafereño típico lo preparan las manos de Luz Dary Cogollo, más conocida como Mamá Luz, quien da sabor a más de dos mil tazas al mes en su puesto de comida tradicional ubicado en la plaza de mercado de La Perseverancia, ubicada en la cra 5 #30 A - 40.

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Desde 2019 lleva la insignia que ha permitido que se deguste esta sopa que llega a la mesa en una pequeña olla de aluminio con tapa, acompañado de una porción de arroz y un pedazo de aguacate. Además, se incluye una porción de alcaparras y de crema de leche para agregar al gusto, lo que le da ese toque personal a cada plato

“De regreso se puede pasar por la Calle Bonita y entrar al hotel Tequendama a conocer el mural de Luis Alberto Acuña que narra la cosmogonía muisca, para finalmente hacer el ‘Septimazo’, un paseo peatonal por la carrera 7, que nos lleva hasta La Candelaria. Si es domingo, es obligatorio visitar el mercado de Las Pulgas en frente del edificio Colpatria”, sugiere Andrés Cifuentes, guía turístico de la agencia Big Mama Colombia.

La Calle Bonita en Bogotá se ha convertido en un destacado centro gastronómico y artístico, fusionando lo tradicional con lo moderno. Este lugar, ubicado entre las carreras 5 y 7 de la calle 30, ofrece más de 30 restaurantes / Alcaldía de Bogotá
La Calle Bonita en Bogotá se ha convertido en un destacado centro gastronómico y artístico, fusionando lo tradicional con lo moderno. Este lugar, ubicado entre las carreras 5 y 7 de la calle 30, ofrece más de 30 restaurantes / Alcaldía de Bogotá

La Candelaria: arte, historia y el Tour del Graffiti

Siguiendo el recorrido por las calles empedradas de La Candelaria, los visitantes se adentran en un barrio que respira historia y cultura a cada paso. Las fachadas coloniales y republicanas, los balcones de madera y los colores llamativos crean una atmósfera única. Sin embargo, el arte moderno también ha tomado protagonismo en la localidad.

“La naturaleza y las calles de La Candelaria son el lugar perfecto para entender y conectarnos con la cultura bogotana, que a su vez está compuesta por comunidades provenientes de todo el país. En La Candelaria los ríos, los cerros orientales y los árboles patrimoniales, se entrelazan con lugares presentes en cada cuadra, narrando cómo hemos construido nuestra sociedad a lo largo de los siglos”, cuenta Andrés.

La Candelaria es conocida como un importante centro de arte urbano, donde se pueden encontrar murales que reflejan temas sociales, políticos y culturales / Archivo
La Candelaria es conocida como un importante centro de arte urbano, donde se pueden encontrar murales que reflejan temas sociales, políticos y culturales / Archivo

El Tour del Graffiti es uno de los principales planes que puede agregar a su itinerario. Este recorrido guiado lleva a los turistas por los murales más impactantes creados por artistas locales e internacionales que han convertido las paredes de La Candelaria en un museo al aire libre que recoge voces de protesta, de resistencia y de expresión cultural.

Durante el tour, se pueden escuchar las historias detrás de cada obra, lo que permite comprender la conexión profunda entre el arte y la historia sociopolítica de Bogotá y sus alrededores.

Los muros de La Candelaria albergan graffitis y obras alusivas a la cultura muisca y la tradición indígena de los orígenes de Bogotá / María Lucía Bayona
Los muros de La Candelaria albergan graffitis y obras alusivas a la cultura muisca y la tradición indígena de los orígenes de Bogotá / María Lucía Bayona

El Chorro de Quevedo: el nacimiento de Bogotá

El Chorro de Quevedo también es considerado como el lugar donde se fundó la ciudad de Bogotá, ya que según la tradición, en 1538 Gonzalo Jiménez de Quesada realizó una misa en este sitio, marcando el inicio de la ciudad. / Alcaldía de Bogotá
El Chorro de Quevedo también es considerado como el lugar donde se fundó la ciudad de Bogotá, ya que según la tradición, en 1538 Gonzalo Jiménez de Quesada realizó una misa en este sitio, marcando el inicio de la ciudad. / Alcaldía de Bogotá

El recorrido por la historia de Bogotá comienza en el Chorro de Quevedo, un pintoresco rincón ubicado en la localidad de La Candelaria. Allí se fundó la ciudad de Santa Fe de Bogotá en 1538 por el conquistador español Gonzalo Jiménez de Quesada. Hoy, el Chorro de Quevedo es un sitio lleno de vida, con su plaza adoquinada, rodeada de artesanías y recuerdos, cafés bohemios, y muros llenos de arte urbano.

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Los visitantes pueden disfrutar de presentaciones a cargo de artistas callejeros y colectivos de diferentes localidades, mientras prueban los distintos sabores de la chicha, una bebida de fermento de maíz tradicional de los indígenas muisca. Este sitio histórico es ideal para sumergirse en los orígenes de la ciudad y disfrutar de su ambiente cultural.

Museos imperdibles del centro de Bogotá

La pieza más famosa del Museo del Oro de Bogotá es la Balsa Muisca, que representa la ceremonia de El Dorado, una leyenda que atrajo a numerosos exploradores europeos en busca de riquezas. / Red Cultural del Banco de la República
La pieza más famosa del Museo del Oro de Bogotá es la Balsa Muisca, que representa la ceremonia de El Dorado, una leyenda que atrajo a numerosos exploradores europeos en busca de riquezas. / Red Cultural del Banco de la República

A medida que se avanza hacia el centro histórico, se encuentran los museos más importantes de Colombia. Como el Museo del Oro, que alberga la mayor colección de orfebrería prehispánica del mundo, con más de 34.000 piezas de oro que pertenecieron a las culturas indígenas antes de la colonización.

El Museo Botero es un indispensable del turismo de Bogotá pues ofrece obras del pintor y escultor colombiano Fernando Botero. Además, cuenta con piezas de grandes maestros como Picasso, Dalí y Monet, lo que lo convierte en una parada clave para los amantes del arte.

“Nuestra plurietnia y multiculturalidad está narrada en el Museo Nacional de Colombia y en el Museo de Arte Miguel Urrutia. Y el Museo de Bogotá se centra específicamente en la historia de este territorio habitado por pueblos originarios muiscas”, recomienda Andrés.

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Aparte de los museos, el guía recomienda caminar y observar, no solo los lugares y su arquitectura, sino el arte urbano y sobre todo a la naturaleza y a la gente; “porque a veces olvidamos que un territorio está habitado por seres vivos. Para esto, la plazuela del Chorro de Quevedo, el Callejón del Embudo son ideales. Luego de visitar el Chorro de Quevedo, recomiendo tomar la Calle de San Bruno (carrera segunda) hasta la calle 10 y desde ahí bajar hasta la carrera 10, pasando por la Casa Caro y Cuervo, el Palacio de San Carlos, el Teatro Colón, el Museo Colonial, la iglesia de San Ignacio de Loyola, la Plazuela Rufino José Cuervo y su mural que narra lo que somos los colombianos”, dice.

Plaza de Bolívar: el corazón de la democracia

En el pasado, la Plaza de Bolívar albergaba un mercado central donde se realizaban intercambios de productos. Durante la época colonial, la plaza no solo era un centro de poder político y religioso, sino también el principal punto de encuentro comercial de la ciudad. / iStock
En el pasado, la Plaza de Bolívar albergaba un mercado central donde se realizaban intercambios de productos. Durante la época colonial, la plaza no solo era un centro de poder político y religioso, sino también el principal punto de encuentro comercial de la ciudad. / iStock

Finalmente, el recorrido culmina en la Plaza de Bolívar. Está rodeada de imponentes edificios que reflejan la evolución política y religiosa de Colombia. En su centro, se erige una estatua de Simón Bolívar mientras que a su alrededor se encuentran el Capitolio Nacional, sede del Congreso, el Palacio de Justicia, la Catedral Primada y el Palacio de Liévano, sede de la Alcaldía de Bogotá.

Este lugar es un símbolo de la democracia y la historia republicana del país. Se puede pasear por la plaza, disfrutar de la arquitectura neoclásica y presenciar actos culturales que suelen realizarse en este punto central de la capital. El famoso canelazo bogotano se puede degustar para calmar el frío y la brisa helada que brota de los cerros orientales, que pueden admirarse desde ese lugar.

También puede darle una mano a los artesanos locales y adquirir los detalles más auténticos para llevarle de recuerdo a los suyos. A unas cuadras de la Plaza de Bolívar encuentra los Pasajes de San Paul, Rivas y Colonial, donde podrá encontrar una gran variedad de artesanías típicas colombianas. Lea: Santander tendrá un nuevo destino sostenible: Proyecto Turístico Topocoro Cajasan

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“Sugiero regresar por la calle 10, tomar la carrera 8 hasta la calle 11 y desde ahí dirigirse al oriente, para pasar por la Calle de los Sombreros, visitar la Puerta Falsa, la Manzana Cultural, sus tres museos y la biblioteca Luis Ángel Arango. Y ya llegando a la carrera 2 recomiendo visitar la galería de arte urbano «Herencia Café», un lugar que nos conecta con lo popular, con la esencia de nuestra plurietnia y multiculturalidad.

Finalmente, luego de un espectacular café en esta galería, puede tomar la carrera 2 y nuevamente dirigirse hasta el Chorro de Quevedo para cenar en El Gato Gris u otro de sus restaurantes que son bohemia en esencia pura”, agrega Andrés.

Cerro de Monserrate

Desde el siglo XVII, el cerro ha sido un sitio de peregrinación gracias al santuario dedicado al Señor Caído de Monserrate, que atrae a miles de creyentes cada año. /Archivo
Desde el siglo XVII, el cerro ha sido un sitio de peregrinación gracias al santuario dedicado al Señor Caído de Monserrate, que atrae a miles de creyentes cada año. /Archivo

El cerro de Monserrate, ubicado en el corazón de Bogotá, es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad, famoso tanto por su valor religioso como por su belleza natural. Desde el siglo XVII, el cerro ha sido un sitio de peregrinación gracias al santuario dedicado al Señor Caído de Monserrate, que atrae a miles de creyentes cada año.

A más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, Monserrate ofrece vistas espectaculares de la capital colombiana, lo que lo convierte en un destino popular no solo para quienes buscan una experiencia espiritual, sino también para turistas interesados en el paisaje y la cultura local. Se puede llegar a la cima a través de un teleférico, funicular o caminando por un sendero empinado, lo que añade una dosis de aventura a la visita. Además de la iglesia, el cerro cuenta con restaurantes y senderos ecológicos que permiten a los visitantes disfrutar de la naturaleza mientras exploran uno de los íconos más queridos de Bogotá.

Este importante cerro lleva como nombre original Las Nieves. Los muiscas los bautizaron de esta manera por la frencuente nubosidad. Con el paso de los años, se estableció un monasterio en ese lugar, dedicado a la Virgen de Montserrat. Además, se acondicionó un sendero que conectaba la iglesia de Las Nieves con la cumbre del cerro, incorporando pequeñas capillas a lo largo del trayecto para los peregrinos.

Recomendaciones adicionales

El guía Andrés recomienda recorrer Bogotá con un profesional de turismo que sea local y esté especializado en el tema que más se adecúen a los gustos del viajero. Un guía que realice recorridos interpretativos que realmente conecten al visitante con el destino.

“Para mí, es tan importante el destino, como la persona que nos conecta con ese territorio, con su naturaleza, con su gente, con su historia y con su esencia. Cada viajero es una experiencia única; todos vamos a ritmos diferentes, tenemos gustos y formas de ser diferentes; saberlas interpretar es clave en el éxito de una visita a una ciudad como Bogotá, donde se pueden vivir experiencias para todos los gustos y paladares”, agrega el guía.

Este recorrido por Bogotá no solo revela su pasado colonial y su historia republicana, sino también el deseo de convertir su escena artística y cultural en un atractivo turístico.

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