La inconformidad radica en que, pese a los compromisos firmados, la obra continúa suspendida y no se evidencian avances para su reactivación. Para los líderes comunitarios, nuevamente se repite un escenario de anuncios sin resultados concretos.

Publicado por: Jorge Rios
La paciencia de los habitantes y empresarios de la carrera Primera de San Gil volvió a llegar al límite.
La comunidad salió nuevamente a protestar por el incumplimiento de los acuerdos que establecían el reinicio de las obras de pavimentación para el pasado 5 de junio, una fecha que había sido concertada entre los manifestantes, la Gobernación de Santander y otros actores institucionales durante la protesta realizada a finales de abril de este año.
La inconformidad radica en que, pese a los compromisos firmados, la obra continúa suspendida y no se evidencian avances para su reactivación. Para los líderes comunitarios, se repite un escenario de anuncios sin resultados concretos.
“Al día de hoy esperábamos que la ejecución iniciara el 5 de junio y la verdad nada de nada. Llevamos mucho tiempo con paños de agua tibia”, afirmó Mónica Guerrero, integrante de la veeduría ciudadana que hace seguimiento al proyecto.
Esta redacción buscó conocer la posición de la Secretaría de Infraestructura de Santander frente a la nueva protesta y los retrasos en la reactivación del proyecto, pero hasta el cierre de esta edición no se había recibido respuesta.
La protesta vuelve por los incumplimientos
La dirigente aseguró que la carrera Primera es una vía fundamental para la movilidad del municipio, especialmente mientras avanzan los trabajos de intervención del puente Rojas Pinilla, sobre el río Fonce, y ante la ausencia de una variante que permita descongestionar el tránsito.

“Es la única vía de desembotellar porque no está la variante. Hoy se están haciendo los arreglos del puente principal y es imposible tener que durar una hora para ir de un lado a otro del municipio”, manifestó Guerrero.

De acuerdo con la veeduría, solo se ha cumplido uno de los compromisos establecidos: la aplicación de material en una de las juntas del puente Bernardo Gómez Silva.
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“Ya es justo que miren al pueblo y no se siga jugando con estos procesos. Cuando se hacen los cierres, ahí sí se preocupan. No es venir solo a firmar documentos, es cumplirlos”, agregó la representante.
Para completar estos trabajos se requiere una adición presupuestal que debe surtir trámite ante el Sistema General de Regalías y que se sumaría a los $10.000 millones invertidos inicialmente. No se conoce en qué va el proceso ni de cuánto es el valor a adicionar.
Lo que falta para terminar la intervención
Entre las obras pendientes se encuentran más de 500 metros de pavimento, la construcción del box culvert y la instalación del sistema de acueducto y alcantarillado entre el puente Bernardo Gómez Silva y la vía nacional.

También está pendiente la atención definitiva de algunos puntos críticos del corredor, entre ellos las afectaciones relacionadas con la infraestructura cercana al puente Bernardo Gómez Silva.
Para la comunidad, estos trabajos son necesarios antes de que la carrera Primera sea utilizada como vía alterna durante las intervenciones del puente Rojas Pinilla, uno de los principales accesos del municipio.
Los comerciantes y empresarios ubicados en el sector aseguran que las demoras han afectado sus actividades económicas durante cerca de dos años, periodo en el que la obra ha tenido suspensiones y retrasos.











