La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (Ptar) Río de Oro ya cuenta con licencia ambiental. Con esta aprobación, el proyecto —valorado en 1,3 billones de pesos— podrá entrar en fase de ejecución y tratará el 100 % de las aguas residuales de Bucaramanga y Girón.

En una rueda de prensa realizada en la sede administrativa de Empas, el gerente de la entidad, César Camilo Hernández Hernández, anunció junto al director de la CDMB, Juan Carlos Reyes Nova, la excelente noticia de que la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (Ptar) Río de Oro obtuvo la licencia ambiental que permitirá avanzar en su ejecución.
Este aval marca un antes y un después en la historia ambiental y sanitaria del área metropolitana de Bucaramanga, pues se trata del paso definitivo para hacer realidad un proyecto valorado en 1.3 billones de pesos, que tratará el 100% de las aguas residuales de Bucaramanga y Girón. Con ello se complementará el ciclo del agua, dado que la Ptar Río Frío ya atiende a Floridablanca.
Este es apenas el primer paso de una obra que será la más importante del oriente colombiano en materia de saneamiento y tratamiento de aguas residuales.
Hernández destacó que la obtención de la licencia no fue un proceso fortuito, sino el resultado de casi una década de trabajo articulado entre Empas y la CDMB. “Más de once mil millones de pesos se han invertido en estudios técnicos y ambientales para llegar a este punto, lo que demuestra la rigurosidad y el compromiso institucional con una obra que la comunidad ha reclamado desde hace años”, explicó.
El impacto del proyecto trasciende el área metropolitana. El saneamiento del Río de Oro beneficiará directamente al Río Lebrija y, en consecuencia, al Río Magdalena, la principal arteria fluvial del país. “Estamos hablando de mejorar la salud pública, conservar los recursos naturales y cumplir con una deuda histórica de saneamiento básico que la región pedía a gritos”, recalcó el gerente de EMPAS.
Por su parte, Reyes Nova resaltó la importancia del logro, subrayando que este esfuerzo no solo permitirá garantizar un entorno más limpio para más de dos millones de habitantes en Santander, sino que también responde a compromisos nacionales e internacionales de conservación del agua. “Es un momento histórico para los recursos naturales de Santander y para todos los ciudadanos, porque este proyecto marcará la diferencia en cómo cuidamos y recuperamos nuestras fuentes hídricas.” Agregó.
El siguiente paso será la revisión del concepto técnico por parte del Ministerio de Vivienda, proceso que ya se encuentra avanzado en un 99%. Posteriormente, se buscará el respaldo financiero del Gobierno Nacional y de entidades regionales para dar inicio a la obra.
















